jueves, 21 de diciembre de 2000

NO ES LA MARIPOSA NEGRA

por Marcelo Birmajer. Buenos Aires, Sudamericana, 2000. (Sudamericana joven) 

El volumen incluye siete relatos que tienen en común el período en que transcurren: la niñez. El primero de ellos es –para mí- el más conmovedor. Narra la misteriosa vinculación que existe -¿casualmente?- entre una mariposa negra y la muerte de un ser querido. Un hombre mayor recuerda lo sucedido muchos años antes, en su infancia, y esta remembranza está teñida de la nostalgia de la tercera edad. El relato brinda a Birmajer oportunidad para evocar la figura de la madre –que contenía a los hijos y a su amigo, al tiempo que les enseñaba pautas valiosas para la vida- y para describir a los chicos, solidarios con el drama del pequeño invitado. 
El paso del tiempo se advierte en el cuento referido a “Carlitos”, un personaje al que el escritor vuelve a ver veinte años después; en el relato que evoca al tío Efraín, reencontrado quince años más tarde; en el recuerdo del extraño suceso protagonizado por Ezequiel, y en las páginas referidas a la infancia en la escuela Herzl y a las vacaciones en Mar del Plata. 
Uno de los textos nos plantea las circunstancias en las que surge la creación literaria, su inexistente relación con la escritura y la reacción del ambiente literario ante una serie de descubrimientos. Tanto este cuento como los anteriores muestran a un autor talentoso que cautiva cada día a un público más vasto.

sábado, 9 de diciembre de 2000

LA NOCHE QUE ME QUIERAS

por Jorge Torres Zavaleta. Buenos Aires, Emece, 2000. 

