domingo, 20 de junio de 1999

SILVINA BULLRICH: ESCRIBIR EN LA ARGENTINA

Para saber sobre la vida y la obra de Silvina Bullrich, recurrimos al Diccionario biografico de mujeres argentinas de Lily Sosa de Newton. Allí leemos que la escritora nació en Buenos Aires en 1915. Se desempeñó como profesora de Literatura Francesa en la Facultad de Humanidades de la Universidad de La Plata y en el Instituto Frances de Estudios Superiores. Entre sus obras mencionamos La redoma del primer angel (1943), Segundo Premio Municipal de Literatura en Prosa; Bodas de cristal (1951), Un momento muy largo (1962), Primer Premio Municipal de Novela y Los pasajeros del jardin (1971), Segundo Premio Nacional. Su obra fue traducida a varios idiomas. En 1982, recibio las Palmas Academicas de Francia. Viajó por el mundo y escribió reportajes y cronicas para La Nacion. Tambien colaboró en otras publicaciones y realizo programas televisivos. 
En un trabajo dedicado a estudiar la obra que las escritoras produjeron entre 1940 y 1970, las investigadoras Renata Rocco-Cuzzi e Isabel Stratta incluyen a Silvina Bullrich. Se la relaciona con el "fenomeno del bestsellerismo", esos libros "escritos con una premisa basica: la repeticion de fórmulas de exito {un poco de amor, un poco de sexo, un poco de violencia) tematizados en asuntos de rigurosa actualidad" que tienen como antecedente principal a la novela de folletín. 
"Diversificados los sistemas de consagracion y los gustos literarios, ampliado cierto habito de lectura a nuevas capas de la población -en buena medida mujeres- y desarrollada la industria editorial nacional, 'los muy leidos' -que en la decada del cuarenta y cincuenta eran autores extranjeros como Vicky Baum, Pearl Buck o Virgil C.Georghiu- han pasado a ser en la del sesenta autores argentinos. Beatriz Guido, Marta Lynch, Silvina Bullrich y más recientemente autoras como Poldy Bird, comparten el exito de ventas con las traducciones de los principales best-sellers internacionales". 
Cuando aun vivia la escritora -que es cuando escriben este trabajo-, Rocco-Cuzzi y Stratta la consideraban "sin lugar a dudas, la autora argentina de best-sellers por excelencia", condición que, segun demuestran, ella asumía. Recuerdan que en Escandalo bancario (1981). no hesita en afirmar: 'Considero que al argentino actual le interesan los temas económicos y a mi, legitimamente, me interesa interesar a mis lectores", enmarcando en tal declaracion la linea -escribir para el exito de mercado- hacia la cual se han ido angostando las dos anteriores en las que podia bifurcarse su producción: la de la tematica politica y la del intimismo feminista”. 
Se ocupan de estas dos vertientes, a continuación: "Moralizar lo politico y desviar de los cauces de la moral tradicional a las relaciones amorosas podrian ser, esquematicamente, los dos gestos básicos que definen a cada uno de los dos grupos de novelas de esta autora que comenzó a publicar en 1943. Asi, en las inscriptas en el primero de ellos: Los burgueses, Los salvadores de la patria, La creciente, la critica es en realidad una admonicion moral a los individuos que tienen de un modo u otro la responsabilidad del ejercicio del poder. La hipocresia de una clase en la primera, la inescrupulosidad y oportunismo de los miembros del poder legislativo en la segunda y la pusilanimidad de un gobernante en la ultima, es lo que resulta cuestionado en cada caso, no la determinada accion o posicion politica. En el otro grupo, del que son representativos Bodas de Cristal (1952), Teléfono ocupado (1956), Mañana digo basta (1968), adulterios, amantes, conflictos existenciales de mujeres de la burguesía constituyen tambien un seguro pasaporte a las ventas". 

