martes, 22 de julio de 2014

Libro de Carlos María Torriani

Sociedad Filantrópica Suiza de Rosario
Historia documentada 1891 - 1992
Rosario, 2013
404 pp.


Este libro es el homenaje que Torriani rinde a sus mayores, llegados desde el Cantón Ticino* en 1860. Contando entre veinte y veinticinco años, esos hombres, "suizos italianos con sus gestos expresivos y palabras grandilocuentes", junto a "los suizos alemanes con su rigidez" y "los suizos franceses muy floreados y finos", fundaron una sociedad que tuvo por finalidad asistir a quienes lo necesitaran, no por caridad (un sentimiento hacia Dios), sino por solidaridad (un sentimiento hacia el prójimo), para enaltecer la vida. Cabe destacar que los destinatarios de la ayuda no fueron sólo los connacionales; se benefició también a inmigrantes de otros países que la requirieron.
A los setenta y seis años, el autor se encuentra con un archivo valiosísimo, integrado por documentos fechados a partir de 1891: "abrí el mueble - recuerda -, comencé a retirar con sumo cuidado el tesoro encontrado y a medida que avanzaba, mis neuronas me decían... 'estas joyas deben ser reveladas'..."; "había cartas, estados contables, informes anuales de presidencia escritos a mano en cursiva inglesa muy floreada con plumín y tinta negra y los balances en letra gótica inglesa o alemana, además de papeles sueltos como presupuestos, tarjetas, etc.". Su emoción aumenta al encontrar en algunos de esos papeles las firmas de su bisabuelo, tío bisabuelo y abuelo. Decide ordenarlos. La fragilidad de las páginas lo preocupa, pero sigue adelante...
Así, días tras día va organizando este material tan elocuente, que registra los esfuerzos y la generosidad de quienes lo precedieron, las visitas que honraron la casa de la sociedad, las enfermedades y fallecimientos.
Una vez adelantada la tarea, se percata de que es necesario crear un hilo conductor entre un testimonio y otro, y lo hace, mediante unas gacetillas interesantes y muy bien escritas, en las que ilustra acerca del contexto mundial y nacional, desde su personal punto de vista.
Falta de espacio cómodo en la institución, letra ilegible, hojas que desaparecieron y otros inconvenientes no lo amilanan. Trabaja desinteresadamente, hasta concluir este espléndido libro: la compilación de documentos de una sociedad, en la que se intercalan comentarios oportunos y fotos de primera calidad de muy variada índole. Y afirma: "Quedan en la Institución varias carpetas con papelería que no pude terminar de revisarlas, y que darían pie para armar cuatro o cinco volúmenes más, en fin, si los estatutos me lo permiten los retiraré para continuar este proyecto".
Una labor inmensa la de Torriani, sólo comprensible para quien ama sus raíces y quiere perpetuar el legado de quienes creyeron en la Dignidad.

* De ese cantón llegó, decadas después, Alfonsina Storni, considerada al igual que la chilena Gabriela Mistral y la uruguaya Juana de Ibarbourou, una de las grandes poetas de América.

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