domingo, 2 de enero de 1994

SILVINA OCAMPO: LA BUSQUEDA DE LA ESENCIA

El 14 de diciembre ultimo falleció en Buenos Aires 

El surgimiento de la vocación artística puede evidenciarse en las formas mas diversas: a veces, el autor no encuentra su modo de expresión, se mueve vacilante entre diversas artes sin lIegar a identificarse plenamente con ninguna de ellas. Esto es lo que Ie sucedía a Silvina Ocampo cuando sintió que necesitaba expresarse esteticamente; dotada para la plastica y las letras, "dibujaba lo que no podia escribir y escribía lo que no podia dibujar". Finalmente, optó por la ficción, y así comenzó un largo camino que Ie deparó innumerables satisfacciones. 
En el año 1937 publicó Viaje olvidado, que inauguró una época de la narrativa femenina argentina. Le siguieron, entre otros, Espacios métricos (1945), Las invitadas (1961) y Amarillo celeste (1972). Su obra abarca poesia, cuento y teatro. Entre los autores que mas gravitaron en su concepción artística, recordaba a William Shakespeare, Ronsard, Kafka y John Donne; sus primeros escritos fueron redactados en ingles, frances o castellano, indistintamente, aunque en nuestro idioma no se sentia tan suelta como en los anteriores. 
La evocamos a partir de los cuentos de un libro suyo de 1987, titulado Y así sucesivamente, compuesto por veintitrés textos sobre muy variados asuntos. Sin embargo, hay algo que los unifica: la autora efectua en ellos -a nuestro entender- una indagación acerca de la esencia misma del ser humano, de aquello que permanece oculto. AI presentarlo con otra carnadura, puede hacernos pensar en un relato fantástico, mas no se trata de un hecho sobrenatural, sino de la develación de la interioridad del hombre. 
Veamos, por ejemplo, el cuento titulado "EI rival". "Tenia los ojos, mas bien dicho Ias pupilas, cuadradas, la boca triangular, una sola ceja para los dos ojos", así describe el narrador testigo a un misterioso personaje, con quien compartirá momentos alucinantes. Su proceder era incomprensible; encerrado en un mutismo tenaz, reaIiza junto con el narrador y una mujer un largo viaje por el pais. Llamaba Ia atención en éI su firme oposición a la caza, afición que consideraba por demas sádica. En Misiones se produce un incidente: el personaje desaparece. Inutil es esperar su regreso, se ha perdido en la inmensidad de la selva. Horas mas tarde, el narrador advierte un jaguar; "avanzaba como avanza el agua, sinuosamente. Lo primero que vi fueron sus ojos, las pupilas cuadradas". 
"Sabanas de tierra" es una narración en la que asistimos a Ia consustanciación de un hombre con lo que él mas ama. Es de subrayar -en lodos los cuentos, pero muy especialmente en éste- Ia riqueza de imagenes forjadas por Silvina Ocampo para transmitir una idea Su literatura tiene mucho de dibujo, de colores vividos ensambIándose. EL cuento esta protagonizado por un jardinero que se vuelve parte del paisaje; notemos la belleza de Ias frases que describen este singular momento: "EI jardinero sintió su mano abrirse adentro de la tierra, bebiendo agua. Subía el agua lentamente por su brazo hasta el corazón. Entonces se acostó entre infinitas sabanas de tierra. Se sintió crecer con muchas cabelleras y brazos verdes". 
Cuando Ie preguntaron cuáles eran los temas constantes que definían su obra, la escritora señaló "el amor, el tiempo, la confusión de sentimientos, complicaciones en las relaciones humanas". Hay otros temas -comentó- que no quisiera abordar. pero que vienen inevitablemente a su encuentro: "Los de la venganza, de los celos, del dominio de un ser sobre otro ser, el engaño, la naturaleza". 
El tema de la venganza aparece en el primer relato del volumen. "lnauguración del monumento" refiere las vidas de dos chicos criados en el mismo pueblo. Domingo Alopex y el general Drangulsus. La historia comienza en el momento en que Alopex asiste a la inauguración de la estatua con su hijita de cinco años. Al comenzar la narración encontramos un elemento anticipatorio, pues uno de los presentes afirma: "Con esta estatua va a suceder lo mismo que con la de Mitys en Argos. ¿Lo recuerda? La estatua de Mitys mató aI hombre que lo habia asesinado". 
"La pista de hielo y fuego" nos habla de la incomunicación en la pareja. Tan estériles durante el matrimonio como lo fueron en el noviazgo, los dialogos se suceden, dejando en los interlocutores una sensación de vacio, de falta de sentido. Ante Ia imposibilidad de establecer un vínculo cierto, marido y mujer deciden dedicarse a su profesión sin abandonarla un instante, esperando que la muerte los libere de tan angustiosa situación. 
Una fantástica cura para este problema se encuentra en el cuento titulado "EI sombrero metamórfico", un mágico sombrero que podia solucionar todos los inconvenientes. "Se dijo que bastaba probarse una vez el sombrero para lograr la cura de una sinusitis. de una angina o de un glaucoma. Tambien se dijo que curaba los males de amor; conseguía enamorar a quien se lo probara, si miraba en el espejo una fotografía del elegido". 
Estos son algunos de Ios cuentos que nos dejó Silvina Ocampo. Tanto en ellos como en los restantes advertimos una preocupación por el ser humano -su innegable protagonista-, un afán de dilucidar los motivos de las reacciones a veces inesperadas, de colocar bajo la lupa hechos aparentemente cotidianos, pero que nos revelan en nuestra mas desnuda soledad. 

(EL TIEMPO, Azul, 2 de enero de 1994)

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