jueves, 29 de octubre de 1998

SIETE CONTRA TEBAS

por Sebastián Jorgi. Buenos Aires, Torres Agüero Editor, 1997. 101 pp. 

Muchas y valiosas son las voces de los poetas argentinos de nuestro tiempo. No es fácil hacer una selección de ellos, pues acuden a nuestra memoria nombres y obras, fechas y lugares.
El crítico Sebastián Jorgi, premiado por su narrativa en España y Latinoamerica, se propuso estudiar la obra de algunos poetas, y llevó a cabo este propósito en un libro que se titula Siete contra Tebas.
El lector se preguntará el por qué de ese titulo. Modesto Montecchia lo explica en el prólogo. Dice: "lndudablemente, hoy, para enfrentar a esta nueva Tebas que se alza a orillas del río inmóvil, Sebastián Jorgi ha elegido siete poetas para que traspasen las puertas de la indiferencia y el silencio a que la poesía es condenada en esta posmodernidad que como la antigua competidora de Esparta, es insensible".
El prologuista da la razón por la que estos siete creadores fueron elegidos entre los muchos que escriben lírica en nuestro país: "Siete de los muchos que hay en dura, vigorosa lucha por hacerse oir, no es una elección de merecimientos específicamente literarios. Es el reconocimiento a la batalla que por décadas, estos creadores porfiadamente libran sin otra meta que el cumplimiento de una obligación interior. Por eso mismo los ha estudiado mas que a otros con iguales o mayores meritos, tal vez. Por ello los eligió para esta aventura".
¿Qué se propone el critico? Montecchia lo expresa: "descubrir a estos forjadores silenciosos que enfrentan estoicamente ser ignorados, seguros íntimamente de que cumplen su misión y que la victoria será suya. Hay otros tenaces gladiadores que arremeten contra las mil puertas de la insensibilidad. Su lanza es la poesía. Con ella buscan trasponer las siete puertas que les corresponde de esta moderna (o posmoderna) Tebas. Su destino es fraguar la palabra. En eso están: Bajarlía, Furlan, Groppa, Leguizamón, Lema, Requeni y Vela. Y es su mejor legado".
Veamos que nos dice Jorgi de cada uno de ellos.

Juan-Jacobo Bajarlía
Bajarlia nació en Buenos Aires. Pertenece a la generación del '50 y es uno de los propulsores del movimiento invencionista. Sobre la vigencia de su obra, escribe el crítico: "Van pasando cuarenta y cinco años desde que los gnomos de la creación se instalaron en la imaginación dictadora de Juan Jacobo Bajarlía, imaginación latente que se encarga de los triunfos sobre el silencio hacia el poeta. Al polémico teórico (presencié sus batallas en varias mesas redondas de los años sesenta) autor de La polémique Reverdy-Huidobro (Bruselas, 1963, Centro International d'Etudes Poetiques) y al vidente-hacedor le decimos que su poesía sigue vigente porque es la hoguera que crepita en el rayo y el vino que electriza los limites perdidos".
"Cincuenta años de poesía pura -agrega Jorgi- que colocan a Juan-Jacobo en los podios más relevantes del espectro poético argentino, en un nivel que trasciende los caprichosos límites, aun los del Infierno".

Luis Ricardo Furlan
Al referirse a Urdimbre y resplandor del inocente, libro de este poeta porteño, el crítico afirma: "Mérito por partida doble el de Furlan: se interna en la composición tradicional del soneto y lo hace, sin esforzar la línea y el sentido de la poesía, encajando con frescura -si se permite el termino-, es decir, no forzando semánticamente la expresión sonetística".
Acerca del lenguaje que cultiva, sostiene: "Nuestro autor acuna un lenguaje atesorado en un vocabulario sutil y culto, en donde la palabra vibra con los dones expresivos de generosa hispanidad, que lo distingue de otros compañeros de la misma generación". Jorgi considera que "para entrar en el mundo poético de Luis Ricardo Furlan hay que sumergirse en el lenguaje de pura hispanidad y de no menos raigalidad hispanoamericana" .

