martes, 14 de marzo de 2006

GERMAN CACERES: CINE DE ANIMACION EN LA ARGENTINA

Germán Cáceres es autor de cinco ensayos de historietas, tres libros de cuentos, dos novelas, tres libros de literatura infantil y juvenil, cuatro obras de teatro y dos compilaciones de cuentos. Recibió Mención de Honor Premio Municipal en Cuento. Obtuvo cuatro “Fajas de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores”. Mereció Mención de Honor en el Concurso Internacional de Ficción sobre Gardel (Montevideo- Uruguay). La Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires le otorgó el 1er. Premio Especial “Eduardo Mallea” por su ensayo La aventura en América. En octubre de 2002 fue premiado en el concurso de cuentos “Atanas Mandadjiev”, celebrado en Sofía, Bulgaria, y recibió el título de Gran Maestro del Relato Policial. El 5 de agosto de 2003 fue nombrado socio honorario de SADE.
Escribió Entre dibujos, marionetas y pixeles Notas sobre cine de animación, publicado por La Crujía ediciones, "un libro que interesará a todos los amantes del cine porque además de la animación, el autor aborda el género cinematográfico en su totalidad y en sus relaciones con la literatura. Así desfilan por sus páginas comentarios sobre realizadores de la dimensión de Godard, Welles, Eisenstein, Sorderbergh y muchos otros. Entre dibujos, marionetas y pixeles, más allá de su erudición -se citan unos seiscientos filmes y contiene alrededor de ciento treinta fichas técnicas-, es un texto fresco, de estilo fluido y atrapante que -por su òptica amplia y abarcadora- permite múltiples entradas. Por una de ellas se ingresa emotivamente a los personajes de historietas que han incursionado en la pantalla, y que la versación de Cáceres (tiene publicados cinco ensayos sobre el tema) transita por sus hitos más representativos. También está la voz de los directores de animación (los argentinos Juan Antín y Rodolfo Mutuverría), que en esclarecedoras entrevistas revelan no sólo sus experiencias, sino las técnicas y metodología de sus películas. Y hay un análisis de la obra de ocho grandes maestros, entre los cuales se encuentran los clásicos Walt Disney y Don Bluth, el mago del color Hayao Miyazaki y directores revulsivos y contestatarios como Ralph Bakshi y Tex Avery". 
Este fue el diálogo que mantuvimos, acerca de esta obra, con Germán Cáceres: 
-¿Cómo nace la idea de escribir este libro? ¿Cuáles fueron las circunstancias que lo llevaron a abordar la temática que trata en Entre dibujos, marionetas y pixeles? 
-En el Museo Sívori, de la ciudad de Buenos Aires, dicté dos ciclos de cine de animación que me obligaron a rastrear filmografías. De repente reparé que había reunido material suficiente para encarar un libro. Además, aclaro que muchos años atrás estuve obligado a frecuentar todo tipo de películas porque ejercí la crítica en la revista Tiempo de cine e integré la Comisión Directiva del Cine Club “Núcleo”. 
-¿Cuál fue el trabajo previo que realizó para armar el libro, habida cuenta de lo difícil que se torna la investigación? 
-Fue producto de los años que concurrí al citado Cine Club “Núcleo” y de que, a pesar de no escribir en la actualidad crónicas cinematográficas, sigo siendo un cinéfilo de alma y, por tanto, un devorador de filmes. Para buscar información recurrí a bibliografía en Inglés y a sitios de Internet. 
-Entre los grandes maestros de la animación, ¿quién es su preferido? 
-Mi preferido es Tex Avery, por la sutileza y el giro revolucionario que imprimió al cine de dibujos animados. Pero, si tengo que decir quien fue el gran maestro de la animación debo mencionar a Walt Disney, dado que no obstante su ideología nefasta y el carácter edulcorado de sus películas, es innegable que su filmografía –inclusive la que realizó la Casa Disney después de su muerte- tiene escenas visuales de deslumbrante belleza. 
-Entre las películas argentinas de ciencia ficción, ¿cuáles destaca? 
-Ya que estoy en el tema de la animación, destaco Mercano el marciano, de Juan Antín, por su dibujo innovador y su guión original, que incluye una visión crítica de la realidad social argentina. Entre las películas con actores mi preferida es Invasión, de Hugo Santiago, un hito del cine argentino en razón de la calidad estética de su filmación y la magia del argumento de Borges y Bioy Casares. 
-¿Cómo percibe la relación entre el cine y la literatura? 
-La literatura actual está influida por el lenguaje cinematográfico. El escritor contemporáneo ha incorporado la forma del cine en sus descripciones y en el diseño del perfil de los personajes, ya que detalla minuciosamente sus acciones y sus movimientos. Ello se observa también en los variados puntos de vista desde los cuales observa visualmente una escena. 
-Me interesa especialmente el tema de los dibujantes inmigrantes. Usted se refiere en su libro a Manuel García Ferré, nacido en España en 1929, acerca de quien señala: "Tal vez toda la gloria de García Ferré se resuma en sus creaciones cinematográficas". ¿Cuáles son los logros del cineasta que usted destaca? 
-El cine de animación de García Ferré emplea con solvencia el movimiento, las angulaciones y las tomas aéreas. Utiliza mínimamente la técnica digital, que pasa inadvertida al espectador. La falta de recursos económicos se hace patente en las escenas de suma acción, que salva apelando a dibujos de polvaredas y de líneas cinéticas. Sus fondos y escenarios son ricos en efectos visuales y poseen un colorido llamativo y encantador. Pero tal vez el más grande de sus tantos hallazgos resida en el original diseño de sus simpáticos y numerosos personajes.
-Su obra incluye reportajes realizados a Juan Antín y Rodolfo Mutuverría, ¿por qué eligió a estos dos directores? 
-Son dos importantes directores argentinos de animación, que, además, demostraron mucha disposición para que yo los entrevistara. Aclaro que Mutuverría fue el responsable de la animación de los filmes Dibu: la película y Dibu 2: la venganza de Nasty. 
-¿Cómo observa el panorama del cine argentino en esta temática? ¿Dista mucho del de otros países? 
-De alguna manera la industria de la animación está poco desarrollada en la Argentina por una cuestión económica. Es un tema de dinero y de mercados, problemas que afectan crucialmente todas las actividades de nuestro país. 
-¿Sigue trabajando actualmente en el tema de la animación? 
-Efectivamente. Estoy preparando un libro sobre manga (nombre que recibe la historieta en Japón) y animé (denominación de los dibujos animados japoneses). Estos dibujos e historietas tienen gran impacto en la juventud actual y han dado obras maestras como los filmes "Akira" (1988), de Katsuhiro Otomo, y "El viaje de Chihiro" (2001), de Hayao Miyazaki. También trataré sobre videojuegos porque las creaciones de manga y animé desembocan en ellos, y viceversa. La estética de estos juegos influye en la realización cinematográfica, como lo prueba la excelente película "eXisten Z" (1999), de David Cronenberg.

(LETRAS-URUGUAY, Montevideo, 2006)

No hay comentarios:

Publicar un comentario