jueves, 15 de enero de 2004

LA POLILLA

por Sandra Siemens. Ilustraciones: Víctor Páez. Buenos Aires, Sudamericana, 2003. 

Sandra Siemens nació en Lomas de Zamora en 1965. “Desde muy chica se estableció en Wheelwright, un pequeño pueblo del sur de Santa Fe, donde sigue viviendo junto a su familia. Allí escribe, con una voz muy personal, historias entrañables”. 
Sobre el origen de este libro, manifiesta la autora: “Una vez al año yo hago una limpieza general. Me ordeno la cabeza. Tiro todas las ideas que no sirven, ésas que están siempre en el medio molestando. Tiré, por ejemplo, una idea de perro esquiador que no le interesaba a nadie. Pero quedó la polilla, volando de aquí para allá. Qué hago, me dije, para sacármela de la cabeza. Entonces se me ocurrió: escribo un libro”. 
Una mamá a la que echaron de la fábrica. Un papá que nunca asumió su responsabilidad. Un abuelo muerto poco antes. Un chico que tiene que soportar todo eso y además, el malhumor y el desprecio de su madre, quien se ve reflejada en el hijo. Estos son los personajes de la novela de Sandra Siemens, tan pero tan bien escrita, que puede hacer lagrimear a una piedra.
El chico, con reminiscencias kafkianas, se transforma en una polilla a la que se le atribuyen milagros. “¿Puede una polilla cambiar la vida de un montón de gente? Después de todo, una polilla se espanta de un manotazo. Pero, cuidado, que este bichito no sólo tiene derecho a vivir como cualquier otra criatura sino que además habla, sabe leer y tiene poderes especiales”. Quizás el más especial de esos poderes sea el de hacer recapacitar a su madre. 
La novela, destinada a lectores a partir de los diez años, termina con Nacho convertido en polilla, con la madre añorándolo, arrepentida, y con la promesa de que, algún día, todo mejorará. Una historia que abreva en la realidad, a pesar de lo fantástico.

(EL TIEMPO, Azul)

LA LEYENDA DE LA YERBA MATE

por Ana Maria Shua y Marta Prada. Ilustraciones: Oscar Rojas. Plastilina: Luciana Fernández. Buenos Aires, Sudamericana, 2003. 32 páginas.

La luna y su hermana, la nube, bajaron a la tierra convertidas en muchachas. Cuando un yaguarete las ataca -cuenta Ana Maria Shua-, un cazador lo mata. La luna, entonces, crea la yerba mate; «asi nacio el mate, el premio de Yasi, la luna agradecida, al pueblo guarani».

LA LEYENDA DE LA BALLENA

por Ema Wolf y Marta Prada. Ilustraciones: Oscar Rojas. Plastilina: Luciana Fernández. Buenos Aires, Sudamericana, 2003.

La leyenda, recreada por la escritora, cuenta que los tehuelches estaban afligidos porque desaparecia todo. Elal, un heroe sagrado, les ayuda, haciendo que la ballena -que en ese entonces andaba por la tierra- despida todo lo que habia tragado, y la manda a vivir al mar. «El territorio donde vivian los tehuelches quedó 
bastante pelado. Esto se debe a que la ballena anduvo largo tiempo arrastrando la barriga por ahí. Pero igual es lindo asi, liso».

13 DE ESPANTO

por Ricardo Mariño y otros. Buenos Aires, Sudamericana, 2003.

El volumen que nos ocupa integra la colección Primera Sudamericana, que dirige Canela. Está destinado a lectores a partir de los diez años y consta de trece textos, a los que se agregan otros dos, "para los que creen que el 13 trae mala suerte".
Este libro reúne a escritores del pasado y del presente, de nuestro país y del extranjero, que se expresan en prosa y en verso. Es una compilación realizada con inteligencia y cariño por el público infantil y juvenil; sin duda captará su atención, tan difícil de sustraer a los juegos electrónicos.

LA LEYENDA DEL HORNERO

por Canela y Marta Prada. Ilustraciones: Oscar Rojas. Plastilina: Luciana Fernández. Buenos Aires, Sudamericana, 2003. 

Canela narra la leyenda, que se resume mas o menos asi: uno de los hombres de Gaboto, enamorado de una indigena, se somete a las pruebas que lo harían merecedor de la joven. En ese trance, se transforma en pajaro, y tambien se transforma su 
amada. Juntos viven en el nido que renuevan año a año. «Como la casa se parece a un horno para hacer pan, los llamamos horneros».