Néstor Groppa
"Más allá de la solvencia estilística que hace de Groppa un poeta de tono elevado -dice Jorgi-, tanto por su ductilidad temática como formal y se vive con él la recreación del tiempo que se fue (mejor, creo, que se nos esta yendo), como un aprehender de lo vivido que si está, es en la memoria, como un aferrarse existencial a 'ese río de tiempo y al otro geográfico' ".
Se trata de "un poeta que vibra en la propia textura, creación vivida a pleno desde su natal Laborde de Córdoba hasta su actual San Salvador de Jujuy, porque muchas cosas fueron la poesía y porque la tierra aun le dicta su versión del tiempo”.

Pedro Leguizamón
Es el único de los siete poetas que no pertenece a la generación del '50, ya que su obra poética se encuadra en la generación del '70. Fue valorado por personalidades relevantes. Jorgi recuerda que "en una conversación -hace muchos años- con Jorge Vocos Lescano en el Pen Club de Buenos Aires, me confesó su gratísima impresión sobre la poesía de Pedro Leguizamón".
"Tremenda posición estética y asunción la de este compositor de varas medidas, en alta tonalidad donde se aparean espíritu y llanura, en donde un corazón de mil guitarras late al compás de todos los tiempos", expresa el crítico, sobre la obra del periodista marplatense nacido en Laprida.

Abel Osvaldo Lema
Nos toca referirnos a este poeta a pocos días de su deceso. La pena no nos abandona. Lema cultivó también el soneto; en la serie que ellos conforman, Jorgi "constata la capacidad creadora mas allá de la instancia compositiva de este genero aparte -el soneto - de la historia de la poesía. El nudo narrativo de los sonetos no se pierde, nada es forzado en la caja de zapatos sonetísticos, cada verso fluye con carga contundente y hondura semántica. (...) El mérito de la serie de sonetos es que Abel Osvaldo Lema no se ha conformado con la mera hechura; connotaciones y profundas verticalidades traducen el puesto del hombre en el cosmos"

Antonio Requeni
A criterio del ensayista: "Un sentimiento de complacida felicidad puede atisbarse en la poesia de Antonio Requeni, reunida en Poemas (1951-1991), antologia en la que el autor expresa la propia totalidad que enmarca 40 años de una apasionada entrega lirica".
Respecto del soneto, afirma Jorgi: "el canto sonetistico -tan vapuleado por algunos criticos y pares por su ‘anacronismo’- es en Antonio Requeni una gracil paloma que sobrevuela el parque y que se adentra en el mundo de los niños -sus hijos, tambien- en los que el poeta se ve reflejado: en el cristal profundo/ de tus ojos me vi niño/ que en ellos/ iba de nuevo descubriendo el mundo".

Ruben Vela
Jorgi se refiere a quien fuera presidente de la Sociedad Argentina de Escritores, en relacion con el ambito cultural en que surge su creacion: "La preocupacion por el lenguaje ha sido el bastion de la generacion del '50 y mas precisamente, la del nucleo que convocó Raúl Gustavo Aguirre en Poesia Buenos Aires, entre los que se contaba Ruben Vela". Y es en relacion con la generacion como considera la lirica de Vela: "Frente al proceso historico, el poeta coloca al hombre en su integridad, arraigado en ordenes espirituales del Ser. No proclama la libertad formal, sino la real y concreta, la libertad como contenido mismo de la existencia del hombre. Claro, se me dirá que los problemas sociales y psicológicos recorren en cierta forma los poemas de casi todos los poetas de la decada del '50. Y nuestro poeta no escapara a su tiempo, a esas generales de la ley: la irreverencia, la rebeldia, el inconformismo. Son los tiempos del Existencialismo. Pero sí escapa estilisticamente y su postura se va tornando antropologica, bien lo dice en su estudio el poeta Alberto Baeza Flores".
"En Siete contra Tebas -dice Andres Valle-, la reflexion y el comentario estan acompañados por un buceo profundo en el alma de cada uno de los poetas, reveladores de significaciones distintivas dentro de la actual poesia argentina". Es que, ademas de su erudicion y su capacidad de trabajo, Jorgi es un lector sensible que disfruta de cuanto lee y puede enseñarlo a los demas, para que sepan quienes hacen la literatura argentina.

(LA NUEVA PROVINCIA, Bahía Blanca, 29 de octubre de 1998)