En la Librería Clasica y Moderna de Buenos Aires fue presentado hace unos dias el nuevo libro de Jorge Torres Zavaleta. EI escritor nacio en esta ciudad, en 1951. Dirige talleres literarios y desde 1974 es colaborador de La Nación, donde ha publicado cuentos y criticas de libros. Escribio guiones de cine y dicto seminarios sobre literatura en diversas instituciones. Ha sido Jurado en el Premio Fortabat y en el concurso literario de La Nacion. Publico EI hombre del sexto dia (1977, cuentos), EI primer viaje (Emece, 1985, novela), EI palacio de verano (I989, cuentos) y. La casa de la Ilanura (I983, novela). Ha recibido, entre otros premios, el Primer y Segundo Premio Municipal de la Ciudad de Buenos Aires, el Premio Fortabat al mejor libro de cuentos por El Palacio de Verano, Antorchas -ex beca Fullbright-, Carmen Gandara, Inca y Revista Plural, de Mexico. 
Es esta su tercera novela. Sobre el genero en cuestion nos dijo, en un reportaje que Ie hicimos con motivo de la aparición de EI primer viaje: «La novela tiene todo el encanto de lo que no está admitido en el cuento: podés dar ecos, repeticiones, leitmotiv, podes ir completando las cosas, agotandolas lentamente y dandoles vuelta atacandolas de distintos angulos. Esa complejidad de la novela meresulta muy grata, tanto que creo que, poco a poco, me voy acercando a ella». 
La noche que me quieras muestra la culminacion de esa aproximacion de la que hablaba en 1987. En esta obra un protagonista de avanzada edad recuerda su juventud, cuando, después de matar en un duelo al marido de una amante, decidio viajar a Paris. El presente de ese anciano que recuerda transcurre en 1988 y se altema con su rememoracion, que se inicia con episodios sucedidos a partir de 1928; lo narrado acerca de una y otra etapa permite al lector conocer exhaustivamente al protagonista, un octogenario que analiza desde su personal perspectiva tanto su propia vida cuanto las circunstancias por las que atravesaban la Argentina y el mundo. 
Lajuventud de ese hombre, tan lejana ya, está unida indisolublemente a una figura mitica, Carlos Gardel, quien lo trata afectuosamente. Las paginas en que el protagonista se entrevista con El Zorzal para ofrecerIe las letras de tango que compuso brindan al lector una imagen vivida del cantor. Un personaje lo describe asi, recordando lo comentado por uno de los peones: «Gardel Ie hablaba en lunfardo, y como este muchacho era del interior y recien habia llegado a Buenos Aires, no Ie entendia ni medio. Dijo que siempre le hacía preguntas sobre su trabajo: si losyobacas dormian bien, como habian trabajado, Carlitos se interesaba por lagente, por eso lo adoraban». 
Otra presencia recorre con su magnetismo toda la novela, y es tan fundamental como Gardel para el anciano, aunque por motivos bien diferentes. Se trata de Mora, la mujer a quien amó durante decadas, aquella que buscaba un matrimonio por dinero y al mismo tiempo se sintio atraida por este joven con pocas posibilidades economicas. La evocación de los primeros dias de esta fugaz relación es -a nuestro criterio- uno de los mayores logros de la novela. La figura de Mora se engrandece a medida que avanza la narracion, y la vemos como una estrella que guia a este erratico protagonista. 
El novelista describe, ademas, a los personajes con los que Arturo se relaciona: son los jóvenes que disfrutan de la vida ociosa en Paris, del juego y las mujeres, mientras el mundo se aproxima hacia una terrible tragedia. Un anciano amigo recuerda aquella epoca: «Me parece -dijo Eduardo- que entonces la gente andaba mucho mas mezclada. Ibamos a cada bailongo. Yo creo que la noche era como una zona franca. Despues el pais cambió». Con respecto a la Argentina, los vaticinios permiten vislumbrar la crisis del 30. A pesar de todo ellos siguen dilapidando, sin creer que algo aciago sucederá. 
La vision del escritor es indudablemente critica. No calla su opinion acerca de personalidades o de aquellos que no lo son: seres a veces terribles, a veces grotescos, pertenecientes a distintos grupos sociales. Insiste en que los franceses estaban cansados de los papelones de los argentinos en la Ciudad Luz, y en mas de una oportunidad hace gala de su sentido del humor al recordar situaciones realmente absurdas. Ya anciano, es la politica el tema de sus reflexiones, en la soledad de su habitación o en dialogo con sus antiguos compañeros de andanzas. 
La inmigracion; tan importante en el 30, se encuentra evocada en la obra, por ejemplo, cuando el autor habla del gallego, del vasco, de los gringos a quienes no les gusta el dulce de leche, «una verdadera falta de educación».
Llama la atencion la ingente documentación consultada, los libros que sin duda habra leido para poder pintar una epoca como el lo hace. En lo referido al turf y al tango se muestra erudito, pero su conocimiento no vuelve fatigosa la lectura; por el contrario, la enriquece. 
Jorge Torres Zavaleta ha escrito una novela excepcional, en la que confluyen la indolencia de la juventud y la nostalgia de la vejez, un fin de siglo XX anodino y el esplendor de un tiempo que no volverá.

