lunes, 15 de septiembre de 2003

Inmigración y plástica: los escultores

  1. Italianos
  2. Alemanes
  3. Rusos
  4. Húngaros
  5. Descendientes de inmigrantes
  6. Notas
En esta monografía me refiero a algunos de los inmigrantes que se destacaron en la escultura, y a Rogelio Yrurtia, escultor descendiente de vascos.
Italianos
Luis Giorgi, nacido en 1821, "Fue el arquitecto de la orden Franciscana caracterizado por su sentido escenográfico. En Salta hizo las reformas del interior de la Iglesia de San Francisco y luego de la fachada, en 1870; allí como escultor plasmó las imágenes de ‘San Severo’, en cera; ‘La Purísima’ ubicada en el altar mayor, realizada con pasta y tela encolada; y ‘San Diego de Alcalá’, confeccionada en madera tallada y tela encolada". Falleció en Catamarca en 1905 (1).
En Tribunales "son numerosos los exponentes de la escultura conmemorativa(...) emplazados en diversos lugares" (2). Entre ellos se encuentra el monumento al general Lavalle, realizado por el escultor Pietro Costa.
Este monumento "tiene la particularidad de ser la única torre estatuaria que tiene la ciudad. Su realizador fue el escultor italiano Pietro Costa y se inauguró en 1887. El monumento conmemora la figura del general Lavalle (1797-1841) la columna dórica de aproximadamente 26 metros está realizada en mampostería revestida en piedra arenisca con el escudo de las 14 provincias, mientras que la figura fue esculpida en mármol" (3).
En Moreno, provincia de Buenos Aires, se encuentra la estatua de Mariano Moreno realizada por Costa: "Es la estatua que se encuentra instalada en el centro de la plaza principal de la ciudad de Moreno. Se trata de una verdadera obra de arte confeccionada por el escultor italiano Pietro Costa de Florencia, en mármol de Carrara. Fue el primer homenaje al prócer de Mayo en el país. Su inauguración contó con el padrinazgo del Dr. Nicolás Avellaneda en ejercicio de la presidencia de la República en 1877" (4).
En el edificio del Congreso Nacional se pude admirar una obra del escultor Víctor de Pol: "Sobre el inicio de la Avenida Entre Ríos se halla el Palacio del Congreso Nacional, una obra del arquitecto italiano Víctor Meano. Se inauguró en 1906, y ocupa una superficie de nueve mil metros cuadrados. Su estilo exterior es grecorromano, con revestimiento de mármol blanco. Por afuera, la planta constituye un basamento de granito gris que apoya un intercolumnio del mismo material de estilo corintio. La ampl{ísima entrada está flanqueada por rampas que conducen al peristilo coronado por un frontón triangular y sendos pórticos a ambos lados. Otros similares adornan los costados del edificio. Por encima del peristilo puede verse una cuádriga de bronce realizada por el escultor Víctor de Pol, y en las esquinas se levantan victorias aladas provistas de trompetas" (5).
Jorge Glusberg recuerda a De Pol, en su "Historia del Museo Nacional de Bellas Artes" (6): "El Museo en fin, es habilitado (...) en la Navidad de 1896: posee entonces 163 obras, expuestas en 5 salas, en el primer piso del edificio levantado para las tiendas Au Bon Marché (que nunca llegaron a ocuparlo), con entrada por Florida 783, casi esquina Córdoba. La sede es, por cierto, alquilada. Dos palabras acerca del Bon Marché. Diseñado por el ingeniero argentino Emilio Agrelo y el arquitecto francés Rolando Levacher, hacia 1888, a la manera de la Galería Vittorio Emmanuele II, de Milán (1867), la honda crisis de 1890 ahogó el proyecto de las grandes tiendas. Hacia 1894 es terminado el sector de Florida/Córdoba, y alrededor de 1898 el de San Martín/Viamonte, que será dedicado a unidades de viviendas. Pero el edificio ha de quedar concluido hacia 1905. El sector de Córdoba/Florida, donde está el teatro Edén, es adoptado por el arte. Además del Museo, se instalan allí la Sociedad Estímulo y su Academia, el Ateneo, La Colmena Artística y los estudios de Angel Della Valle y el escultor Víctor de Pol, entre otros".
Troiano Troiani nació en Udine, en 1885 y falleciò en Buenos Aires en 1963. "Estudiò en academias de Florencia y Venecia, instalándose en el país en 1910 con una beca otorgada a artistas italianos con motivo de los festejos del Centenario. Uno de sus primeros trabajos fue una serie de esculturas para la Bolsa de Comercio porteña, realizando después una obra similar para el Teatro Grand Splendid. Ganó numerosos premios en su trayectoria artística. Los faroles de la Plaza de los Dos Congresos en Buenos Aires (diseñados en 1929), Centauro, San Francisco, Arquero divino, instalada en La Plata, y Fernando III, que corona el frontón de la fachada de la iglesia colonial de San Fernando de Maldonado, son algunas de sus obras" (7).
Acerca de los faroles de la Plaza de los Dos Congresos, leemos: "Sobre el espacio con granza que rodea la gran Fuente, desde el este dos altas columnas con 20 reflectores cada una sirven para iluminar el Monumento a los dos Congresos. Los singulares 151 faroles artísticos de 1 y hasta 5 brazos, son piezas de hierro forjado, fundidas en la región de Champagne, Francia, diseñados por Troiano Troiani en 1929" (8).
Juan Del Prete nació en 1897 y "se radicó en la Argentina en 1909. Precursor de la abstracción, fue becado por Amigos del Arte para estudiar en París, donde tomó contacto con las vanguardias. Obtuvo el Gran Premio a Extranjeros en Bruselas y el Premio Palanza otorgado por la Academia Nacional de Bellas Artes" (9).
