jueves, 14 de junio de 2007

EDUARDO TYRRELL, INVESTIGADOR CORDOBES

La inmigración nos trajo, entre otras personalidades, a destacados sacerdotes y frailes. Este tema es el que apasiona a Eduardo Tyrrell, un historiador cordobés, de la ciudad de Río Cuarto. El es el autor de una obra acerca del sacerdote Geniale Silvi, fundador del Cottolengo de esa ciudad, titulada Recopilación de datos y fotos, biografía de vida y virtudes del Reverendo Geniale Silvi, padre de la Divina Providencia. Y está preparando el segundo volumen. Para saber más acerca de sus libros y su archivo, lo entrevistamos. 
- Su archivo consta de fotografías, documentos y textos sobre los religiosos que inmigraron a Río Cuarto, y la importante obra que realizaron allí. ¿Cuándo comenzó a reunir ese material?
- Empecé aproximadamente en el año 2004, para ingresarlos en el álbum genealógico familiar en la página de los Irlandeses, junto con iglesias que estuvieron relacionadas con la familia. Los documentos y fotos me fueron brindados por la Licenciada Inés Farías, a cargo del Archivo Franciscano de Río Cuarto, y aproveché con el permiso de los que están a cargo del programa www.irishgenealogies.com.ar, para ingresar fotos de este gran sacerdote que fue Fray Salvador Solá y Fray José Luis Padrós, con quienes tuve la suerte de poder compartir varios momentos y charlas, cuando fui monaguillo en esta iglesia. Fueron referentes de ejemplos en mi vida. Más tarde pude conocer su página web -la cual me asombró- y me pude poner en contacto usted, que tuvo la gentileza de tenernos presentes a los del interior.
- Me comentó que su familia colabora en la edición de las recopilaciones. ¿Cómo lo ayudan?
- Mi familia colabora en sus horarios libres, por ejemplo, mi señora, Marisa, cuando me hace falta algún dato del Archivo Histórico Municipal, o del diario Puntal, el único que nos queda. Anteriormente teníamos el Diario El Pueblo -en la parte de arriba vivía el histórico escritor Juan Filloy-, y también el diario La Calle. Lamentablemente ya no existen más. Mis hijos, los mas grandes, me ayudan a sacar fotocopias, a separar fotos, o les dicto algún texto en la pobre computadora ya añeja que tenemos.
- Sé que su patrimonio es facilitado generosamente a estudiosos. De hecho, usted me ha enviado mucho material. ¿Es ésa otra forma de difundir la historia de los franciscanos?
- Exactamente. Me llena de jubilo facilitar material, porque es una forma de colaborar con el que le gusta leer y o investigar, estudiar a estos sacerdotes que brindaron su vida en obras para el prójimo sin nunca pedir nada personal, solamente entregándose a Dios. Entonces, estamos nosotros para transmitir, cada uno en su lugar de residencia. Por ejemplo usted, María, con todos los trabajos en Internet. Ojala personas de distintas ciudades se interesen en recopilar biografías de personas destacadas y se las envíen, así usted las puede difundir; es una forma de que la historia grande de estos iluminados no quede solamente en el pueblo, ciudad y o país, sino que recorra el mundo.
- Hablemos de la primera recopilación que se ha publicado.
- Mi primera compilación fue sobre el Reverendo Padre Geniale Silvi, sacerdote perteneciente a Los Hijos de la Divina Providencia (Obra Don Orione ). Siempre observé su vida ejemplar; lo conocí cuando pedía colaboración en los colegios, con la sotana negra y una alcancía, Hablaba entrecruzado, mezcla de italiano y español, y nos llamaba la atención su forma de expresión y convencimiento y, a medida que transcurrieron los años, se empezó a ver la importante obra, hoy administrada por religiosas de una congregación española. El Padre Silvi fue un hombre de carácter, por eso está la gran obra hoy en Río Cuarto; no tiene ningún vinculo con la Congregación de Don Orione, pero los nuevos Padres Provinciales de dicha congregación tienen que investigar quién fue este sacerdote que luchó para la construcción y fundación de los cottolengos en Río Cuarto, Córdoba Capital, y Rosario. Hay muchas cartas que los vinculan en todos aquellos años, por eso se reclama el reconocimiento con una placa recordatoria, como manifesté el reportaje que me realizó el diario Puntal, publicado el día 30 de abril de 2007.
