domingo, 26 de noviembre de 1989

ROSALIA DE CASTRO, POETA DE LOS EMIGRANTES

Al Romanticismo debemos el interés por las tradiciones y culturas, por las lenguas regionales y sus modismos. A mediados del siglo XIX, y como consecuencia de este nuevo sentimiento de la historia, se produjo el renacer de la poesía en lengua gallega, que tanto tiempo había sido relegada. La figura más importante de este despertar lírico es, sin duda alguna, Rosalía de Castro, poeta que vivió entre los años 1837 y 1885 en el noroeste español.
Su figura aparece vinculada a la de Gustavo Adolfo Bécquer, quien –a criterio de Emilio González López- influyó considerablemente en la obra de la compostelana; ambos son considerados poetas postrománticos, entendiéndose bajo esa denominación a los poetas que no escribieron en la época propiamente romántica, sino cuando ya triunfaba el Realismo.
Cuando Rosalía publica sus poemas, la literatura de Fernán Caballero, con sus toques pintorescos y costumbristas, ganaba terreno en los ánimos de los lectores; otro tanto puede decirse de las comedias de Ventura de la Vega, Adelardo López de Ayala y Manuel Tamayo y Baus. “Rosalía y Bécquer –afirma el estudioso- son románticos por sus ideas de la vida y de la existencia, y sobre todo por sus sentimientos”; sin embargo, en la forma de expresarse, advierte la presencia de un realismo algo parnasiano.
En cuanto a la temática, aún observando las similitudes existentes entre ambos, podemos decir que la obra de Bécquer se caracteriza por el sentimiento del amor no correspondido, relacionado con el infortunio de la pareja; Rosalía, en cambio, no sólo sufre por el desdén amoroso, sino también por lo que sucede a sus paisanos. En el siglo XIX, la situación económica de Galicia era durísima; la miseria se había apoderado de los hogares y la tristeza, de los semblantes. Surgió entonces la idea de emigrar...

Rosalía, testigo

El tema de la inmigración aparece, fundamentalmente, en Follas Novas. Este libro –anota Benito Varela Jácome- no se publicó hasta 1880, pero fue escrito, casi con certeza, entre los años 1870 y 1871. Una de las partes que lo componen se titula precisamente “As viudas dos vivos e as viudas dos mortos”. En ella, hace referencia a la situación de las mujeres que, teniendo marido, se ven obligadas a vivir como si no lo tuvieran.
La historia comienza en España. Las necesidades son cada vez más imperiosas: no pueden pagar las deudas, les embargan el poco ganado que han logrado comprar, pierden inclusive las mantas y los enseres de cocina, quedándose sólo con la ropa que llevan puesta. Ante esa situación, el marido dice a la mujer: “Galicia está probe,/ i á Habana me vou.../ ¡Adiós, adiós prendas/ do meu corazón!”. La decisión no es fácil de tomar; los temores anidan en el pecho de estos hombres que ven morir de hambre a sus hijos: “¡Van a dejar la patria!.../ Forzoso, y supremo sacrificio./ La miseria está negra en torno de ellos,/ ¡ay!, ¡Y delante está el abismo!...”.
Por otra parte, las madres y esposas no creen que tan ardua historia tenga buen fin; Rosalía se hace eco de sus desdichas, pensando que las dificultades podrán minar la salud de los viajeros o, inclusive, arrebatarles la vida. El vaticinio de la poeta no es optimista: “Dentro de un mes, en el cementerio inmenso/ de la Habana, o en sus bosques,/ ¡id a ver qué fue de ellos...!/ ¡En el eterno olvido para siempre duermen!...” . 
Si bien el destino que aguarda a los emigrantes no parece feliz, menos lo es aún el de sus mujeres; Galicia queda convertida en una región de viudas y huérfanos. Muchos volverán, o mandarán a buscar a sus familias, pero muchos, también, morirán sin verlas. La soledad de la esposa es un tópico en la poesía de la compostelana; obligada a trabajar de sol a sol, la esposa de quien partió no tiene el consuelo de un hogar al que regresar después de sus tareas: “¡Qué tristeza! El viento ruge,/ canta el grillo su compás...;/ hierve el pote..., pero, ¡caldo mío/ sola te he de cenar!”.
La poesía rosaliana nos brinda la posibilidad de conocer el sentimiento de un pueblo ante una significativa transformación demográfica: la inmigración gallega se convirtió en una poderosa fuente de trabajo, al tiempo que nos marcó con sus peculiares costumbres, con sus vivencias de la religión y el trabajo. Cabe señalar que Rosalía también se sentía desterrada; según sus propias palabras, Follas Novas fue elaborada “no deserto de Castilla (...) en meio de todolos desterros”.
Desde una región distante –aunque no tanto como América-, la poeta acompaña en su pesar a todos aquellos que ya no escucharán las campanas de su aldea, ni el trinar de los pájaros que arrullaron su niñez. 