"Con Francisco Parodi nacen las manifestaciones del arte plástico en La Boca, este escultor que profesaba el amor al arte, había llegado a la riviera (se refiere a La Boca), a mediados del siglo XIX y había puesto su taller a pocos metros de la casa donde nacería Benito Quinquela Martin" (10).
Alcides Gubellini nació en Bolonia en 1900. "Se graduó en la Escuela de Bellas Artes de Bolonia, estudiando también en Florencia, donde incursionó en el campo de la escultura. Completó su formación en Roma, en los talleres de los pintores Spadini y Mestrovich. Adversario del fascismo, emigró a América en 1928 y se radicó en Buenos Aires, donde se hizo conocer pronto en la prensa porteña con sus dibujos y caricaturas políticas. Con motivo de una de sus exposiciones, escribió el diario ‘La Prensa’ en 1946: "Retratista subjetivo de hondura indiscutible, para quien lo material vive sólo una idea lejana, que logra ubicar en lo visible con prescindencia de lo meramente corpóreo’. En 1950 el Salón Nacional de Artes Plásticas otorgó un premio a su obra ‘Marinela’. Cultivó el óleo, la acuarela, el gouache, y sus terracotas y esculturas, con cierto matiz caricaturesco, le conquistaron general reconocimiento. Se dedicó a la docencia y formó a numerosos artistas argentinos. Murió en Buenos Aires, en 1957" (11).
Libero Badíi nació en Italia en 1916. "Arribó al país en 1927. Sus primeros aprendizajes artísticos los adquirió en la marmolería de su padre. Luego estudió en la Escuela Nocturna de Artes Decorativas y en la Escuela Superior de Bellas Artes Ernesto de la Cárcova (1940-44). En 1941 renuncia al taller de su padre, con la decisión de dedicar su vida al arte. Ingresa en la Escuela Superior de Bellas Artes Ernesto de la Cárcova. En 1944 egresa como profesor de Escultura".
"Recibe una beca otorgada por la Escuela de Bellas Artes Ernesto de la Cárcova. En 1945 viaja por América del Sur, a lo largo de la Cordillera de los Andes, visita EcuadorBolivia, Perú, siguiendo el itinerario del Inca. Entre 1946 y 1947 impresionado por los motivos americanos, comienza a investigar y desarrollar ideas sobre bocetos y dibujos sobre su viaje. Se naturaliza argentino. Trabaja en el taller de J. Fioravanti, en el monumento a la Bandera y en La Cárcova".
"En 1948 viaja a Europa, donde realiza estudios sobre lo Gótico y Románico. En 1950 regresa a la Argentina. Decide definitivamente hacer su vida y su obra en este país. Comienza la construcción, con la ayuda de un peón y un albañil, de su Casa Taller, que bautiza ‘Almataller’, en Olivos. Participa en una exposición colectiva en el Salón Buenos Aires. Realiza su primera muestra individual en la Galería Plástica. Obtiene los premios de Dibujo, Salón Buenos Aires, Escultura, II Salón de Mar del Plata y Ministerio de Justicia en el Salón Nacional".
"Entre 1951 y 1958 desarrolla, conjuga y adquiere el concepto artístico tomado de sus dos vertientes, la europea y la americana. Termina su Casa Taller. Realiza exposiciones individuales en las Galerías Krayu y Bonino. Recibe el Segundo Premio de Escultura en el Salón de Rosario, el Gran Premio de Honor ‘Presidente de la Nación Argentina’, en el XII Salón de Arte de Mar del Plata y el Gran Premio de Honor en el XLIII Salón Nacional de Artes Plásticas".
"Viaja a Europa, donde se encuentra con Le Parc y otros artistas, que le piden que se quede, pero, obsesionado con la Argentina, contesta: ‘Prefiero el sol de Buenos Aires y no este gris de París’. En 1959 regresa a la Argentina. Recibe el Premio Palanza. Siente que ha encontrado una identidad. Abandona todo tipo de influencias y renuncia, mediante un manifiesto, a los envíos a Salones, renegando de los Premios y Concursos".
"Entre 1962 y 1964 inicia su labor gráfica, imprime grabados y efectúa un libro para bibliófilos con 120 títulos. Expone una Retrospectiva en el Museo Nacional de Bellas Artes y presenta su muestra ‘Voces del Pasado’ en la Galería Witcomb. Entre 1965 y 1967 realiza muestras sobre los poetas Porchia y Macedonio Fernández, en la Galería Van Riel, y sobre José Hernández, en la Galería Nexo. Viaja a Francia y a Estados Unidos. Comienza a desarrollar su teoría de lo siniestro".
"Durante 1968 y 1971 expone en el Instituto Di Tella, Galerías Ática y Makarius. Presenta dos exposiciones en Art Gallery International, una de ellas sobre el poeta Raúl Gustavo Aguirre. Recibe el Premio Internacional de la Bienal de San Pablo, Brasil, por ‘Los Muñecos’. En 1972 viaja a Estados Unidos para colocar ‘Ave Fénix’ en el Kennedy Center, Washington. Visita México. Realiza exposiciones en el Museo Nacional de Bellas Artes, ‘Labor Gráfica’, Teatro Municipal General San Martín y Galería Ática".
"Entre 1973 y 1974 viaja a Canadá, donde expone en National Library, Ottawa. Presenta técnicas mixtas en el dibujo, en Galería Serra y ‘Los Muñecos’, en el Museo Provincial de Bellas Artes de Tucumán. 1975: Presenta Líbero Badii-Vida-Arte, en la Galería Van Riel".