domingo, 22 de octubre de 2000

CODICES MEDIEVALES EN EL LARRETA

En el Museo de Arte Español "Enrique Larreta", dependiente de la Secretaria de Cultura del Gobiemo de la Ciudad de Buenos Aires, se inauguró la exposición “Tesoros bibliograficos medievales”. Invitaron a dicha inauguración el Museo, la Embajada de España, M. Moleiro editor y el ICI, Centre Cultural de España (AECI). 
Jose Carlos Martinez Saez, representante de la editorial barcelonesa en la Argentina, nos dice que la muestra reúne "códices medievales iluminados, piezas de museo pertenecientes a las mas prestigiosas colecciones del mundo: Biblioteca Nacional de Madrid, Metropolitan Museum of Art, Biblioteca Casanatense de Roma, British Library, Bibliotheque Nationale de France, Biblioteca Nacional de Rusia, Biblioteca Nacional Marciana de Venecia, Catedral de Toledo". 
De este modo, "Ios amantes del arte y la historia podrán tocar, oler, ojear y hojear la Biblia de San Luis (Biblia de Toledo), Beato de Liebana, el Libro de Horas de Maria de Navarra, el Libro del Caballero Zifar, entre otros". 
De cada edicion se han realizado novecientos ochenta y siete facsimiles numerados y autenticados por un acta notarial. Algunos de ellos han sido utilizados como regalos a renombradas personalidades, dada su importancia estética, historica y bibliográfica. 
Por primera vez en mi vida pude admirar el "casi-original" del Libro del caballero Zifar, conservado en la Bibliotheque Nationale de France, en Paris, una obra del ultimo cuarto del siglo XV, copiado e iluminado por el rey Enrique IV de Castilla. Se trata de la "primera novela de caballería, comparable y antecesora de EI Quijote, escrita en castellano, hacia 1304, por Ferran Martinez, arcediano de Madrid, canónigo de Toledo, notario, escribano y sellador de los reyes Alfonso X el Sabio y Sancho IV". 
Vi tambien Genealogia Christi, realizado en forma de rollo, con "papel fabricado a mano, con el mismo tacto, grosor y olor del original, que fue compuesto con fines didácticos por Pedro de Poitiers, profesor de la Universidad de Paris entre 1169 y 1193, y discípulo de Pietro Lombardo, y la Carta de Cristobal Colon, de 1492, "el primer mapamundi de la historia dibujado sobre un plano", por recordar sólo tres de las obras que nos acerca esta exposicion fuera de lo común. 

(EL TIEMPO, Azul, 22 de octubre de 2000)

sábado, 21 de octubre de 2000

EL DESAFIO

por Diego Bigongiari, Ana María Tussié, Graciela Clivaggio, Esteban Valentino, Rodolfo Romanutti y Elena Guimil. Ilustraciones: Saúlor. Buenos Aires, Sudamericana. (Pan flauta) 

Destinado a jóvenes lectores, este volumen reúne los seis cuentos distinguidos con el Premio La Nación 1999 de Literatura infantil. El jurado, compuesto por Ema Wolf, Oche Califa y Canela (Gigliola Zecchin de Duhalde), debió discernir entre mil doscientos sesenta y siete cuentos enviados por autores de habla española, argentinos y de otros países. “El éxito de la convocatoria puso en evidencia la gran cantidad y variedad de voces talentosas que se asoman hoy a la literatura para chicos”. 
Aunque parejos en su cuidada redacción, los textos galardonados son muy diferentes entre sí. Su yuxtaposición en un volumen da como resultado un libro de sorprendente calidad, fundamentalmente por su novedosa concepción del público lector. 
Diego Bigongiari evoca la vida de un marino en un lugar mítico; su experiencia, narrada poéticamente, deja una valiosa enseñanza. Ana María Tussié ha profundizado en “la naturaleza, las leyendas y el lenguaje de la Puna” para crear un texto de inusitada belleza. Graciela Clivaggio escribe sobre la ternura que puede demostrarse aún en las situaciones más inverosímiles. Esa misma ternura es, quizás, la que lleva al protagonista de Valentino a una situación no del todo merecida. Romanutti nos ofrece un cuento de aparente humor, en el que subyace la idea del aislamiento en el que se encuentra todo ser atípico. Elena Guimil, por último, evoca con visión mágica un suceso entrañable de su infancia. 
Los temas abordados serán de indudable interés para la lectura en los momentos libres, pero puede utilizarse esta colección también en los últimos años de la EGB, ya que permite estudiar la lengua y su empleo literario, al mismo tiempo que suscita el debate y llama a la reflexión. Servirá asimismo, a nuestro criterio, como disparador de vocaciones dormidas, pues demuestra que la literatura está en la vida cotidiana y todos, con mayor o menor fortuna, podemos cultivarla. 
Merece destacarse la labor de Saúlor, quien ha logrado reflejar en sus libros el espíritu, tan distinto, que subyace en cada una de las narraciones.

jueves, 19 de octubre de 2000

AUSENCIAS, PRESENCIAS Y SUEÑOS

por Raúl G. Fernández Otero. Buenos Aires, Ediciones Tu Llave, 2000. 

