domingo, 16 de junio de 1996

LOS ROBOTS EN EL MITO Y EN LA CIENCIA

por John Cohen. Mexico, Grijalbo, 197 paginas.

La historia de los autómatas y la relación de los mismos con la condición humana es el tema que John Cohen aborda en un libro publicado hace ya muchos años, que se titula Los robots en el mito y en la ciencia (Mexico, Grijalbo, 197 paginas), "Este libro -afirma- es un ensayo dentro del campo de la historia de las ideas". Su protagonista "Aparece de repente aqui, allá y en todas partes, en el mito, en la leyenda, en la poesia, en la religión y en el misticismo, lo mismo que en la historia de la fisica, de la quimica y de Ia biologia. Ha despertado el interes de los filósofos, los inventores y Ios constructores de mecanismos de todas las epocas y, dentro de la ciencia contemporanea, no sólo domina las ideas, sino que favorece imperiosamente la transformación, en el futuro inmediato, de toda nuestra vida domestica y social".
Cohen sostiene que los antecesores de Ios automatas modernos deben ser buscados en la mitologia, Menciona a Hefaistos, el dios deforme, que es servido por asistentes de oro; a Dedalo, que tiene un paralelo en la saga germanica de Wayland el Herrero; a la cabeza parlante de Orfeo, en Lesbos; a los neurospastas romanos, títeres manejados por medio de cuerdas; a los automatas creados por egipcios, indios y chinos
En la Edad Media, el interes no decayó. Se dice que el Papa Silvestre II invento una cabeza parlante, creacion que tambien se atribuye a Roger Bacon. Raimundo Lulio, en cambio, buscaba crear una maquina lógica con la que se pudiera hallar la razón para explicarlo todo y Eleazar de Worms ofrece una receta para fabricar un hombre artificial. En el siglo XVI, Paracelso sostenia que era posible crear el homúnculo.
La idea de maquinas voladoras aparece en Ariosto, Cervantes y Cyrano de Bergerac, mientras que -a criterio de Cohen- el lugar de honor en la literatura sobre los autómatas Ie corresponde a E T. A. Hoffman, autor de El hombre de arena, en el que "intenta dar la impresión de un autómata que es, a la vez, un vampiro".
Descartes inauguró la epoca de los automatas modernos. De la lectura del Iibro se desprende que dos fueron las preocupaciones fundamentales de los inventores desde los albores de la Humanidad: crear un hombre mediante la ciencia y aprender a volar. Tanto uno como el otro objetivo nos hablan de su necesidad de ampliar el horizonte, de internarse en terrenos que Ie son vedados.
Cohen analiza, luego de su recorrida por la historia, la relación que los autómatas tienen con Ios seres humanos y afirma que la automatizacion plantea el problema acerca del destino que debe dar el hombre al tiempo que dura su vida. Se ocupa tambien de la posibilidad de que el trabajo sea realizado por maquinas o por animales y de los conflictos de los hombres que se comportan como automatas, de las "neurosis dominicales", ya que "EI tiempo libre no ofrece refugio para los conflictos que el trabajo ininterrumpido permite, en cambio, mantener contenidos".
Son importantes en esta obra las consideraciones eticas. Llama la atención, asimismo, la ingente cantidad de material consultado, que permite al autor brindar un panorama interesantisimo que no podemos resumir en esta nota. Y tambien, lamentablemente, llama la atencion la crueldad que el hombre ha manifestado en numerosas oportunidades para con sus semejantes.

(EL TIEMPO, Azul, 16 de junio de 1996)

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