"Entre 1976 y 1978 expone en el Museo de Arte Moderno de París ‘Esculturas Policromadas 1960-1976’; y en las Galerías Ática y del Retiro. En 1979 es publicado por Emecé el libro Arte Siniestro. En 1980 comienza a dedicarse exclusivamente a la pintura. Expone ‘Pinturas Siniestras’ en la Galería del Retiro. Recibe el Gran Premio Consagración de la Provincia de Buenos Aires. Entre 1982 y 1983 se publican sus libros Frases Espontáneas y Vivencias. Recibe el Gran Premio Fondo Nacional de las Artes. Entre 1985 y 1986 expone en la Galería del Retiro y Galería Tiempo Argentino. En 1987 recibe el Gran Premio Consagración Nacional"
Falleció en Buenos Aires, en 2001. En 2002 se lo distinguió póstumamente con el Premio Konex de Honor de Artes Visuales. Diez años antes había recibido el Diploma al Mérito en Escultura: Quinquenio 1982-1986, y en 1982, el Diploma al Mérito en Escultura Figurativa (12).
Ferruccio Polacco nació en 1917. "Escultor autodidacta, realizó numerosas exposiciones colectivas e individuales, entre otros lugares, en la Municipalidad de Buenos Aires, en los Museos Sívori, de Arte Moderno y Nacional de Bellas Artes; en las galerías Van Riel, Art Gallery y Rubbers. Fuera del país expuso en el Centro Dante y San Angelo (Italia) y el Saint Patrick (Canadá)" (13).
Aldo Paparella "nació en 1920 en Minturno, Provincia Latina, Italia. En 1935 inició estudios libres en Roma con el pintor Antonucci. En 1939, llamado a las armas, pasó a la campaña de Africa cuando Italia entraba en la guerra. Fue prisionero en Francia durante tres años; esta experiencia no dejaría de influir en su vida y en su obra. En 1947 participa en la Primera Exposición del Sindicato Provincial de las Artes Figurativas en el Palacio Venecia, Roma".
"En 1950 llega a Buenos Aires y comienza su relación con el medio artístico. En 1955, formó parte de la Asociación Arte Nuevo, interviniendo en numerosas exposiciones de orientación abstracta. Hacia fines de la década del 50 se volcó a la escultura no figurativa, trabajando con piedra, madera, chapas y materiales de deshecho. En 1960 obtiene el Gran Premio de Honor en el XIX Salón de Mar del Plata; y el Premio Escultura Rosa G. de Rodriguez, en Santa Fe. En 1961 es invitado a la Exposición Internacional de Amberes. Participa en la muestra ‘Pintura y Escultura Argentina’, en el Museo de Arte Moderno, San Pablo, Brasil, y en la ‘Exposición Internacional de Pintura y Escultura’, en el Museo Municipal de Arte Moderno de Buenos Aires. En 1962 participa en el Premio Internacional de Escultura, convocado por el Instituto Di Tella, de Buenos Aires. En 1963 participa en la ‘Exposición de Pintura y Escultura Actual Argentina’, en el Museo de Arte Moderno de París. Representa a la Argentina en la VIII Bienal de San Pablo, Brasil. Participa activamente en numerosas exposiciones colectivas en el país y en el exterior; realizó veintiún exposiciones individuales en la Argentina. En 1969 participa en el Premio Palanza. En 1970 es distinguido con el Primer Premio Escultura, en Tandil, Prov. de Buenos Aires. En 1971 es invitado al Salón de Escultura de la Compañía. Italo-Argentina de Electricidad. Participa en la XI Bienal de Middelheim. Sus obras figuran en importantes museos y colecciones particulares de la Argentina y el exterior. Muere en 1977, en Buenos Aires" (14).
Antonio Pujìa, "que naciò en Italia en 1929 y tomò la ciudadanìa argentina en 1957, estudió en las escuelas de Bellas Artes Manuel Belgrano, Prilidiano Pueyrredòn y Ernesto de la Càrcova. Troiano Troiani, Alberto Lagos, Alfredo Bigatti y Josè Fioravanti fueron sus maestros. Fundó el taller de escultura escenogràfica del Teatro Colòn. Entre sus distinciones figuran los grandes premios municipal (1959), nacional (1960) y Palanza (1954). Es Caballero al mèrito de la Repùblica Italiana desde 1982 y Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires desde 1992" (15).
En 2003, "Antonio Pujìa muestra una antologìa de sus esculturas en homenaje a Rogelio Yrurtia, en la casa de Belgrano que èste donò un año antes de morir con muebles, obras de arte y todo. (...) La selecciòn abarca cuatro dècadas" (16). En el catálogo de la muestra, expresa: "Siempre entro emocionado a esta Casa Museo, en ’puntas de pie’, de la misma forma que en un ya lejano día de 1948, con Arnoldo Montini mi compañero de estudios, de la mano de Ernesto Scaglia, pasador en yeso, preferido por el Maestro Yrurtia, por su excelencia. A las órdenes de él, realizamos y montamos varios calcos de algunas de sus obras, como su famoso ‘Moisés’, por ejemplo, y también otras restauraciones, siempre con la atenta mirada y cuidadoso control del Maestro. A partir de allí y hasta su fallecimiento en 1950, lo seguí frecuentando y en cada encuentro tuvo palabras y gestos, sabios consejos y regalos que atesoro y valoro con tanto cariño. Hoy entro una vez más, trayendo, en honor al maestro una colección de mis trabajos, como hijo que rinde cuenta ante su padre por la herenciarecibida. Preciosa! Grandiosa esta herencia que nos ha legado, no sólo con su genial obra; también nos dejó su ética de hombre-artista, y esta hermosa casa conteniendo sus bienes, su colección de arte, comenzando por las bellas pinturas de su esposa Lía Correa Morales, hija de otro grande del arte y maestro de Yrurtia: Lucio Correa Morales. Con gratitud y humildad brindo este homenaje a Yrurtia, y propongo un gran reconocimiento-homenaje a nivel nacional, el que le debemos los artistas y el pueblo de nuestro País" (17).
Beatriz Cazzaniga nació en Milán en 1941. "Licenciada en Artes Plásticas en la Universidad de Tucumán, es profesora titular de Historia del Arte en la Universidad Nacional del Norte ‘Santo Tomás de Aquino’. Becada por el Instituto de Cultura Italiana y la universidad tucumana, realizó estudios de perfeccionamiento en 1981-82 en técnicas de fundición de bronce" (18).