LA LEYENDA DEL ALGARROBO

por Miguel Angel Palermo. Texto informativo de Marta Prada. Iustraciones de Al De Piero. Ilustraciones en plastilina: Luciana Fernández. Buenos Aires, Sudamericana, 2003. 

Un pueblo pasa hambre. Un hombre egoísta se queda con el secreto de la existencia de los algarrobos, indiferente a la miseria de su gente. Un zorro descubre con qué se alimenta el hombre y logra, mediante un ardid, llevarse algunas semillas, de las que luego brotan árboles que alimentan a los necesitados. 
Este libro cuenta con "Guía para docentes", que se solicita en la editorial.

LA LEYENDA DE LA VICUÑA

por Jorge Accame y Marta Prada. Ilustraciones: Oscar Rojas. Plastilina: Luciana Fernández. Buenos Aires, Sudamericana, 2003. 32 páginas.

Jorge Accame nació en Buenos Aires en 1956 y vive en San Salvador de Jujuy desde 1982. Ha publicado, entre otras obras, Diario de un explorador, El jaguar, ¿Quién pidió un vaso de agua?, El dueño de los animales y Cumbia. En 1997 obtuvo una beca de la Fundación Antorchas y participó del Programa Internacional de Escritores de la Universidad de Iowa, EE.UU. En 1998 estrenó Venecia en el Teatro del Pueblo, en Buenos Aires, con la dirección de Helena Tritek. Por Cartas de amor obtuvo el 3° Premio Nacional de Literatura Infantil 1999.
Marta Prada, coautora de todos los libros de esta colección, nació en Mar del Plata, provincia de Buenos Aires. Es periodista y profesora en Letras. Fue subdirectora de la revista Billiken hasta el año 2001. Como tal ha recibido los premios Pléyade, Pregonero y Lobo de Mar (Municipalidad de Gral. Pueyrredón).
Oscar Rojas nació en Catamarca y estudió en la Escuela de Bellas Artes de Tucuman. Desde 1984 se dedica a los libros para chicos y es considerado un maestro de la i1ustración. En dos oportunidades fue postulado para el Premio Hans Christian Andersen, y en el año 2001 ganó el Premio Lazarillo de España.
Luciana Fernandez nació en Buenos Aires en 1966. Estudió escultura y diseñó personajes para teatro, animación, publicidad, hasta que llegó a los libros. Ha realizado las ilustraciones en plastilina para todos los libros de esta colección.
En este libro, destinado a lectores a partir de los cuatro años, se relata el encuentro de un cazador con una joven, y la historia de amor que nace entre ellos. Narra Accame: «Era una muchacha muy hermosa Tenia una sonrisa dulce y pequeña. El hombre la miró. Sacó su cantimplora y se la ofreció.-Se me perdió el perro –dijo-. ¿No lo has visto? La muchacha bebió un trago largo. –No. Pero acaso lo haya visto mi padre, e1 dios Llastay. Vive aquí cerca”. El dios les permite casarse, siempre que el cazador no vuelva a matar animales. El hombre faltó a su promesa, y recibió un duro castigo. Este es el asunto de la leyenda que tiene como temas el valor de la palabra empeñada, el respeto por la vida y la mala influencia de la bebida y ciertas compañías.
Marta Prada se refiere en el texto informativo a los personajes, las características de la vicuña, su habitat y alimentación, y la utilización de su pelo, entre otros temas.
Se incluye un fragmento de un poema de Juan Carlos Davalos, textos de Raul Carimán Bustamante en lengua indigena, y pasajes de obras de Ruth Corcuera y Domingo F. Sarmiento. Tambien se reproducen obras de arte en las que aparece el animal, como un óleo de Nicolas Garcia Uriburu, y se motiva a los niños a crear artesanías.
Al igual que todos los libros de esta colección, La leyenda de la vicuña cuenta con Guia para docentes.