- A partir de sus recuerdos y la documentación que reunió, ¿cómo fue el padre Silvi?
- Como dije, fue un hombre de carácter, pero lo más importante fue que complementaba ese carácter con unos dotes espirituales extraordinarios. Fue un luchador sin vergüenza, volcado totalmente a Dios y a la Virgen de la Guarda. Repetía constantemente: “Confíen en la Divina Providencia”.
- ¿Qué lo llevó a preparar este libro?
- Hacer este primer libro fue como un impulso que me brotó y una fuerza interior me llevó a realizarlo. El primer objetivo fue buscar información; así empecé a frecuentar el Cottolengo y hablar con la que fue secretaria del Padre desde el Cottolengo de Rosario, la señora Estela Tuells, residente en la institución y con una edad avanzada, fallecida en el año 2006. Ella colaboró con varias cartas y fotos no conocidas hasta el momento; me pidió que la diera a conocer una vez que ella hubiera partido de este mundo. También busqué en el Archivo Histórico Municipal, pero no tenían mucho material.
- Consultó además una biografía.
- La biografía completa la extraje de un librillo que hizo en el año 1987 el Contador Pompoleo Mariani, primer biógrafo del padre; tuvo que ir sacándole de a poco porque no era fácil que hablara de su vida. También tomé datos del libro Hombres y mujeres de Río Cuarto 1965 – 1995, editado por el Dr. Gonzalo Otero Pizzarro, y de un trabajo presentado en la Universidad de Río Cuarto, por el alumno en aquel entonces Marcos Barbero. Ese trabajo se titula Las Huellas del Rvdo Padre Silvi. Conseguí varias fotos de aquella época que tenía gente mayor, y del Archivo del Cottolengo. Ahora me he podido juntar con varias cosas que voy a poner en la segunda compilación, que será la que voy a registrar, y lo recaudado quedará para beneficio del Cottolengo Don Orione de Río Cuarto.
- Ese segundo volumen, ¿cómo va a ser?
- Como le comentaba, con todo el entusiasmo que tenía, me propuse armar la compilación con la poca experiencia que tengo. Lo pude lograr; lo considero muy interesante y con información y varias fotos, pero el próximo será mucho mas completo.
Presenté uno a la Gobernación y al Consejo Deliberante de mi Ciudad, acompañado de un pedido donde solicito el nombre de una calle para este sacerdote con historia y también para la señora Lucía Placci de Zorzin, primera propulsora de un Cottolengo en Río Cuarto. Gracias a Dios, salieron los decretos y ordenanzas. Para el Padre Silvi, el Decreto Nro 2067/ 2006, Ordenanza Nro 1003/ 2006, Fecha 11/05/2006; para la señora de Zorzin, el Decreto Nro 2442/2006, Ordenanza Nro 1153/ 2006, Fecha 12/ 10/ 2006.
- ¿Cuáles son sus proyectos, de ahora en más?
- El paso a seguir con el tiempo, una vez armada la segunda compilación, será que lo declaren Ciudadano Ilustre, y sea reconocido por el Consulado Italiano. La lucha y pelea mas fuerte va ser que la Congregación de Don Orione se digne a enviarle una placa recordatoria. Los pedidos fueron varios, pero sin resultados; habría que investigar por qué tanto empecinamiento en algo tan simple. Me propongo lograr que no queden las cosas inconclusas, y esté en la perpetuidad para futuras generaciones. Yo tuve la ayuda de toda mi familia y de la señora Elvira N'esutta de Pramparo, ex miembro de la Comisión Administradora, actual miembro de Ayuda Permanente a la institución. La Historia de vida y lucha del Padre Geniale Silvi tiene que ser conocida y sacada a la luz, muchos años hubo una conspiración de censura y silencio.
- ¿A qué personalidades se refiere el segundo volumen?
- Solamente como algo personal, me he abocado a hacer un libro de la historia del Cottolengo de Río Cuarto incluyendo su fundador, y también porque me ha tocado de cerca, ya que mi abuela paterna integró la Precomisión Fundadora.
- ¿Ya está en imprenta?
- Todavía no. Estoy armándolo en CD, porque hay mucha documentación.

Buenos Aires, Junio de 2007

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