Españoles
Vicente Nadal Mora, nacido en 1895, "se inició en el dibujo y la pintura en la Academia de Bellas Artes de Palma de Mallorca y se trasladó a Buenos Aires, en 1909, donde trabajó como escultor en las obras del Palacio de Justicia, las que nunca fueron colocadas" (19). Falleció en dicha ciudad en 1957.
José Planas Casas, nacido en 1900, "llegó al país en 1911 y, en 1929, poco después de hacerse ciudadano argentino, comenzó a exponer en Amigos del Arte de Buenos Aires y en La Plata. Integró la muestra argentina itinerante que en 1939 formó parte de las exposiciones internacionales de Nueva York y San Francisco, en Estados Unidos. También expuso en Brasil, Perú, Uruguay y galerías del interior del país, como Paraná, Rosario y Santa Fe" (20).
David Vallmitjana nació en 1903. "Vivió en París (Francia), Caracas (Venezuela) y se estableció en la Argentina. Realizó numerosas obras entre las que se destaca una cruz de oro y esmalte a pedido de Harry Truman, que era presidente de los EE.UU. Creó un cáliz de oro y perlas para el nuncio de Su Santidad. Expuso en el país y en el extranjero, como en la Tower Gallery de Chicago (EE.UU.)" (21).
Alemanes
Martín Blaszco nació en Alemania en 1920. "Arribó al país en 1939. Integra el grupo fundador del movimiento Madí. Participa, en el año 1952, en un concurso para el "Monumento al prisionero político desconocido" (obra que se encuentra en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires), del cual obtiene una distinción. Para realizar sus obras parte del ritmo puro y dinámico y en las mismas resalta una actitud expresiva. Poseen siempre carácter de continuo movimiento. Expuso en la Bienal de San Pablo; en la Tate Gallery (1952) y en la Bienal de Venecia (1956)". Fue distinguido con la "medalla de bronce en la Feria de Bruselas (1958) y (el) Gran Premio de Honor de la Ciudad de Buenos Aires (1960). Exhibe en el Museo de Arte Moderno de Nueva York y en el Centro Pompidou de París".
"Hacia 1962-63, comienza para Blaszko una nueva etapa. No abandona la bipolaridad en los ritmos, sino que busca intensificarla en un movimiento de oposición y de lucha. En un escrito de la revista ‘Leonardo’ él dice: ‘El fenómeno de la bipolaridad se convierte para mí en la esencia de mis trabajos’ En sus obras ‘Júbilo’ (1964), ‘Liberación’ (1964-65), ‘El eterno femenino’ (1966), ‘La protesta’ y ‘La Montaña’ (1968), la materia no aparece aislada como en sus trabajos puristas y concretistas; sino que se acerca a las características del expresionismo. En sus obras ‘Equilibrio, 1,2,3...infinito’ (1970, cemento, colección del artista), ‘Conflictos ineludibles’ (1980; bronce; colección del artista) y ‘Júbilo’ (1988), utiliza diferentes magnitudes y crea por medio de la sensibilidad imágenes anímicas. Su deseo sería ‘encontrar la unidad de todas las cosas... para poder fijar y hacer visible el movimiento de creatividad y de fuerza vital’ " (22).
Rusos
Fenia Cherktoff de Repetto nació en Rusia en 1869. "En 1894, viuda y con una niña, estaba instalada en la colonia Santa Clara, de la provincia de Entre Ríos (...) Falleció en Buenos Aires el 31 de mayo de 1928" (23).
Sobre la vida y la obra del artista ruso Stephan Erzia, escribió Ignacio Gutiérrez Zaldívar. En su libro Erzia, leemos: "En el mes de abril de 1927 Stephan Erzia, con 50 años de edad, llegó a la Argentina. El Presidente de la Nación Marcelo Torcuato de Alvear, que lo conoció y admiró en París facilitó su entrada al país. Así lo expresó el artista en una carta dirigida al Ministro de Educación de Rusia, en mayo de ese mismo año: ‘Acá en Buenos Aires, me recibieron muy bien, tienen gran interés por el arte ruso. Quiero hacer acá una gran exposición que se abrirá a principios de junio. Los críticos de arte me ofrecieron un muy buen lugar para la exposición en forma gratuita y hasta el Presidente de la República aceptó estar en la inauguración. Nosotros llegamos primero a Montevideo, sin tener la visa para entrar en la Argentina, pero la prensa nos dio tanta atención que recibimos muchas invitaciones’ ".
"Erzia, pensaba quedarse aquí una corta temporada, pero finalmente se radicó por 23 años... Aquí descubrió, al poco tiempo de llegar, la madera que se convirtió en su material predilecto para sus esculturas: el quebracho, que venía desde el Chaco para ser utilizado como combustible de las cocinas y calderas porteñas; madera que por su dureza fue bautizada por los ingleses como ‘hulla roja’. Dijo el artista en una nota publicada en la revista ‘Aquí está’, en abril de 1938: ‘Adiviné al instante las posibilidades que ofrecía para la escultura. La variación de sus coloraciones, rojo, negro, blanco, dan a las figuras un encanto especial…’ ".
"El diario ‘El Mundo’ de Buenos Aires, se hizo eco del éxito de la muestra del escultor en la galeria Muller en 1931 publicó: ‘Este hombre de amplia frente, de manos nudosas y fuertes ha podido llegar a la cúspide en que hoy se halla, impulsado exclusivamente por su sensibilidad de niño. Es mediante esa imaginación infantil, que el artista ruso descubre en los milenarios troncos de los quebrachos y algarrobos de nuestro Chaco, las formas de sus esculturas. Percibe en el bloque primitivo de la madera dura el perfil, la silueta, el esbozo de lo que allí oculta. Es la madre naturaleza secundada por los vientos, los soles y las lluvias la que talla esas figuras. Así las esculturas de Erzia conservan, en todos los casos, la forma natural del árbol, cuyas rugosidades, por el milagro extraordinario de la imaginación infantil que los percibió anticipadamente, completan el conjunto. Yelmos, cabellos y barbas; sensaciones de quietud o de actividad aparecen así, con el vigor salvaje, con la rudeza franca con que las diseñó originalmente la naturaleza".