(LA CAPITAL, Mar del Plata)

domingo, 19 de noviembre de 1989

TESTIMONIO DE UN PEREGRlNAJE ARTISTiCO

AITA DONOSTI - P. Jose Antonio de San Sebastian- (1886-1956), por Nicomedes Iguain Azurza. Fundación Vasco Argentina Juan de Garay. Buenos Aires, 30 paginas.

El trabajo que comentamos -uno de los cuadernos publicados por el Departamento de Estetica Interdisciplinaria de la institución- evoca la vida y obra del musico nacido en San Sebastian el 10 de enero de 1886. Luego de cursar sus estudios secundarios, el Padre Jose Antonio viste el habito de capuchino y se ordena de presbitero en diciembre de 1908. En 1924 llegó a nuestro pais, donde fue recibido por representantes de diversas entidades vascas residentes en la Argentina; ofreció conferencias-concierto en Buenos Aires, Bahia Blanca, Concordia y Rosario. 
En su obra "Quelques observations sur la maniere de recueillir les chansons populaires", publicada en 1936, nos descubre la labor que llevó a cabo a partir de 1911 hasta la fecha de edición; Aita Donosti queria rescatar para las generaciones venideras el maravilloso caudal artistico de su pueblo, que se transmitia de padres a hijos, oralmente. Habiendo dado resultado óptimo sus investigaciones realizadas en la vertiente surpirenaica, marcha a trabajar en Benabarra, Laburdi y Zuberoa; 
en 1915 gana un concurso abierto por las cuatro Diputaciones Vascas, al presentar su primera colección de canciones recopiladas y, siete años mas tarde, da a conocer su Euskal EresSorta ("Cancionero Vasco"), que reune cuatrocientas noventa y tres canciones. 
Continuaba asl con ia búsqueda oue había iniciado Azkue, autor de Euskal Erriaren-Yakintza ("Literatura popular del Pais Vasco"), publlcado por Espasa-Calpe en cuatro tomos, y el "Cancionero Vasco", en el que aparecen mil una canciones de inspiracion anónima. El metodo empleado para recopilar el material era basicamente el mismo -las fuentes de información, la demarcación geografica de las "areas de cultivo" en que preferentemente prendió la cultura anónima, las comunicaciones verbales o escritas de sus hallazgos y las entregas periódicas de las obras musicales exhumadas-, pero el Padre Donosti se destaca en lo referido a la modelacion ulterior del material folklorico. 
Nicomedes Iguain ubica al musicólogo en su especialidad, entre otros cultores: "Entre el 'puro' investigador -Azkue- y el musico no investigadbr -Guridi, Escudero- el musico capuchino surge como modelo de equilibrio dentro del panorama dela música vasca". Aunque abocado a la tradición popular, no por eilo dejó de brindar su propia y original creación, que comprende tanto los "Preludios Vascos" cuanto el "Vals parabólico" y otras composiciones. 
La esforzada labor del Padre es evocada por el ensayista, quien logra mostramos el talento aunado a la dedicación y el profundo amor por lo que se esta haciendo. Un estudio interesante como este puede ser el punto de partida para conocer mas sobre una personalidad que ha sido fundamental en la conservacion del patrimonio cultural de su comunidad, un investigador, creador y estudioso que se prodigó por entero a Dios, a su tierra y a su arte. 