La autobiografia, género ampliamente cultivado en nuestra literatura, cuenta con un nuevo aporte. Se trata de esta interesante obra, en la cual el lector evoca momentos de su existencia que considera importantes -creemos- por la huella que han dejado en su espiritu, no porque sean especialmente significativos para el resto de los hombres. 
La evocación se abre con sus recuerdos de infancia en un barrio porteño, allá por el 30. El rememorar sucesos de su vida personal lo obliga a describir la época en que transcurren y el modo de vida de esos tiempos que -en la pluma de Fernández Otero- parece mucho más humano que el agitado vivir del presente. Los padres y el hermano españoles, los vecinos, los carnavales, las anécdotas que pueblan toda historia a lo largo de una dilatada existencia, son la materia de la primera parte del libro. 
Seguidamente, se agrupan una serie de textos de tipo filosófico -en los que el autor dialoga con su perro Niebla- o de caracter narrativo, en los que cuenta pequeños hechos que les ha tocado en suerte compartir. La tercera parte, en cambio, es una variada colección de narraciones en las que el escritor deja f1uir sus recuerdos y sus invenciones, tamizadas por su personal forma de entender la realidad. 
Por ultimo, Adenda nos cuenta el triste final de Niebla, víctima de una mano vil. EI tono de Fernandez Otero, que era alegre y hasta humoristico por momentos, se vuelve lógicamente pesimista. Las palabras que escribe en ese trance son dificiles de olvidar, «he quedado de pie, como un centinela que ya no tiene nada que guardar sino recuerdos». El hombre vital y expansivo que nos contó sus vivencias se desmorona; se siente solo y vencido. 
El lector mayor se identificará con este escritor que rescata episodios transcurridos hace décadas y otros muy recientes. Los mas jóvenes, sabrán cómo se vivia cuando Buenos Aires era aun una ciudad distante, conmocionada por la Segunda Guerra Mundial, disfrutarán de sus cuentos y comprenderán a este hombre que les brinda hoy su libro. 
Tanto uno como otro encontraran en Fernandez Otero un narrador diestro -con un lexico en el que asoman, de cuando en cuando, vocablos netamente hispanicos-, que vuelve atractivos episodios corrientes, a los que engalana con su original estilo y su proverbial ternura.