Dijo el artista con respecto al quebracho: ‘Es bella como un metal, es fuerte y dulce como el hierro. No puedo expresar lo que siento al verlas por la noche iluminadas a través de las claraboyas. Me parece que hablan un lenguaje lleno de misterio y de poesía’ ".
"En el mes de mayo de 1941 expuso en las salas de la Sociedad Hebraica Argentina 20 obras realizadas en la Argentina. El diario ‘La Nación’ publicó sobre el artista: ‘Continua siendo igual a sí mismo. Nada lo muda, nada lo desvía. Su cantera interior se remoza, empero, y ofrece expresiones siempre diversas, dentro de la más coherente unidad de estilo’. Y lo califica como ‘un descubridor de formas’: profetas, músicos, filósofos, maternidades, fantasías mitológicas y bailarinas; el movimiento y la quietud, la vida y la muerte son descubiertas por el artista en las raíces y troncos del quebracho y el algarrobo, y puestas de manifiesto con la sabiduría de su trabajo".
"En 1941 Erzia se mudó nuevamente, y el gran caserón de Juramento 1434, se convirtió en un museo, con las puertas abiertas a cualquiera que quisiera disfrutar de su arte. Las dos plantas de la casa exhibían en forma permanente sus obras y el propio Erzia recibía a los visitantes. Allí vivió cerca de 7 años".
"Publicó la revista ‘Ruso en Argentina’: ‘No es una exposición ordinaria y trivial, de las cuales están llenas Buenos Aires y otras capitales. No hay ni efectos luminosos sofisticados, no galerías alquiladas, donde los cuadros y las estatuas llevados parecen extraños y frecuentemente muertos’. Allí Erzia ‘sigue viviendo, sintiendo y pensando junto con sus criaturas fantásticas’. Describe cada una de las 6 salas y concluye: ‘cada escultura es un símbolo, un impulso del alma humana, del pensamiento o del cuerpo’ ".
"En 1946 el crítico de arte Alejandro Castagnino visitó a Erzia en su taller, colmado de esculturas y troncos, y lo encuentra rodeado de decenas de gatos y varias jóvenes discípulas. Escribió sobre él en la revista ‘Arte y Letras’: ‘Toda actividad confiere generalmente al que la ejerce cierto aire inconfundible. No sólo en el vestido, en los ademanes, en el tono de la voz se puede traslucir lo que uno hace, sino lo que uno es. Basta un rasgo, un detalle una mirada para denunciarlo. Por eso quien enfrenta por vez primera a Erzia, sabe que se halla en presencia de un artista; mas no por ser el arte su profesión, sino por tener el alma de tal. (...) Por eso los ojos azules de Stephan Erzia reflejan destellos aéreos. Tienen ternura e ingenuidad de niño. Su espíritu es prístino, transparente, diáfano. (...) Erzia es un panteísta y como tal cree que las formas están ya contenidas en los árboles y que el misterio milenario que envuelve a los bosques las oculta, hasta que venga una mano amiga a infundirle vida convirtiéndolos en estatuas’ ".
"La revista ‘El Hogar’ publicó en abril de 1947 un reportaje realizado por Juan Eusebio Casariego en el taller de Erzia. Dijo sobre los materiales que utiliza para sus esculturas: ‘La madera vale más que el mármol y la piedra. La madera ha estado viva una vez, ha crecido, ha tenido sangre en sus venas. El escultor la trabaja, y no siente el frío de la cosa inerte, sino la cálida sensación de lo que vive. El escultor se limita a hacerla perdurable su propia vida’. Entre las numerosas obras que hay en el taller, Casariego le pregunta sobre las cabezas de mujeres argentinas. Erzia contestó: ‘No han sido hechas sobre un modelo. No son, justamente, un retrato. Cuando yo veo un motivo para una cabeza, pienso en él, y luego, aparentemente lo olvido. Es como la semilla que queda olvidada bajo la tierra y, de pronto, germina. Así, de pronto, la subconsciencia ha ido superponiendo esas caras de muchachas criollas que he visto en mis largos viajes por la Argentina, y, un día, impensadamente, surge un tipo. No sé si es efectivamente un tipo criollo. Pero es la suma de los rasgos de todas esas muchachas que he ido inconscientemente delineando. Cada cabeza es el resultado de estos veinte años de observación de las personas y las cosas de este país’ ".
"Confesó también que no le entusiasma vender sus obras: ‘Vivo muy modestamente. Con poco me basta. Tengo ya 70 años, y sólo el trabajo me preocupa y me enardece’ Hay algunas obras de las cuales no quiere desprenderse. Una anécdota publicada en el periódico ‘Nueva Época’ de Corrientes, en mayo de 1940 pone de manifiesto el sentimiento del artista por sus tallas. Una vez lo visitó un millonario americano que le gustaron mucho sus obras y le quería comprar una escultura en quebracho. Cuando vio el modo mísero de vida del escultor él pensaba que con su oferta podría facilitar el modo de vida de Erzia y ofreció 25.000 dólares, Erzia se paró cerca de la obra, empezó a acariciarla lentamente con su mano y le dijo, esta obra cuesta 100.000 dólares o más. El millonario no entendía que Erzia no podía despedirse de sus esculturas, porque son parte de su corazón y ningún oro puede compensarle la pérdida de sus hijos".
En el reportaje de Casariego dijo ‘Pero yo soy buen ruso y buen argentino. Y quiero a este país que me ha dado su hospitalidad y me ha brindado el material más hermoso que pude obtener para mi trabajo’ ". (24).