LA LEYENDA DE LA PIEDRA MOVEDIZA

por Laura Devetach (leyenda) / Marta Prada (texto informativo). Ilustraciones: O’Kif / Mónica Fernández. Ilustraciones en plastilina: Luciana Fernández. (Cuentamérica Naturaleza)

Este libro, destinado a lectores a partir de los cuatro años, presenta una leyenda recreada por Laura Devetach, quien habla de la luna, el sol y el puma, personajes de un relato que narra adaptándolo a la edad de los pequeños: “Hace mucho tiempo –comienza el relato- , cuando la tierra era joven, existió una piedra enorme. Eso no tiene nada de raro porque el mundo está lleno de piedras enormes. Pero ésta era distinta: más grande que tres elefantes, tenía en la base una punta redondeada que se posaba sobre el lomo de la sierra.. Quedaba así en equilibrio hamacándose en el aire. Y siguió, siguió durante siglos. ¿Por qué la piedra se balanceaba, allí, suspendida?” 
Marta Prada, en cambio, se apoya en bibliografía para explicar dónde queda Tandil, el origen de su nombre, las clases de piedra y muchos otros temas. Explica, por ejemplo, que el puma “Vive en América, donde era considerado un animal sagrado. El puma puede habitar en la montaña, la llanura, la selva, el bosque o los pantanos. Es un gran cazador que sale a buscar presas al anochecer y ataca por sorpresa”. 
Los ilustradores, también de vasta trayectoria, utilizan distintas técnicas, logrando imágenes sumamente atractivas. 
Además de los textos que mencionamos, se incluye en este volumen una chacarera, versos de Germán Berdiales y de Canela, juegos, dichos, fotografías tomadas por Fernando Alvarez, una postal de Tiempos Tandilenses y fotos del diario La Nación. 
Lo acompaña una “Guía para el docente” que puede solicitarse telefónicamente. El talento de quienes participaron en esta obra hace que la misma sea valiosa por la información que proporciona, pero también ideal a la hora de jugar aplicando los conocimientos, tanto en casa como en la escuela.

LLUVIA DE PLATA Y OTRAS NOTICIAS

por Margarita Mainé. Ilustraciones: Silvia Mato. Buenos Aires, Sudamericana, 2003.

Margarita Mainé nació en Ingeniero Maschwitz, provincia de Buenos Aires, en 1960. Es autora de Una montaña para Pancho, Las historias de Lucia y Nicolás, y en Sudamericana, Cartas a un gnomo, Un gran resfrío, El caballo alado y Un mar muy mojado. Ha sido publicada en España e Italia. En 1997 fue finalista del Premio Norma Fundalectura con la novela para adolescentes Lástima que estaba muerto. 
En este volumen, destinado a lectores a partir de los doce años, reescribe libremente, es decir, imagina los pormenores de noticias que leyó en el diario. Por ejemplo, “Una vaca cayó del cielo y hundió un pesquero japonés”, o “El insólito regreso de un muerto vivo en Lomas de Zamora”, o “Llueve plata en Paraguay”. 
Lo más atractivo de esos relatos es –a nuestro criterio- que la autora explica cada suceso desde diferentes puntos de vista, o hace hablar a varios personajes de cada historia, como si los estuviera reporteando. Así, escuchamos a la chica que el día que cumplía quince años, vio caer plata desde un puente, y también al “chofer” que manejó el auto que se utilizaría para el atraco. Escuchamos el relato de los japoneses que, como pueden, explican que una vaca cayó de lo alto, a los peones que planean un robo, y también escuchamos a la vaca, que explica qué sintió cuando la subieron a esa extraña cosa voladora. 
“Leyendo el diario nació este libro –dice Mainé-. Hace tiempo se me ocurrió que había noticias que no podían caer en el olvido. Noticias maravillosas por lo absurdas, que desentonaban entre tanta seriedad, merecedoras de la página de humor más que de los policiales o de cualquier otra sección. Archivé en una carpeta todas esas ‘noticias disparates’ hasta que un día empecé a escribir. La forma en que tejí estos textos fue muy sencilla: leí la noticia algunas veces y después me senté frente a la computadora dejándome llevar por la información que mi memoria había guardado y por toda la ficción que se me ocurriera. ¿La realidad supera a la ficción? ¿La ficción supera a la realidad? Estas son preguntas que ustedes pueden responder a su antojo. En mi cabeza de ávida lectora de diarios y escritora de ficciones, hace tiempo que realidad y ficción andan enredadas y confundidas”.

LLEGAR A MARTE

por Adela Basch. Ilustraciones: Ana Luisa Stok. Buenos Aires, Sudamericana, 2003. 