domingo, 3 de septiembre de 2000

ENTREVISTA de MARGARITA FERRER

Conversaciones al filo del milenio

ENTREVISTA A MARIA GONZALEZ ROUCO

Maria Gonzalez Rouco nació en Buenos Aires. Curso estudios en la Facultad de Filosofia y Letras de la Universidad de dicha ciudad, de la que egreso con el titulo de licenciada en Letras, con Orientacion en Letras Modernas. Escribio su Tesis de Licenciatura sobre los aspectos autobiograficos de la obra de Manuel Mujica Láinez, dirigida por el Dr. Guillermo Ara y manteniendo correspondencia con el escritor.
Colabora en los diarios La Nueva Provincia de Bahia Blanca, La Capital de Mar del Plata y El Tiempo de Azul, en cuyos suplementos aparecen sus trabajos sobre inmigracion, tema sobre el que escribe desde 1980.
Ha publicado ensayos, comentarios, reportajes, notas de actualidad, cuentos y poemas en los diarios La Prensa (donde tramitó su Matricula Nacional de Periodista), Clarín, La Voz del Interior de Cordoba, La Capital de Rosario, Diario de Cuyo de San Juan, Pregon de Jujuy, El Diario de Parana y El Tiempo de Saladillo, y en el periódico The Southern Cross.
Colabora asimismo en las revistas Letras de Buenos Aires y el gRillo. Anteriormente escribió en Proa, Pliego de Poesía, Napenay y Lucanor (argentinas) y en Alba de America (estadounidense).
Recibio distinciones en diversos certámenes de cuento, poesia y ensayo. Entre ellas se destaca el Primer Premio en el concurso «Cuentos de miedo y misterio para lectores a partir de los diez años», otorgado por la Editorial Magisterio del Rio de la Plata a Martin y el diablo bretón en 1991 (publicación y anticipo de los derechos de autor). El jurado que lo otorgó estaba integrado por Marta Gimenez Pastor, Neli Garrido y Julio Azamor. Dicho libro fue traducido al portugues y publicado por Edicoes Loyola en San Pablo, Brasil 
Compiló la antologia Territorios de infancia, (Plus Ultra, 1994), en la que amplia el tema investigado en sus tesis.
Es autora de los volúmenes ineditos Inmigrantes en la Argentina (ensayos) e Inmigración a la Argentina: Bibliografia reciente (en preparación).
_ Usted es una colaboradora de larga data de La Cultura en EL TIEMPO ¿Como surgió el contacto con Azul?
- En el año 83, yo estaba escribiendo mi tesis de Licenciatura sobre la obra de Manuel Mujica Láinez, bajo la dirección del profesor Arturo Cambours Ocampo, en la Universidad de Buenos Aires. En ese momento, Cambours, ademas de ser titular de Literatura Argentina II, dirigia el Instituto de Teatro y, fuera del horario de clase, atendía alli a quienes deseaban verlo. Como tesista, yo iba muy seguido y me encontraba con alumnos mas avanzados, con los que conversabamos sobre la carrera. Algunos de esos alumnos enviaban trabajos al profesor Carrau. Una de ellos me dijo que existia un suplemento en Azul, y que el director sin duda leeria lo que yo le enviara. Fotocopié parte de una monografia sobre «La muerte en Misteriosa Buenos Aires « que habia realizado con una compañera para la materia de Cambours (Literatura Argentina II), le adjunte una carta y lo envié. Pensé: “¿qué me va a publicar? No tengo curriculum, no me recibí, no lo conozco”. En fin, todo eso que piensa uno cuando intenta algo por primera vez. Pasaron los meses y a fin de año, un día, encuentro un sobre con la inconfundible letra de Carrau: me enviaba el suplemento con nuestra primera colaboracion. Les debo muchas cosas a usted y al profesor, pero la mas importante es -creo yo-, que no hayan discriminado por fama o por logros profesionales. Junto a mis notas aparecían colaboraciones de Miguel Angel Viola, Luis Ricardo Furlan y las de muchas otras personas que ya en ese entonces tenian renombre.
Por otra parte, al permitir que una colaboradora publique algo, se está generando una retroalimentación que hace que ese periodista se esfuerce, intente nuevos caminos. Se lo alienta. Y usted sabe muy bien cuantas notas mias desechó el profesor Carrau; asi tambien se aprende.
- Sus colaboraciones versan sobre diferentes temas y géneros: critica literaria, reseñas de plástica, investigaciones, creacion literaria. ¿Que prioridades podria establecer en esta enumeracion?
- Sin lugar a dudas, lo fundamental para mi es la investigacion acerca de la inmigracion. Es lo que mas me interesa y a lo que le dedico el tiempo que puedo. De este afán surgieron muchos trabajos publicados en diversos diarios -principalmente en este suplemento, La Capital de Mar del Plata y La Nueva Provincia de Bahia Blanca- que espero poder reunir algun dia en un volumen. Me interesan·tantos los autores clasicos -Cane, Gerchunoff, Poletti-,como aquellos que, a menudo. en ediciones de autor, se lanzan a contar su historia o las de sus mayores.
Cuando alguien habla de inmigracion, ahí trato de estar, mas allá de que sea una muestra, un recital o la presentacion de un libro. Es un tema que me atrae desde muy chica y, con los años, se hace mas importante para mí porque como adulta, como profesional, como esposa y como madre, entiendo a mis abuelos desde una perspectiva diferente de la que tenia a los veinte años, cuando escribi para Literatura Argentina I mi primera monografia al respecto. Los diferentes temas que escribo tambien me interesan, pero ninguno como éste, al que dedico un esfuerzo del que surgen, no solo las notas, sino un diccionario de bibliografia reciente en el que trabajo desde hace tres años.
- Usted es una nieta de inmigrantes, y de hecho ha investigado el tema de la inmigración. ¿Cómo surge este interes?
- Las historias de mis abuelos eran, en mi infancia, un «cuento» interesante para mi. Ese tipo de narracion familiar sin duda me marcó. Cada vez que se juntaban, mis parientes tenían dos temas de conversacion, a saber: como cambia su vida al llegar a America y cuando iban a ir de visita a su tierra. En la Facultad estudie muchas obras al respecto, de la generacion del 80 en adelante, y lo vi como tema literario. Hoy, me intereso no sólo por la comunidad gallega, sino por todas aquellas que emigraron a nuestro pais, inclusive en la actualidad. Trato de compartir con los de mi edad experiencias similares, de homenajear a los mayores, y de transmitir a los mas jovenes lo terrible y desgarradora que debe haber sido la experiencia para quienes quizas ya sabian que nunca iban a volver.
- ¿Como repercute la presencia de las comunidades? 
- Yo diría que repercute en cuanto los argentinos convivimos diariamente, en la capital y en el interior, con asociaciones que muestran a la sociedad su historia y su cultura y, al mismo tiempo, nos hablan de la capacidad de sacrificio de los hombres y mujeres de cada colectividad. Son custodios de tradiciones, de testimonios de hondo contenido ético y la frecuentación de las mismas siempre es enriquecedora. Su presencia es constante; basta con leer cualquier diario o revista para comprobarlo.
- ¿Se ha dedicado a la docencia como profesora de Letras?
- Alguna vez di c1ase. Me gustó hacerlo, y creo que hoy lo haria con mas agrado que en esa época. Yo tuve profesores realmente excepcionales -pienso en Orfilia Polemann, Ofelia Kovacci, Celina Sabor de Cortazár, entre otros- y creo que es difícil no sentir la tentación de dar a otros aunque mas no sea algo de lo que ellos nos dieron. Pero no se que pasa: siempre hay un diario en mi camino.