Rafael Squirru escribió en La Nación, a propósito de la muestra que tuvo lugar en mayo de 2003: "Con el auspicio de la embajada de Rusia que preside el embajador Evgeny Astakhov y su esposa Elena, y con la curaduría de Ignacio Gutiérrez Zaldívar se presenta esta importante muestra de esculturas de Stefan Erzia, un maestro ruso que vivió 23 años en la Argentina. Stefan Dimitrievich Nefedov nació en 1876 en Baiervo, 600 kilómetros al sudeste de Moscú. En los comienzos de su carrera de artista adoptó el nombre de Stefan Erzia, en honor a la etnia a la que pertenecía. La suya era una familia modesta de campesinos (mujics) y sus primeros años trabajó como carpintero, junto a su hermano mayor. Su talento despuntó temprano y fue así como ingresó en la Academia de pintura, arquitectura y escultura de Moscú, donde tuvo entre otros de profesor al notable escultor ruso Pablo Troubetzkoy, su más importante influencia. Después de una estada en Italia, recaló en París hasta la guerra del 14 cuando volvió a Rusia, desempeñando importantes cargos en la enseñanza. Luego retornó a París donde tuvo entre otros mecenas a Antonio Santamarina. Allí conoció al presidente Alvear y fue invitado a exponer en Buenos Aires. Su visita a nuestro país, que programó como corta estada, duró 23 años. La explicación de este raro fenómeno habremos de encontrarla en su descubrimiento del quebracho y el algarrobo como el material que mejor se avenía a los dictados de su inspiración. En sus propias palabras: ‘La madera vale más que el mármol y la piedra. La madera ha estado viva una vez, ha crecido, ha tenido sangre en sus venas. El escultor la trabaja y no siente el frío de la cosa inerte, sino la cálida sensación de lo que vive. El escultor se limita a hacer perdurable su propia vida’ ".
"Erzia confesó que veía en las vetas de la madera las figuras que plasmaba, del mismo modo que pueden imaginarse figuras en las nubes. Fue esa fascinación con nuestras maderas la que lo atrapó por más de dos décadas. Su respeto por este material signó su estilo donde las figuras a menudo se insinúan a medio salirse de la madera y sus raíces. Erzia establece un contrapunto entre su propia visión creadora y la que le brinda cada madera. Estilo maravilloso que lo emparenta con algunas obras de Miguel Angel, pese a ser considerado por algunos como el Rodin ruso".
"En 1950, Erzia retornó a Moscú donde murió en 1959 con el escoplo en la mano. Esta muestra está acompañada por un lujoso libro, rico en reproducciones, escrito con erudición y agilidad por Ignacio Gutiérrez Zaldívar, gracias a un Comité de honor cuya generosidad lo hizo posible" (25).
Húngaros
Nacido en Hungría en 1924, Gyula Kósice fue "uno de los principales integrantes del grupo Madí. Este grupo artístico que trabajó obras abstractas donde sobresalían el juego y la invención, fue fundado en Buenos Aires en 1946 por Carmelo Arden Quin e incluyó a Gyula Kósice, Martín Blaszko, Diyi Laañ y Esteban Eitler, entre otros. El movimiento se inspiró en el arte vanguardista europeo, como el dadaísmo y el constructivismo ruso, e hizo propias las teorías del arte concreto en distintas expresiones. Se discute el origen del término Madí. Para algunos es la sigla del Movimiento de Arte de Invención; para otros, de materialismo dialéctico".
"En 1941, (Kósice) inició con Royi una serie de esculturas articuladas y giratorias. En 1957 se instaló en París y dio a conocer el manifiesto La arquitectura del agua en la escultura. Entre sus obras emplazadas en lugares públicos se destacan Faro de la cultura (Plaza de la Ingeniería, La Plata) y Victoria (Parque Olímpico de Seúl, Corea del Sur)" (26).
En una entrevista realizada con motivo de la muestra "Gyula Kosice Anticipaciones", que tuvo lugar en el Centro Cultural Recoleta, se le preguntó por qué eligió el agua como elemento para sus obras. El escultor respondió: "El agua, la elegí porque sentí la necesidad de utilizar un elemento orgánico, que no es nada más ni nada menos que el origen de vida. El origen de vida animal y del ser humano. Es decir, el origen de la vida en general empieza con el agua. Entonces, hubo una necesidad de utilizar un elemento como es el agua, arquitecturizarlo con cierta forma y hacerlo móvil. Porque, aparte del agua, yo considero que en el Cosmos no hay nada estático: todo es movimiento, luzcolor. Y las esculturas con agua entran a diferenciarse de las demás esculturas que son completamente estáticas".
Al preguntársele qué papel juega la luz, manifestó: "Es importante la luz porque justamente creando una metáfora, es para descorrer lo desconocido a través de la luz y que no existan tinieblas. (...) Es qué todo es a partir de la luz, sin luz no hay elementos que puedan tener una existencia propia. No te hablo de la gente que realmente no puede ver, sino que la luz, en sí misma, es transmisión de vida también. (...) yo quiero que mi obra dialogue con la vida. Vos ves que yo, en algunas obras hidrocinéticas, el agua en la superficie cambia permanentemente, es decir que no puedo corregir ese azar. Lo dejo librado a la vida misma a lo que pase".
Sobre la ciudad hidroespacial, comentó: "la propuesta de la ciudad hidroespacial mía no se trata de ir fuera de la estratósfera, sino a 1.500, 2.000 metros de altura sobre el nivel del mar y crear estos hábitats que ves acá en la exposición y vivir ahí. Podés volver a tierra, podés tener plataformas para tener un lugar dónde estar, podés volver al mar a los océanos, podes amerizar, aterrizar. Pero el ritual arquitectónico tuvo una polémica cuando vivía Le Corbusier, él no creía en esto. Decía que era una pura utopía. Las utopías, como vos sabes, existen hasta que dejan de existir. Entonces, él me decía no es posible. Entonces, yo dije no. También, cuando Julio Verne dijo que se podía ir a la luna lo tomaron por loco y se llegó a la luna. Cree que viviremos en el espacio: "Será como una vivienda. Eso no quiere decir que no se podrá retornar a la tierra, pero por lo menos la vas a dejar más limpia. Va a haber una relación entre el ser humano y su propio tiempo personal. La levadura de nuestra vida al final es el tiempo. Lograr ese tiempo pero ocupando el espacio".