(EL TIEMPO, Azul, 19 de noviembre de 1989)

domingo, 15 de octubre de 1989

CARTOGRAFIA DE GALICIA 1522 - 1900

Instituto Geográfico Nacional, Ministerio de Obras Publicas y Urbanismo - Instituto de Cooperación Iberoamericana. Agencia Española de Cooperación Internacional. Buenos Aires, 1989, 284 páginas.

El catalogo que comentamos reúne los documentos que se presentaron en la exposición que albergó la Universidad de Belgrano, en la Capital Federal. El origen de esta muestra se encuentra en la celebración del bicentenario del nacimiento de Domingo Fontan, uno de los mas importantes politicos y hombres de ciencia del siglo XX español; arribó a nuestro pais la misma colección que, a lo largo de 1988, fue exhibida en Pontevedra, La Coruña y Santiago de Compostela, llegando finalmente a Madrid.
El material incluido en este volumen testimonia el desarrollo de la cartografia durante cuatro siglos, y está ordenado cronológicamente y agrupado según se trate de mapas o cartas nauticas. Destacamos especialmente el "Mapa del Reino de Galicia" del Padre Ojea, los mapas eclesiásticos del siglo XVIII, las cartas náuticas de Vicente Tofiño, los mapas de la dinastia iniciada par Tomas López, la "Carta Geometriea de Galicia" de Fontan y los de Francisco Coello, de fines del siglo XIX.
El archivo del Reino de Galicia, la Fundación Penzol, el Instituto Geografico Nacional, el Museo Provincial de Pontevedra y la Universidad de Santiago de Compostela cedieron sus fondos cartograficos para la muestra; colaboraron en la exposición el Centro Galicia de Buenos Aires, la Real Academia Gallega, el Seminario de Sagardelos y otras entidades de igual relevancia.
Esta edición, de interes para estudiosos y publico en general, es el fruto de un esfuerzo mancomunado que nos enaltece y habla una vez mas de los vinculos que unen a gallegos y americanos.

(EL TIEMPO, Azul, 15 de octubre de 1989)

domingo, 1 de octubre de 1989

CRECER PENSANDO

Informatica en la escuela, por Alicia B. D'Urbano de Negrotto y Vilma I. Giudice de Victorica. El Ateneo. Buenos Aires, 1989. 106 paginas. 

En la era tecnológica en que vivimos, nuevas tecnicas se encuentran al alcance de los docentes para facilitarles su tarea. A ellos esta dirigida esta obra, con el propósito de brindarles una base para poder comprender la importancia de la incorporación de la informatica en la educación.. 
Las autoras diferencian cuatro niveles de aprendizaje que podrán aplicarse a cualquier edad y conocimiento escolar; es claro que llevarán diversos lapsos de tiempo según las condiciones del grupo al que se esta instruyendo. En cuanto a los objetivos, se desea desarrollar la capacidad de análisis de problemas y situaciones conocidas, identificar la secuencia de pasos lógicos para cumplir con una tarea, conocer qué es un computador y saber aplicarlo en las distintas areas del aprendizaje, como asi tambien saber encontrar procesos que implican una repetición, alternativas y variaciones. 
Para lograr estos objetivos, se utiliza el aprestamiento en computación, el software educativo, el software de aplicaciones y el aprendizaje de computación. Es fundamental el rol del docente en este tipo de enseñanza, ya que deberá seleccionar el material adecuado para el alumno, producir la motivacion necesaria para aprender, orientar el manejo eficaz del computador y ayudar al desarrollo integral del educando. 
La informatica debe ser incorporada a la educación, pero siempre teniendo en cuenta que el docente esta antes, despues y durante el uso de la maquina; sin el, la tecnologia no puede cooperar en forma ideal al desarrollo de los niños y adolescentes. En suma, se trata de conocer cuanto el progreso nos aporta, insertandolo en la relación interpersonal docente-alumno que sustenta toda enseñanza.