Margarita Ferrer de Carrau
EL TIEMPO, Azul, 3 de septiembre de 2000

domingo, 27 de agosto de 2000

CARTAS DE AMOR

por Jorge Accame. Ilustraciones de Feliciano G. Zecchin. Buenos Aires, Primera Sudamericana, 2000.

Lindos, lindisimos estos dos relatos que Accame presenta en el volumen. Son ellos «Carta de amor» y «Amor mas poderoso», dos textos que -afirma el autor- son autobiográficos en mayor a menor medida. Como muchos buenos escritores -y él sin duda lo es-, toma de su memoria hechos que le han acaecido o que le han contado en su infancia y los inserta en el relato, aunque variando las situaciones en las que los mismos tuvieron lugar.
El primero de los cuentos está protagonizado por un mono llamado Martin, por el que el abuelo del escritor sentía un particular afecto. Este mono un día escapó y trepó a un pino, llevándose las cartas que el autor le habia escrito a una chica y nunca se había atrevido a darle. El amor por los animales, la rigidez de algunos adultos, la picardia del mono, el primer amor adolescente, son algunos de los asuntos que Accame aborda en este cálido y gracioso relato, destinado a lectores a partir de los once años.
El segundo relato se refiere a un pacto de amor que habían hecho marido y mujer, para el momento en que uno de los dos faltara. En estas paginas, el escritor presenta una vision muy actual y muy argentina de la tercera edad, que se empeña en mantener viva la memoria, en cuidar ese espacio que atesora recuerdos, que se siente sola y recibe esporádicamente la compañia de los hijos y de los nietos. No importa si ese pacto se cumple realmente o si el anciano necesita creer eso. Lo importante es que esa convicción le da fuerzas para seguir viviendo, para sentirse acompañado por quien más echa de menos.
Jorge Accame nació en Buenos Aires en 1956 y vive en San Salvador de Jujuy desde 1982. Es autor de varios libros. En 1997 obtuvo una beca de la Fundacion Antorchas y participó del Programa Internacional de Escritores en la Universidad de Iowa, Estados Unidos. Por Cartas de amor obtuvo eI 3er Premio Nacional de Literatura Infantil en 1999.
Feliciano Garcia Zecchin nació en Buenos Aires en 1975. En 1997 ganó el Primer Premio de Historieta que otorga la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, y en 1999 obtuvo el Premio Eternauta al mejor comic del año.

