lunes, 22 de diciembre de 2014

Doña Elvira: "A Costureira"


Con este espectáculo, la Sociedade Galega de Arantei, Vilamarin e A Peroxa dio a conocer cuánto y qué bien trabajaron sus grupos de arte a lo largo de 2014. Es reconocida la calidad de las muestras de estas escuelas, y el sábado 20 volvimos a disfrutar de un estreno emotivo y muy bien interpretado. Ideada, escrita y dirigida por Marcela Alvarez, la pieza narra la historia de la abuela materna de la autora, madre de Blanca y suegra del Maestro Ademar Alvarez, desde que parte de una España signada por la guerra y la destrucción, en la que pierde a su padre y a su novio, hasta que se transforma en una meiga protectora. Entre uno y otro hito se inscriben la llegada a la Argentina (bellamente evocada por Daniela López, bisnieta de la protagonista), la vida en el conventillo, el trabajo como costurera, el amor por José - de quien enviuda tempranamente - y la crianza de su hija y sus nietos, siempre iluminada por la galleguidad. Una fiesta de bienvenida a los inmigrantes recién arribados, y el recuerdo de las fiestas en su tierra, dan la oportunidad para que conjuntos muy preparados y ricamente vestidos, se luzcan sobre el escenario. Folklore argentino y gallego, flamenco y tango son las músicas que unen a quienes han debido dejar lo que amaban, y se proponen iniciar una nueva vida. Y qué decir de los actores, entre los que se contó el mismísimo Gastón Juan, presidente de la institución, encarnando a un andaluz muy galante? Sencillamente conmovedores...
Marcela Alvarez muestra otra faceta de su creatividad, en la que se destaca tanto como en la danza y el canto: la escritura. Una escritura entrañable, surgida de lo más hondo, comprometida con sus raíces y su presente. El amor por Galicia y por la Argentina es una constante en esta obra que tuve el placer de ver, y que no dejo de elogiar.

jueves, 23 de octubre de 2014

Premios FEDESPA

Premio Especial para Quinito

Primer Premio Pintura para Luis Nodar Pato

Primer Premio Literatura para Elena Villarroel


jueves, 25 de septiembre de 2014

PORTUGAL QUERIDO

por Mario Dos Santos Lopes
Ediciones Culturales El Orden

Crecí escuchando historias de inmigrantes. Mi infancia fue signada por relatos de barcos y de lejanías, por lágrimas y añoranzas. Y además, descubrí muy pequeña el idioma portugués. Mi padre, hijo de gallegos, lo amaba. Los viernes escuchaba una audición radial, tarde en la noche, en la que pasaban temas de Erasmo Carlos, en especial uno que comenzaba con el sonido de un auto de carrera. Me parece escucharlo mientras escribo estas líneas. Muchos años pasaron, mi padre ya no está físicamente, y el recuerdo acude presto.
Al leer esta obra de Mario Dos Santos Lopes, siento que son los míos los que hablan - españoles, italianos, escoceses, judíos - y llego en cada relato al alma de quien lo brindó para contribuir a formar un friso en el que se destacan hombres y mujeres heroicos en su anonimato, niños pequeños obligados a hacerse fuertes desde la nada.
Con la elocuencia que da lo vivido en carne propia, esta obra habla de dolores y desarraigos, de guerra y dictadura, y de una nueva tierra en la que se pudo lograr lo más ansiado: la paz. Y habla de mujeres llegadas aquí para encontrarse con un marido que muchas veces no conocían, de hombres que nunca pudieron traer a su familia, de reencuentros después de veinte o treinta años de separación.
Se refiere asimismo a los emigrantes famosos, a las personalidades argentinas que tienen raíces portuguesas, a los portugueses en otras latitudes, aportando datos curiosos y pintorescos.
Es enorme el trabajo que hizo Mario - periodista de vasta trayectoria -, inspirado por su hermano Víctor y secundado por la eficiente hermana de ambos, Andrea Lopes, además de los hacedores de esa portada sencilla y decidora.
Para conocer sobre esa inmigración en nuestro país, para verla en acción en el marco de su cultura y en relación con muchas otras comunidades, es que se debe leer Portugal Querido, un volumen insoslayable, creado con amor y respeto, con generosidad y lucidez. La obra de todos, capaz de hacer pensar, reír y soñar, 
coordinada por un lusodescendiente genuinamente comprometido.

martes, 22 de julio de 2014

Libro de Carlos María Torriani

Sociedad Filantrópica Suiza de Rosario
Historia documentada 1891 - 1992
Rosario, 2013
404 pp.