El volumen que nos ocupa reúne cuatro obras de teatro destinadas a lectores –y actores- a partir de los nueve años. Son estas piezas “Una cita a la tardecita”, “Llegar a Marte”, “Más rápido que un bombero” y “¡Pagar factura es una aventura!. 
En ellas se presentan episodios relacionados con la vida cotidiana, que proponen a docentes y alumnos una forma divertida de acercarse al quehacer teatral en sus múltiples aspectos. El nivel de lengua es adecuado a la edad a la que se destina el volumen, y las tramas son amenas, con parlamentos fáciles de memorizar, porque en ellos Basch emplea la rima y la confusión de palabras homófonas. 
“A mí la rima se me arrima –escribe la autora. (...) También se me arriman personajes que me andaban buscando para emprender un osado viaje. A veces se llaman Rocío, Mateo o sólo Bombero. Se desencuentran y se encuentran, se confunden, se orientan, se embrollan y se provocan con las combinaciones que les salen de la boca, se quedan enredados entre vocales y consonantes y tratan de soltarse y seguir adelante”. 
Para leer, actuar, preparar escenografías y vestuarios, para incorporar el teatro como algo cercano a cada uno de nosotros, es inestimable el aporte de este libro, pensado con la cabeza y escrito con el corazón.

JULIETA Y LEANDRO, AGENDA CONFIDENCIAL

de Cristina Colombo. Buenos Aires, Primera Sudamericana, 2003.

Cristina Colombo nació en Bahia Blanca. Es traductora, escritora e investigadora. Su obra abarca poesia para adultos y cuentos, adivinanzas y poemas para niños, Ha contribuido, tambien, en el genero infantil, con trabajos literarios y de investigación en antologlas, congresos y publicaciones, nacionales y extranjeras.
En este volumen destinado a lectores a partir de los 10 años, que obtuvo en 2003 el Premio Banco del Libro de Venezuela, la escritora retoma la historia de Julieta y Leandro, protagonistas de A medio metro del suelo, publicado anteriormente por Sudamericana.
Leandro y Julieta se enamoraron perdidamente, con el encanto y la complicidad que só1o se puede tener a los once años. Inesperadamente, la familia de Julieta debe dejar la casa de Las Flores, a la que se habían mudado poco antes, para trasladarse a la ciudad de Buenos Aires, donde el padre ha conseguido un contrato de trabajo.
“¿El amor es distinto cuando sólo se puede vivir a traves de las cartas? Es la experiencia que tienen que enfrentar Julieta. y Leandro. Por suerte; para compartir el dolor de la distancia estan los hermanos, Santiago, María y Barbarita, los amigos del alma y el abuelo de Julieta, que con ingenio y humor ayuda a que los fantasmas salgan a la luz”.
No faltan en esta historia de amor el misterio y el suspenso, relacionados con una casa abandonada, pero el mayor logro de Colombo es - a mi criterio- la forma en que logra reflejar la realidad tan cambiante, producto de la inestabilidad laboral y afectiva de los adultos, que agobia a nuestros chicos: traslados, incipientes arraigos y dolorosos desarraigos, divorcios, lutos, son acontecimientos cotidianos que ellos padecen. Unos, con el cariñoso apoyo de los padres; otros, viendo como los mayores discuten incesantemente.
Así vivimos, en esta Argentina de hoy, y Colombo lo muestra en un libro tierno, que deja enseñanzas acerca del amor, la amistad, la constancia y la fe en el futuro.

miércoles, 14 de enero de 2004

EL CUENTO DE NAVIDAD DE AUGGIE WREN

por Paul Auster. Ilustraciones: Isol. Edición y traducción de Mariana Vera. Buenos Aires, Sudamericana, 2003.

“Paul Auster nació en Nueva Jersey en 1947. Estudió en la Universidad de Columbia y luego vivió unos años en Francia. En 1974 regresó a los Estados Unidos y desde entonces ha publicado libros de poesía, ensayos, novelas y traducciones. Entre sus títulos se destacan La trilogía de Nueva York, El palacio de la luna, El país de las últimas cosas, Creí que mi padre era Dios. Su última novela es El libro de las ilusiones”.
“Isol nació en Buenos Aires en 1972. Reconocida ilustradora, ha incursionado en el comic, la poesía y la pintura, y también escribe sus propios textos. Por sus maravillosas ilustraciones recibió numerosas distinciones internacionales, entre ellas el premio Golden Apple (Bienal de Bratislava, 2003). Su libro El Globo integra la lista White Ravens 2003.
En este libro, destinado a lectores a partir de los doce años, Auster relata un cuento que le contaron: “Este cuento me lo contó Auggie Wren -afirma. Como Auggie no queda muy bien, o por lo menos no tan bien como él quisiera, me pidió que no usara su nombre verdadero. Más allá de eso, todo el asunto de la billetera extraviada y la mujer ciega y la cena de Navidad es tal cual él me lo contó”.
“Así comienza este relato, publicado en The New York Times el 25 de diciembre de 1990. Al leerlo, el director de cine Wayne Wang le propuso a Auster que escribiera el guión de una película. De esta experiencia surgió Cigarros, cuyo final es precisamente ‘El cuento de Navidad de Auggie Wren’ “.
El arte es un tema fundamental en este libro, el arte y su capacidad de capturar el tiempo, y también el arte como ficción. No importa –para Auster- si el relato de Auggie Wren es verdadero, o si lo inventó para contárselo al narrador; tampoco importa –para nosotros- si existe Auggie Wren, o si es un personaje creado por Auster. Lo que importa es que alguien escuchó ese relato que lo entretuvo y lo dejó pensando. El artista como demiurgo, como hacedor de mundos que ofrece a los espectadores o a los lectores, es el personaje principal de este texto que invita a los destinatarios a crear, a proponer nuevos mundos en los que rigen leyes distintas, que tienen como principal atractivo el haber emanado de una personalidad deseosa de expresarse.