La creadora y su obra 

A este segundo grupo pertenece Te acordarás de Taormina, publicada en 1975, novela en la que Bullrich hace interesantes consideraciones sobre la creación. Se trata de una extensa carta que una mujer de la clase alta escribe a su hija, nacida al finalizar la Primera Guerra Mundial. La fecha de nacimiento de la escritora y la de la destinataria de la carta coinciden, asi como tambien coinciden otros datos que se van vertiendo a lo largo de las paginas. En la extensa epistola se plantea la contraposición entre la forma de vida que llevaron las mujeres en nuestro pais durante varias decadas, ejemplificada en las existencias de madre, hija y nieta, principalmente, y tambien evidenciada en otras mujeres de la familia. 
A la madre, que escribe el texto, le ha nacido una hija escritora; consternada le dice: "Debes hacerte cargo de que tengo mas de ochenta años, no entiendo nada del mundo actual y soy ademas como una gallina que ha empollado un huevo de pato". La educacion que se dio a la hija y a sus hermanas, es resumida con estas palabras: “Debian casarse, tener hijos, manejar algunos criados como yo. Debian saber que la plateria tenia que ser limpiada todos los viernes, que apenas habia que almidonar las sabanas de hilo... pero pensandolo bien tampoco les enseñé eso, ni eso ni nada. Debia ser la mujer de un hombre, lo demas viene siempre por añadidura". 
En cambio, contra sus expectativas, se encuentra la madre con una hija "marcada sabe Dios por qué con la aureola del exito, con una capacidad que nadie intentó desarrollar en ti, con un imprevisible y enorme pie de geisha con raíces potentes que rompe las vendas y crece hasta que su dueña puede calzar un zapato que no le estaba destinado". Y, aunque luego ira modificando su actitud, al iniciar la novela, le dice: "De haberlo yo sabido hubiera preferido verte nacer muerta como a tu unico hermano varon, te hubiera evitado esa cruz refulgente, esa corona de espinas que parece de brillantes y llevas con orgullo mientras sangras por dentro". 
En esta obra vuelve a ocuparse del tema de la vocacion, que ya habia tratado en varios ensayos. "Vocacion quiere decir llamado" –recuerda-, y se refiere a lo que sucede a quienes escuchan ese llamado: "En tu pais te hacen lo mismo que les hicieron a tus demás colegas, a los que se suicidaron aunque ahora tienen estatuas o eligen sus fechas para el dia del escritor; o te hacen decir sandeces; el mas humilde empleado de banco contestaría mejor que tú al leer la transcripción de tus palabras". 
En boca de la madre pone Bullrich la valoracion de la carrera de esta escritora: "Tu carencia total de frivolidad, tu desden por el pasatiempo, tu sed de inmortalidad pudieron haberte llevado por caminos menos mundanos que esos exitos literarios que te hunden ante mi sorpresa en vanidades transitorias y te alejan de esa sed insaciable de perfeccion que marcó tu vida y tu obra hasta que te descubrieron los flash de los fotógrafos con lentes deformantes, las adaptaciones cinematograficas falseando tu obra, los reportajes monotonos y rastreros, y esa etiqueta con una palabra que no sé cuando entro en el lenguaje: bestseller". 
En cuanto al exito, y a la importancia del mismo en las relaciones sociales, la consideracion de la narradora no es menos amarga: "No te invitan porque tengas talento sino por el hecho fortuito de que ese talento te ha sido reconocido en la plenitud de la vida y tu popularidad te hace caer por propia gravitacion en la lista de los invitados, como cae una mosca en un papel dulce y engomado preparado para ese fin". 
Al finalizar la obra, 1a hija escritora le dice a la madre agonizante: “Yo soy libre y eso cuesta caro. Cuesta soledades, calumnias, injurias, falsedades, rótulos inexactos que nos cuelgan al cuello, celos, envidias, reportajes deformados, toda una retahila de interpretaciones maliciosas, de mala fe, de un odio que se alimenta sólo en eso: en mi libertad, en lo que ellos llaman mi exito y yo mi realizacion como ser humano. Mi verdad que ellos transforman en mentira. Todo lo pago, conozco el premio y sigo adelante". 
Aunque Te acordaras de Taormina no es una autobiografia explicita, como otra que escribió la autora, encontramos en esta obra a la creadora haciendo un balance de su vida, desdoblándose en dos personajes que nos hablan de las alegrias y sinsabores que conllevó escribir en la Argentina en una determinada epoca y a la luz de ciertos principios. 

(LA CAPITAL, Mar del Plata, 20 de junio de 1999)