Este libro es el homenaje que Torriani rinde a sus mayores, llegados desde el Cantón Ticino* en 1860. Contando entre veinte y veinticinco años, esos hombres, "suizos italianos con sus gestos expresivos y palabras grandilocuentes", junto a "los suizos alemanes con su rigidez" y "los suizos franceses muy floreados y finos", fundaron una sociedad que tuvo por finalidad asistir a quienes lo necesitaran, no por caridad (un sentimiento hacia Dios), sino por solidaridad (un sentimiento hacia el prójimo), para enaltecer la vida. Cabe destacar que los destinatarios de la ayuda no fueron sólo los connacionales; se benefició también a inmigrantes de otros países que la requirieron.
A los setenta y seis años, el autor se encuentra con un archivo valiosísimo, integrado por documentos fechados a partir de 1891: "abrí el mueble - recuerda -, comencé a retirar con sumo cuidado el tesoro encontrado y a medida que avanzaba, mis neuronas me decían... 'estas joyas deben ser reveladas'..."; "había cartas, estados contables, informes anuales de presidencia escritos a mano en cursiva inglesa muy floreada con plumín y tinta negra y los balances en letra gótica inglesa o alemana, además de papeles sueltos como presupuestos, tarjetas, etc.". Su emoción aumenta al encontrar en algunos de esos papeles las firmas de su bisabuelo, tío bisabuelo y abuelo. Decide ordenarlos. La fragilidad de las páginas lo preocupa, pero sigue adelante...
Así, días tras día va organizando este material tan elocuente, que registra los esfuerzos y la generosidad de quienes lo precedieron, las visitas que honraron la casa de la sociedad, las enfermedades y fallecimientos.
Una vez adelantada la tarea, se percata de que es necesario crear un hilo conductor entre un testimonio y otro, y lo hace, mediante unas gacetillas interesantes y muy bien escritas, en las que ilustra acerca del contexto mundial y nacional, desde su personal punto de vista.
Falta de espacio cómodo en la institución, letra ilegible, hojas que desaparecieron y otros inconvenientes no lo amilanan. Trabaja desinteresadamente, hasta concluir este espléndido libro: la compilación de documentos de una sociedad, en la que se intercalan comentarios oportunos y fotos de primera calidad de muy variada índole. Y afirma: "Quedan en la Institución varias carpetas con papelería que no pude terminar de revisarlas, y que darían pie para armar cuatro o cinco volúmenes más, en fin, si los estatutos me lo permiten los retiraré para continuar este proyecto".
Una labor inmensa la de Torriani, sólo comprensible para quien ama sus raíces y quiere perpetuar el legado de quienes creyeron en la Dignidad.

* De ese cantón llegó, decadas después, Alfonsina Storni, considerada al igual que la chilena Gabriela Mistral y la uruguaya Juana de Ibarbourou, una de las grandes poetas de América.

domingo, 11 de mayo de 2014

Jirones del alma


"Jirones del alma", un título melancólico para un espectáculo que es un homenaje. Jirones del alma de quienes debieron dejar su tierra y probar suerte "bajo la lluvia ajena" como decía Gelman. Jirones del alma de esta mujer que evoca, con la complicidad de un auditorio atento, su vida entera, desde los inicios en "El Caballito Blanco", en Marcelo T. de Alvear y Maipú, el negocio de su padre. Que se muestra sencilla y risueña, sin ir en desmedro de la enorme artista que es, al contar que en su infancia viajaba en colectivo vestida y maquillada, sólo por ver si algunos de los cantantes que actuaban en el local paterno la invitaba a subir al escenario. Que es capaz de dirigir semejante recital, con veinticinco artistas en escena. 
Una figura tuvo especial relevancia en la formación de Nuria, y ella le agradece públicamente la influencia que ejerció. Es Mariana, la que le mostró un camino y a quien no duda en calificar como "madrina". Impactante, como lo testimonió el cerrado aplauso del público, fue el tema que cantaron a dúo. 
Y qué decir de Las Gaditanas, brillantes como nunca, en el esplendor de un arte tan amado y tan cultivado; de la guitarra de Luciano de Paula, un maestro a pesar de su juventud, y de la orquesta que, dirigida por Héctor Ghiotto, hizo vibrar con los temas tan queridos para la colectividad? 
Admirable como cantante, querible como ser humano, Nuria se expresa con la voz de la sangre, que ha dejado en ella una herencia perdurable.

sábado, 1 de febrero de 2014

Un comentario

gracias María por cubrir siempre eficientemente 
todas las noticias de colectividades
Juan Sarrafian, Presidente de la FAC