En su infancia, tuvo una influencia decisiva: "Me tocó leer, de chiquito, un libro de la vida de Leonardo Da Vinci. Tenía 10 u 11 años y empecé a copiar los diseños de él, más que la pintura. Entonces, yo empecé a ojearlo y me interesaron los dibujos de cómo proyectó la posibilidad de volar del ser humano, cómo inventó el submarino, cómo hizo las máquinashidráulicas... Inventó tantas cosas que sería muy largo enumerar. Entonces, yo copiaba eso, y bueno, por qué no hacer lo mismo? Hay un elemento que yo insisto, es la tecnología de su propio tiempo, y otro los enunciados de ese tiempo. Por ejemplo, yo en el año 46', ya empecé a hacer con tubos gas neón en escultura y nadie lo había hecho. En Norteamérica, hoy, todos lo están haciendo. Empezamos hacer lo que en Norteamérica llaman sharpcanvas y ya con Madí habíamos hecho el marco irregular recortado, es decir, introdujimos el concepto de ventana en la pintura. Después, empecé con el agua. Ahora, estoy con la ciudad hidroespacial. Pero la última propuesta mía, que ya es totalmente desorbitante, por la cual me dicen ‘más loco todavía’, se llama Irvé. Estoy inventando, utópicamente, algo que yo lo llamo Irvé. Porqué Irvé? Porque tengo que inventar un nombre igual que Madí igual que Royi... En fin...".
Explica qué es Irvé: "Vivimos en una civilización de pantalla. Qué quiere decir? Vamos al cine, es una pantalla; la televisión, es otra pantalla; los videos, son otra pantallas; Internet, es otra pantalla... Todo lo que es, de alguna manera, una atracción vital e inclusive necesaria de nuestra existencia, pasa por una pantalla; sobre todo, por el computer... Ahora, todo está girando en torno a la pantalla. Entonces, yo digo ‘yo quiero salir de la pantalla. Yo quiero ir al volumen’. La idea es que una máquina proyecte de alguna manera un objeto en el espacio. No lo va a proyectar por disolución sino, simplemente, lo va a trasladar. Yo, en mi caso, haría una exposición de grandes esculturas en el cielo de Buenos Aires, en pleno espacio, sobre el Río de la Plata, pero no holográficamente sino en volumen real. Hay que tener la osadía de que se pueda hacer. Porque todo lo que es imaginado es posible".
Acerca del arte digital, manifiesta: "El arte digital lo utilicé como una herramienta, no como una finalidad porque sino estaría otra vez en el plano, en la superficie. El arte digital me permite crear animaciones, como la que se puede ver en el video que se está proyectando aquí en la exposición. Me permite animar las cosas y crear la posibilidad de verlas convencionalmente, estando ya en el espacio. Para mi, es una herramienta con unas posibilidades inmensas y con unas variantes que no las podría realizar por un factor de tiempo" (27).
Descendientes de inmigrantes
El arquitecto Oscar Roberto Maisonave, director del museo "Casa de Yrurtia", se refiere a la vida y la obra del escultor descendiente de inmigrantes.
"Rogelio Yrurtia naciò en Buenos Aires el 6 de diciembre de 1879. Sus padres, naturales de la provincia de Guipùzcoa, España, fueron don Antonio Yrurtia y doña Joaquina Ciriaco. Realizò sus primeros estudios de escultura en casa de un santero, ingresando en el año 1898 a la Escuela de la Sociedad Estìmulo de Bellas Artes, de donde pasò muy pronto al taller del maestro Lucio Correa Morales. En 1899 obtuvo por concurso la primera beca de perfeccionamiento instituida por el Gobierno Nacional, a travès del Ministerio de Instrucciòn Pùblica, para realizar estudios en Europa. (...) Durante su permanencia en Europa, que se extendiò por cinco años, realizò su primera obra de aliento, el grupo de seis figuras titulado ‘Las Pecadoras’, expuesto en el Salòn de Parìs de 1903; el Jurado lo ubicò en un sitio de honor cerca de las obras de Rodin".
En nuestro paìs, "En 1904 ejecutò el monumento al Dr. Alejandro Castro para el Hospital de Clìnicas. En 1907 se le adjudica por concurso el monumento al Coronel Dorrego y la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires le encarga el grupo ‘Canto al Trabajo’. En 1909 se presentò al Concurso Internacional del Centenario para el Monumento a la Revoluciòn de Mayo, con una maqueta con la que obtuvo el segundo premio. (...) Entre 1916 y 1936 realizò el imponente cenotafio destinado al presidente Bernardino Rivadavia, el grupo ‘Combate de Box’, emplazado actualmente en los jardines del Museo, y la estatua ‘Justicia’, que le encomendara el Dr. Carlos Delcasse, su gran amigo, para su sepulcro en el cementerio de Vicente Lòpez. En 1959 se hizo de la misma una rèplica en bronce para el Palacio de Tribunales en esta capital.".
"Fue profesor de escultura en la Escuela Nacional de Bellas Artes, miembro de la Comisiòn Nacional de Bellas Artes y Acadèmico Titular de Bellas Artes. Tienen obras suyas los museos de Moscù, Barcelona, Rìo de Janeiro y en la Argentina los museos Nacional de Bellas Artes, Municipal Eduardo Sìvori y los provinciales de Santa Fe, La Plata, Rosario, San Juan y otros. (...) muriò en Buenos Aires el 4 de marzo de 1950" (28).