viernes, 9 de enero de 2004

COSAS Y CASOS JUDIOS

por León Poch. Buenos Aires, Milá, 2003. 

“León Poch, nacido en Polonia, llegó a Buenos Aires en 1928, siendo un adolescente de 15 años y al darse a esta tierra, ella le dio –con la revelación de su vitalidad de pueblo joven- todo lo que él necesitaba para la formación de su personalidad. En Buenos Aires estudió; en Buenos Aires optó por la ciudadanía; en Buenos Aires se manifestó su vocación y en Buenos Aires formó su hogar, donde nacieron sus tres hijas, porteñas”. 
“Realizó estudios en la Escuela Nacional de Bellas Artes bajo la dirección del Maestro Pío Collivadino; obtuvo el título junto con el primer premio ‘Carlos Ripamonte’. Eligió como medio de vida la actividad publicitaria, alternada luego con el periodismo. La gran oportunidad se la dio don Natalio Botana al incorporarlo al equipo estable de dibujantes del diario ‘Crítica’. En esa misma época nació su vínculo con la revista ‘Patoruzú’, para la que dibujó ininterrumpidamente –desde su aparición hasta el cierre, durante cuarenta y dos años- sus inolvidables ‘Temas porteños’. Colaboró también en muchas otras publicaciones periodísticas”. 
“Grandes del teatro –Maurice Schwartz, Joseph Buloff, Ben Ami y otros- montaron sus obras en Buenos Aires y en Nueva York sobre bocetos de escenografías de Poch. Su obra ha trascendido por medio de muestras individuales y colectivas; murales y tapices embellecen numerosas instituciones, establecimientos de enseñanza y residencias particulares; sus cuadros forman parte de pinacotecas de Buenos Aires, Nueva York, Jerusalén y Sidney. No hizo envíos a Salones Nacionales, excepto dos únicas veces: al Salón de Santa Fe y al Salón del Fondo Nacional de las Artes, y en ambas oportunidades recibió la más altas distinciones. Se editaron 2 carpetas: ’24 Dibujos.de Israel’ y ‘Judíos de mi infancia’ con 32 dibujos y glosas del poeta y escritor Simja Sneh”. 
“Sus ojos de 90 años aún siguen descubriendo nuevas formas, colores, luces y sombras en un mundo cambiante que sin embargo no le es ajeno porque siempre ha mantenido joven la mirada” (3). 
El 27 de julio de 2003, en el marco del Segundo Encuentro Internacional “Recreando la Cultura Judía. Literatura y Artes Plásticas”, se presentó en la AMIA Cosas y casos judíos. Finalizada la proyección de un video emitido días antes por ATC, Guillermo Roux, Sergio Langer, Moishe Korin y el nieto de Poch se refirieron al autor, que se encontraba allí. 
En este libro, escribe el autor: “La vida de un pueblo no se teje sólo con grandes acontecimientos: en el complejo entramado de su historia y de su cultura, numerosos personajes (famosos o no) y hechos poco conocidos dibujan perfiles, matices y densidades sorprendentes. El pueblo judío, tanto durante su existencia como nación independiente como en los largos años que ha debida actuar dentro de otras culturas, ha sobresalido por sus valiosos aportes sin perder los rasgos que lo diferencian de los otros pueblos. Todos y cada uno de los judíos han sido y somos artífices de esta titánica tarea. Con amor al pueblo judío –sin pretensiones de realizar una obra literaria o histórica- me dediqué a recuperar de la oscuridad algunos de aquellos personajes y hechos poco conocidos pero interesantes, que permiten iluminar un poco más la importancia de estas contribuciones judías a la cultura, ciencia y las artes de la humanidad. Lo hice en mi lenguaje, el dibujo; con textos breves y directos, despojados de adornos pero elocuentes como los hechos mismos. Espero lograr transmitir a los lectores el amor y el orgullo que siento por el rico quehacer de mi pueblo, sobre todo a los jóvenes, porque ellos han de continuarlo” (4). 
Para lograr su objetivo se vale de dibujos y textos, sustentados en una importante bibliografía integrada no sólo por libros sino además por publicaciones en varios idiomas. A partir de este material, fue ideando imágenes y explicaciones acerca de hechos y personalidades fundamentales, y de curiosidades de la cultura judía. Por ejemplo, explica por qué el Moisés de Miguel Angel tiene cuernos, de dónde proviene el apellido Rothschild, quién fue Theodor Herzl, quién fue la primera víctima judía del Santo Oficio en tierra americana, por qué se usa cinta roja en la muñeca, entre otros temas. 
La claridad y belleza de los dibujos y la concisión de los textos que los acompañan hacen de este libro una obra interesante para chicos y grandes, para los judíos y quienes no lo somos, ya que informa acerca de cuestiones que trascienden una colectividad y se vuelven de importancia para todos, sin distinción de credo.