(EL TIEMPO, Azul, 27 de agosto de 2000)

domingo, 21 de mayo de 2000

ANGELES DE MANUCHO

Una lluviosa tarde de abril me dirigí al Museo Fernandez Blanco, en Buenos Aires, para visitar esta muestra que tanto habia esperado, declarada de interés nacional por la Secretaria de Cultura y Comunicaciones de la Presidencia de la Nacion, y de interés cultural por la Secretaria de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. 
Me pareció excelente, tanto por lo que se exhibe, como por el talento con el que el material ha sido presentado. El proyecto, concebido como un homenaje a Manuel Mujica Láinez y a su ciudad natal, cuenta con el diseño gráfico del Estudio Shakespear-Veiga, las fotografias de Raul Shakespear y la seleccion de textos manuscritos de Mujica Láinez realizada por Silvia Páez. Refleja una relación acerca de la que afirma Orlando Barone: «Raul Shakespear anudó con él un vinculo estético en el cual él creaba y diseñaba las imagenes y Mujica Láinez las ilustraba con sus textos. Así nace el libro Angeles de Manucho, editado por Sudamericana y una de sus últimas herencias literarias». 
Una gran foto de un angel, tomada en Pompeya en 1972, nos da la bienvenida. La recorrida se inicia con la exhibicion de los cuadernos de infancia y las cartas que Manucho enviaba a su familia durante los viajes. Junto a estos testimonios, se yergue el caballo de calesita que estaba en la peluquería de Harrods, al que recordó en sus ultimos años. 
Otras vitrinas muestran manuscritos de los libros, cartas del escritor ya adulto, primeras ediciones, naipes dibujados, la traduccion al vasco de El viaje de los siete demonios, el gorro de tweed con el que se describió en Cecil, su monóculo, un par de bastones, y algunas obras de arte que pertenecieron a su colección. 
Un televisor instalado frente a unas decenas de sillas negras nos ofrece videos sobre el académico, mientras que diversos eventos se realizan a lo largo de las semanas en que la muestra permanece abierta al publico. 
Multitud de angeles puebla las paredes. Los hay de Congreso, San Telmo y Barracas; de Recoleta, Almagro y Mataderos. Junto a ellos Mujica Láinez esta presente en dos fotos que le tomó Shakespear y en el retrato a lapiz sobre papel que realizó en 1983 Patricio López Mendez. 
«Fue en homenaje a Buenos Aires como se inició el proyecto. Hoy, con Angeles de Manucho, se homenajea también al escritor, porque estos angeles pertenecieron a una ciudad que Mujica Lainez evocó y fue viendo desaparecer» 

(EL TIEMPO, Azul, 21 de mayo de 2000)

domingo, 12 de marzo de 2000

LA RED LINARI

Ayer, hoy y mañana, por Nestor Oscar Linari. Buenos Aires, Red Linari, 1999.