A criterio de Bonifacio del Carril, de la Academia Nacional de Bellas Artes, "Rogelio Yrurtia es uno de los escultores argentinos màs importantes y representativos de la primera mitad del siglo XX. La vigorosa fuerza expresiva, la escrupulosidad del detalle y la belleza intrìnseca de sus creaciones son verdaderamente notables. Varias de sus obras maestras, en distintos lugares de la ciudad, evocan la calidad de sus trabajos y la perennidad de su obra: la estatua de Dorrego, el Canto al Trabajo, el Moisès del mausoleo de Rivadavia, la cabeza de Alfredo Palacios" (29).
Pablo Podestá esculpía. En sus memorias, tituladas Desde ya y sin interrupciones, María Esther Podestá destaca que de los Podestá actores, el único que debe ser considerado argentino por derecho de suelo es su abuelo, Jerónimo Bartolomé. Los demás nacieron en Montevideo, adonde había marchado la pareja de inmigrantes ligurinos, atemorizada por el rumor de un degüello de "gringos" durante el gobierno rosista. "La familia permaneció en Montevideo desde 1851 –dice María Esther-, y allí nacieron mis tíos abuelos Pedro, José Juan (Pepe), Juan Vicente, Graciana, Antonio Domingo, y Cecilio Pablo, quien artísticamente suprimiría su primer nombre.
Nos habla de Pablo, quien prodigaba su talento en diversos campos del arte: "Pero no fue sólo como actor, cómico o dramático, que Pablo Podestá proyectó su singular personalidad artística. Hacia 1910, hallándose en gira por el interior del país, estrenó con su compañía, en el Olimpo de Rosario, una obra titulada Miseria, de la que era autor. También le pertenecía la música que completaba la pieza. Asimismo, había pintado el decorado. Es decir que simultáneamente fue autor, músico, pintor y actor, hecho no muy frecuente en el mundo del teatro. Del músico que era Pablo son difíciles de olvidar los acordes que compuso para el estilo de La piedra del escándalo, sobre los versos románticos de Martín Coronado. También Pablo esculpía con facilidad. Se conserva en el Museo del Teatro el busto que le hizo de niña a Eva Franco, en 1917,cuando las representaciones de Con las alas rotas, de Emilio Berisso" (30).
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Formados en la Argentina y en el extranjero, los escultores de sangre inmigrante brindaron su aporte al arte de la tierra que los recibió.
Notas
  1. Varios autores: Enciclopedia Visual de la Argentina. Buenos Aires, Clarìn, 2002.
  2. S/F: "San Nicolás", en ArgentinaTotal.htm
  3. S/F: "Monumento al Gral. Juan G. de Lavalle", en Escritorio/m_lavall.htm
  4. S/F: "Estatua del Dr. Mariano Moreno", en Historia.htm
  5. S/F: 0 Buenos Aires, Obelisco, Florida Avenida. de Mayo Congreso htm
  6. Glusberg, Jorge: "Historia del Museo Nacional de Bellas Artes", en MNBA- Indice por artista.htm
  7. Varios autores: Enciclopedia Visual de la Argentina. Buenos Aires, Clarìn, 2002.
  8. S/F: "Instalaciones y equipamientos en las plazas del Congreso". Centro Argentino de Ingenieros. En instalaciones y equipamientos en las plazas del congreso.htm
  9. Varios autores: Enciclopedia Visual de la Argentina. Tomo III. Buenos Aires, Clarìn, 2002.
  10. Skovgaard, Carlos: "Italianos en Argentina",
    Petriella, Dionisio: en www.dante.edu.ar/diccionario.htm
  11. Varios autores: Enciclopedia Visual de la Argentina. Tomo III. Buenos Aires, Clarìn, 2002.
    S/F: Libero Badii.htm
    S/F: Badii, Líbero-cronología htm
    S/F: "Premios Konex", Fundación Konex, en Badii.htm
  12. Varios autores: Enciclopedia Visual de la Argentina. Tomo III. Buenos Aires, Clarìn, 2002.
  13. Varios autores: Enciclopedia Visual de la Argentina. Tomo III. Buenos Aires, Clarìn, 2002.
    S/F: Aldo Paparella-biografía.htm
  14. ibídem
  15. Varios autores: Enciclopedia Visual de la Argentina. Tomo III. Buenos Aires, Clarìn, 2002.
  16. Galli, Aldo: "Pujìa antològico", en La Naciòn, Buenos Aires, 30 de marzo de 2003.
  17. Pujía, Antonio: en el catálogo de la muestra "Homenaje al maestro Rogelio Yrurtia". Buenos Aires, Marzo-Abril de 2003.
  18. Varios autores: Enciclopedia Visual de la Argentina. Tomo III. Buenos Aires, Clarìn, 2002.
  19. ibídem
  20. ibídem
  21. ibídem
    S/F: en www.oni.escuelas.edu.ar
  22. ibídem
  23. Sosa de Newton, Lily: Diccionario Biográfico de Mujeres Argentinas. Buenos Aires, Plus Ultra, 1986.
  24. Gutiérrez Zaldívar, Ignacio: Erzia. Buenos Aires, Zurbarán Editores, 2003.
  25. Squirru, Rafael: "Maderas que viven", en La Nación, Buenos Aires,4 de mayo de 2003.
    S/F: Bistart.com
    S/F: Fundación Konex.htm
  26. Varios autores: Enciclopedia Visual de la Argentina. Tomo III. Buenos Aires, Clarìn, 2002.
  27. S/F: Entrevista, en Bistart.htm. 1999.
  28. Maisonave, Oscar Roberto: "Noticia biogràfica", en Sessa, Aldo: Yrvrtia (1879-1950). Buenos Aires, Argencard, 1988.
  29. Carril, Bonifacio del: en Sessa, Aldo: Yrvrtia (1879-1950). Buenos Aires, Argencard, 1988.
  30. Podestá, María Esther: Desde ya y sin interrupciones. Buenos Aires, Corregidor, 1985.

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