DE SILENCIOS Y CANTOS

por Enrique Novick. Buenos Aires, Editorial Milá, 2003. (Poesía)

En este volumen, dedicado a la memoria de Jaime Barylko, el poeta reúne textos inéditos y otros publicados en La Prensa, Mundo Israelita, el Semanario Hebreo de Montevideo y las Gacetillas Culturales de Jerusalem. 
La poesia de Enrique Novick nos pone en contacto con un espiritu que ha logrado vincular la forma lirica con el planteo de las mas actuales y dolorosas realidades a las que se enfrenta el ser humano. Es esto lo que llama poderosamente la atención en el libro: su lenguaje despojado e intenso se muestra apto para cantar las circunstancias que agobian a la tierra de sus mayores -»No dejaremos/ de creer/ por un instante/ en que la paz/ sea posible/ todavia»- ,la discriminación que, aún hoy, viven los judios en la Argentina y el mundo -»Algunos suponen/ que es/ mas dificil/ y azaroso/dirigir/ de fútbol/ un partido, que crear/ un Estado/ de la nada/ por ejemplo;/ armar en el desierto/ una epopeya;/ desangrarse/ a fin/ de sostenerlo/ sin desmayo». 
Vincula su lirica, asimismo, a los maestros de la literatura universal: Homero y Esquilo, Shakespeare y Flaubert, entre otros, motivan poemas en los que se advierte que la lectura ha sido tan profunda que se ha vuelto vivencia. Acerca del acto mismo de leer, escribe «Una voz antigua y suave», en el que expresa: «Mi libro/ es informal;/extrovertido/ a ultranza/ y sin remedio./ Se deshace/ en imágenes/ que él mismo/ reconstruye/ con fruición/ a diario» . 
Por ultimo, la Poesia permite a Novick forjar diálogos entre personajes -Ramses y el Rabi, Borges y Shoshani, Sara y Agar, Hamlet y Freud, Adonái y Job, Noe y el meteorólogo, dos cariátides- y un «Diálogo conmigo mismo», en el que hace un balance de su vida. Este ultimo poema finaliza con certeras palabras: «-Mi voz interior/ se extinguió/ sin emitir/ juicio alguno,/ el menor ruido./ Somos/ desde entonces,/ una conciencia sola/ un solo amigo». 
En el «Proemio», Jose Luis Najenson destaca la valía del poemario: «Armado caballero con sus letras y palabras, Novick entra en ese ‘jardin o huerto cerrado', no como un cabalista 'cabal' -valga la sabia redundancia que permite el español- sino como un poeta, condición que virtualmente compartian todos los mecubalim, o cabalistas, y que es sin duda la llave de Borges para penetrar en él: 'Los poetas son los espias de Dios', como decia, creo Novalis. Esta salvación por la poesia, que a la postre redime a todo buen poeta, es otra clave de su identidad. Y sin pudor ni hesitación, el autor de este libro perdurable podría repetir con el Quijote: 'Yo se quien soy'».