(LA CAPITAL, Mar del Plata, 1° de octubre de 1989)

MANUEL MUJICA LAINEZ, EUROPEO

domingo, 10 de septiembre de 1989

DE LOS ANGELES DE BUENOS AIRES

Villancicos porteños, por Emilio Breda. Buenos Aires, Plus Ultra, 1986. 78 paginas. 

La obra que nos ocupa fue distinguida con la Faja de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores, el Premio San Gabriel de la Comisión Episcopal Argentina para los Medios de Comunicación Social, el Premio Regina de la Casa del Teatro y el Premio Santa Clara de Asis de las Ligas de Padres y Madres de Familia. Fue aprobada por el Consejo Nacional de Educación y la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires como libro de aula para el ciclo primario; el Circulo de Artes y Letras del Uruguay y la Casa Argentina en Israel -Tierra Santa- la galardonaron con sendos Diplomas de Honor.
EI maestro Sebastian Piana compuso especialmente musicas para estos villancicos, con aires de tango, milonga o candombe, según los barrios. El espectaculo "Los Villancicos Porteños de Emilio Breda" recorrió, con gran éxito de público y de critica, Estados Unidos, Mexico, Honduras, El Salvador, Costa Rica, Peru, Ecuador, Colombia, Venezuela, Brasil y Uruguay.
Breda presenta en este Iibro los villancicos que los diversos barrios porteños cantaban al Niño Dios en el dia de su nacimiento. La forma de esta especie quedó fijada por los poetas de los cancioneros de finales del siglo XV, y su nombre parece derivar del "villancete" de Carvajales, poeta cortesano de Alfonso V. El villancico era de temática amorosa y sólo mas tarde, a causa de la tendencia a divinizar la lírica, se pasó al tema navideño que con tanta maestria cultiva.
"Mentiría -afirma- si dijera que estos villancicos porteños son mios y que soy yo su autor. La verdad es otra. ( ... ) Estos villancicos me los han susurrado al oido esos seres invisibles y alados que guardan, silenciosamente; a mi ciudad. Por eso este libro no me pertenece. Es 'De los Angeles de Buenos Aires".
Pero estos misteriosos personajes tienen sus raices en la literatura española, a la que tanto debemos; el poeta señala como inspiradores a los "Angeles Albriciadores" de Federico Muelas y los que Rafael Alberti nos brindó en su obra "Sobre los Angeles". Han colaborado con Emilio Breda los artistas Raul Soldi y Norah Borges, que dieron concreción material a los anhelos que encarnan estos ingenuos protagonistas.
Volver a la inocencia es la necesidad mas perentoria de la agitada epoca que nos ha tocado vivir; Breda nos muestra el camino a traves de poemas sencillos y tiernos. Los angeles existen, y estan dentro de cada uno de nosotros. No lo olvidemos.

(El Tiempo, Azul, 10 de septiembre de 1989
(Portada del libro: www.emiliobreda.com.ar

