domingo, 4 de abril de 2004

SECRETOS DE FAMILIA

por Graciela Beatriz Cabal. Buenos Aires, Debolsillo, 2003. 

Este libro fue publicado por primera vez en el año 1995. En él encontramos “Una abuela que calza trabuco y cruza los rios a caballo, un abuelo que se desangra por amor, las uñas largas y filosas de la loca de la casa: 'En la familia de nosotros -dice Graciela Cabal- hay secretos terribles. Yo mucho no puedo enterarme, porque soy chica, porque son secretos y porque son terribles'. Con la implacable y feroz lógica de la infancia, y a traves de un humor entre corrosivo y tierno, la niña de Secretos de familia va registrando eI inquietante mundo que la rodea. Las complejas y entrañables relaciones familiares, los grandes silencios, los suicidios, la muerte y sus rituales se entrelazan con la vida y el paisaje de un barrio del sur de Buenos Aires en un periodo que empieza en 1940 y culmina, no por azar, en 1952, con la muerte de Eva Perón. Acaso la mayor conquista de este libro autobiografico haya sido lograr un verdadero desafío lingüístico: el todo exacto para que la escritura no distorsione, opacandola, la voz de la infancia. Una voz obstinada y poco complaciente que parece haber nacido con el mandato de hurgar en la memoria. En la propia y en la ajena. De eso trata, entre otras cosas, la literatura”. 
Es la voz de la infancia, por cierto, pero también la de la adulta que va reconstruyendo y a la vez -inevitablemente- recreando, la historia de esa niña que fue: una pequeña rebelde y cuestionadora, consentida por la madre, acotada por la férrea disciplina de su padre maestro, que no compartía el criterio de la esposa acerca de la educacion de la hija. 
Junto a ellos, una familia grande y peculiar, en la que siempre había discordia: «En Nochebuena nos juntamos la familia entera. Entonces todos aprovechan y se pelean». Esa es la realidad que observa, dolida e impotente, la pequeña, esperando que pase pronto, y no tenga consecuencias demasiado terribles. Se suman a esta conflictiva relación con la familia, la que la protagonista tiene con sus vecinos, maestros y condiscípulos, con los cuales la convivencia es, en términos generales, apacible. 
El contexto historico siempre está presente. Los ricos, los pobres y los «más pobres» desfilan ante esta niña que observa desde su corta edad que hay muchas diferencias, y que parecen no tener solución. El peronismo es visto desde perspectivas opuestas: la del padre, que detesta al presidente, y la de la madre, fascinada por la actitud de Evita para con los niños y las mujeres. 
Hay numerosas referencias a la inmigracion, que en esa epoca era una realidad cotidiana: ia italiana nostalgica, el vasco trabajador, la gallega amante de la muñeira, ei alemán solidario, aparecen en el relato. Lo que sucede en el mundo es aqui, en la Argentina, motivo de alarma para la protagonista, quien teme que su padre sea reclutado para ir a luchar muy lejos. 
Las costumbres de la década del cuarenta -algunas de las cuales llegamos a ver- son otro de los atractivos de esfe libro insoslayable: cumpleaños, bautismos, paseos, son evocados con emotiva minuciosidad. La religión y la educación publica y privada son otros de los temas acerca de los que Cabal se explaya. 
La referencia a la madre, y a su renuncia al arte al casarse, plantea el cuestionamienlo acerca del rol reservado para la mujer en la sociedad de esos años. 
Ahora que Graciela Cabal ya no está físicamente entre nosotros, la lectura de esta obra se vuelve resumen y cenit de una fructífera vida dedicada a la literatura y a los niños. 

(EL TIEMPO, Azul, 4 de abril de 2004)

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