El volumen que nos ocupa esta destinado a difundir y homenajear la personalidad de Jorge Oscar Linari, quien -asociado con su hermano Pedro Carlos y Onofre Luis Noe Marino- fundó en 1932 la Empresa Periodistica Jorge Oscar Linari y Cia. S.R.L., representante de numerosos diarios del interior, entre ellos, este matutino. 
Acerca del propósito que lleva a la concreción de esta obra, escribe su hijo, Nestor: «En mas de una oportunidad, al ser convocado para ofrecer conferencias ante alumnos de Periodismo o de Publicidad, al disertar en instituciones educativas, en conversaciones entre colegas o, simplemente, con amigos, siempre me preguntaron sobre las caracteristicas de nuestra empresa y las bases que cimentaron los 76 años de trabajo constante de la Red Linari de Comunicaciones. Fueron estos interrogantes los que motivaron la concrecion de este libro. Y, sobre todo, la acción inconmensurable de mi padre, piedra fundamental de la organización. En estas paginas quedan reflejados los momentos mas importantes en la vida profesional de don Jorge Linari, sus realizaciones, sus ideales y la impronta indeleble que dejó en nuestra empresa; que comenzó en 1923 recorriendo el pais para tomar contacto con los directores de diarios y periódicos que por entonces se convirtieron, mas que en clientes, en verdaderos amigos". 
En la década del 30, don Jorge Linari editaba un suplemento semanal, que "llegó a intercalarse en sesenta y cinco publicaciones del interior argentino. Y el pozo abierto por quien lo ofreciese siguió donando sus aguas casi setenta años después; 'Esto no es una originalidad ni una creación mia, porque mi padre ya la practicó hacia 1923, dirá hacia 1989 Nestor Oscar Linari al ir con la propuesta de un suplemento semanal a los diarios regionales y provinciales' ". El hijo se refería al Magazin Semanal que edita actualmente. 
El nieto, Adrian Linari, escritor laureado, colabora tambien en este homenaje: «Recordar viene del término recordis -escribe-; volver a pasar por el corazon. Es tanto lo que sobre él tengo para pasar por el corazon, que a la hora de escribir no me pude desprender de lo afectivo». 
Renombradas personalidades del periodismo argentino se unen a este esfuerzo de Nestor Linari. Ellos recuerdan al amigo y al periodista que enalteció la etica y la independencia de su labor. 
Lauro F. Laiño, afirma: “Jorge Linari recorrió el país. Tendió lazos entre el interior y la Capital. Supo de los despachos alfombrados y tambien de la modestia de muchas hojas provincianas que se imprimian con un esfuerzo a veces erratico pero siempre empecinado. Don Jorge luchaba con plena conciencia por la afirmación de la libertad. Ese era su estandarte». 
Manuel Láinez, de la editorial homonima, recuerda un episodio vivido en la decada del 50, relacionado con el control de la cuota de papel que debia entregarse a cada diario. En esa oportunidad, se evidencia una vez mas el coraje y la probidad de este hombre. 
Relacionadas con este episodio surgen las palabras del doctor Luis F. Etchevehere, director de El Diario de Entre Rios y ex presidente de ADEPA: «Fascinado tal vez por un ejemplo de sacrificio y vocacion que -cuentan los memoriosos- encontró en sus años mozos en nuestra entrerriana Rosario del Tala, y que pasó a formar parte de su rico anecdotario, vivio atrapado por las vivencias del periodismo del interior, por ese quehacer de tierra adentro que marcaba rumbos de honestidad, decoro, eficiencia profesional e hidalguía en la dura lucha por sobrevivir a los rigores económicos pero tambien a los perversos designios dictatoriales de aquellas epocas, decadas del '40 y '50, que a nosotros -El Diario- nos costaron catorce clausuras y una expropiacion». 
Sobre su capacidad de trabajo escribe Ricardo Pueyrredon: «este pionero nato, un día se arremangó y salió a conquistar el país. Su natural entusiasmo le permitió convertir en realidad su sueño. Un día me dijo: “No paro hasta tener mi propio boletin mensual”. 
Carlos Liebermann, director de El Heraldo de Concordia y ex presidente de ADEPA, lo recuerda así: «un padre generoso, pleno de bondad para los diarios provincianos, un guía permanente para seguir adelante». 
Jose Matilla, del diario La Reforma de General Pico, La Pampa, y vicepresidente de ADEPA, coincide con Liebermann al afirmar que señaló tacticas y rumbos en un quehacer que tuvo rigurosa aquiescencia con el honor. 
Luis Eduardo Remonda, editor responsable de La Voz del Interior de Cordoba, y Antonio Maciel, director de La voz del Pueblo de Tres Arroyos, agregan su testimonio sobre las virtudes de don Jorge, a quien reconocen como, una persona noble, cuya conducta es un ejemplo de vida. 
Guillermo Ignacio, director de Ecos Diarios de Necochea, presidente de ADEPA, pone el acento, en cambio, en su condición de visionario. 
Leyendo esta obra, se podrá comprender el teson de quienes escriben los diarios del interior, y de quien, en cuerpo y en espiritu, estuvo tan cerca de ellos. 

(12 de marzo de 2000)