RUBEN BENITEZ: EL REGRESO A LA ENTRAÑABLE TIERRA

Rubén Benítez egresó de la Universidad Nacional del Sur con el título de Licenciado en Letras y cursó estudios de posgrado en la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente se desempeña como Prosecretario de Redacción del diario La Nueva Provincia, de Bahía Blanca. Es autor de Días y caminos de España (1978), publicado por el Consulado local y reeditado por Siringa, y de La pradera de los asfódelos, obra prologada por Vintila Horia. 
Conversamos sobre este último libro, publicado recientemente por Siringa. 
- ¿Qué lo llevó a escribir La pradera de los asfódelos? 
- Lo sentí como una necesidad. Tal vez por haber pertenecido a un núcleo de inmigrantes que desde la infancia me transfirieron sus vivencias y sus nostalgias por la tierra lejana. El tiempo, la muerte de casi todos ellos, incorporó a ese sentimiento la idea de caducidad que convierte a cada ser humano en un emigrante de la vida, de este escenario que también ama. Creo que ambas perspectivas se mezclan y fluyen como temas paralelos. 
- ¿Hay en la obra elementos autobiográficos? 
- Son pocos en lo personal. Muchos en lo relacionado con mi familia. El pueblo real es el de mi madre. Allí tomé el escenario, personajes, anécdotas y muchos elementos que me permitieron completar la historia de la cual yo tenía la faz americana. Me conmovió ver el puente sobre el Agueda del que tanto hablaba mi abuela. Me impactó la visión mítica de la Patagonia –que intenté traducir- que tienen muchos de los que quedaron aguardando a os que viajaron a América y no regresaron. O la imagen de la cigüeña, con sus inmensos nidos en los campanarios, ave migratoria que regresa siempre, por un misterioso vínculo, y está identificada con el renacer primaveral. 
- La mención de Ulises enlaza el tema del viaje de la protagonista con un tópico de la literatura universal. ¿Qué tienen en común la travesía de Ulises y la de doña Sabina? 
- Ulises es tal vez literariamente el primer emigrante que sueña con el regreso a su entrañable tierra. Lo detienen los cantos de sirena y la magia de Circe. El inmigrante europeo también partió y cayó en las mismas redes. El viaje o “nostos” griego, enlaza con la nostalgia, el dolor del regreso. Y permite plantear otro exilio, ya que Ulises es el héroe de Troya –al margen de Néstor- que alcanza la vejez y se preocupa por la vida tras la muerte. De allí que visite aquel lugar, la pradera de los asfódelos, donde encuentra a su madre. 
- ¿Cuál es su postura acerca del tiempo? ¿Es el tiempo real el del presente o el del recuerdo? 
- El tiempo no es el cronológico, el del reloj, sino más bien el del sueño o el del recuerdo. Desde esa perspectiva, aunque resulte difícil de explicar, el tiempo parece derivar en una manifestación espacial en la que depositamos nuestra vida; no con una sensación de continuidad, sino de simultaneidad. 

(EL TIEMPO, Azul, 1989)

domingo, 3 de septiembre de 1989

LA PRADERA DE LOS ASFODELOS

por Rubén Benítez. Bahía Blanca, Siringa, 1988. 

Rubén Benítez egresó de la Universidad Nacional del Sur con el título de Licenciado en Letras y cursó estudios de posgrado en la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente se desempeña como Prosecretario de Redacción del diario La Nueva Provincia, de Bahía Blanca. Es autor de Días y caminos de España (1978), publicado por el Consulado local y reeditado por Siringa, y de La pradera de los asfódelos, obra prologada por Vintila Horia. 
Recordar puede ser una fuente de felicidad para el atribulado ser humano, pero también puede agobiarlo, haciéndole sentir que todo ha sido efímero y ajeno. Las distintas posturas ante una misma situación son encarnadas en esta obra por doña Sabina, de ochenta y tres años, y su amiga Irene, a quien conoce desde la juventud. Aunque la primera es pesimista, y la segunda le muestra el lado positivo de la vida, idéntico dolor las une: la falta de algo que consideran esencial. Para Irene será el no tener hijos; para su paisana, en cambio, la desdicha está relacionada con el hecho de no poder valerse por sí sola. 
Frente a esta realidad de las ancianas, encontramos el recuerdo de su infancia, muy lejos. ¡Qué distinta es la vida en la Patagonia! En España también hacía frío, pero tenían pocos años y la baja temperatura se asociaba a la Nochebuena, a las castañas calientes, las almendras y los higos. En nuestro sur, por el contrario, el frío anuncia las penurias de las plantas y los animales, pues ya no hay afecto para ellos. Doña Sabina está postrada y sus hijos no desean hacerse cargo de su casa y de sus problemas. La comunicación no existe entre las generaciones; el abismo es cada vez más profundo. 
Entonces, la mujer recurre al pasado, como una forma de procurarse alegría, pero también cae en él sin proponérselo, soñándolo... Cuando sueña, la vitalidad de antaño aparece ante sus ojos, contraponiéndose a la decadencia del presente. Esta decadencia no es exclusivamente física; se refiere asimismo a la actitud de los hijos, que ya no escuchan, que le mienten. 
La obra nos plantea la pregunta acerca de lo trascendente. Algo debe permanecer en este agitado mundo, en medio de tanto caos. Quizás lo trascendente sea la memoria, y la misma sangre que, evolucionada o involucionada, aparece de generación en generación, en una aldeana española y en un universitario patagónico. La sangre es, en definitiva, la que une a seres que ya no tienen nada en común, pues el progreso mal entendido los ha distanciado. 
En el prólogo, Vintila Horia escribió: "El mérito de este libro reside en esta singularidad pegada a lo fundamental. Es impresionante la habilidad con la que pasa de un pueblo a otro, de España a la Argentina, sin abandonar la trama escondida del fondo anímico, la misma aquí y allá, no sólo porque provienen las dos de lo hispánico, sino sobre todo porque ninguna de las dos se aparta de lo humano. Es como un juego, mucho más sencillo que el de los abalorios, en Hesse, mucho menos sofisticado, pero básicamente parecido. Solo que alejado de lo racional. Vivido. Se trata, además, de un texto muy bien escrito, lleno de imágenes poéticas sorprendentes, de símbolos que unen de repente lo eterno y lo pasajero, integrando a éste en su verdor imperecedero. Creo que es lo que significa lo simbólico. Es difícil hoy poseer este arte. Es posible que Rubén Benítez haya leído y admirado a Gûiraldes y a Mallea, es casi inevitable, pero maestros así sólo podían haber contribuido a la creación de un libro como La pradera de los asfódelos. La lección no se quedó en el aire".

domingo, 27 de agosto de 1989

LA ORIENTACION VOCACIONAL COMO PROCESO

por Angela R. Lopez Bonelli. El Ateneo. Buenos Aires, 1989. 207 paginas. 

Angela R. Lopez Bonelli egresó como psicóloga de la Universidad de Buenos Aires; trabajó, desde su creación, en el Departamento de Orientación Vocacional de la universidad mencionada y en la actualidad se desempeña como Jefa de Unidad en el Departamento de Orientación al Estudiante de dicha casa de altos estudios. Fue profesora de Orientación Vocacional en la Universidad del Salvador y en la Universidad Católica Argentina; dictó cursos de posgrado en la Universidad de Buenos Aires. Ha publicado numerosos trabajos en revistas especializadas. 
El volumen que comentamos se abre con una cita de José Ortega y Gasset, tomada de sus "Obras Completas"; el ensayista afirma: "Lo mas extraordinario, extravagante, dramático, paradójico de la condición humana... es que el hombre es la única realidad, la cual no consiste simplemente en ser, sino que tiene que elegir su propio ser". En el espectro de las decisiones a las que nos enfrenta la vida, la elección de una carrera tiene importancia fundamental, ya que de esa circunstancia dependerán alegrías o frustraciones que nos acompañarán largos años. 
La doctora López Bonelli, consciente de ello, nos brinda este trabajo, surgido de los interrogantes que se le presentaron durante su trayectoria en el campo de la orientacion vocacional. La guía el propósito de contribuir para la búsqueda de metodos y técnicas adecuadas para el abordaje de este particular quehacer; se propone tambien fundamentar una teoria y una práctica y difundir un modelo de trabajo que pueda ser útil para otros. 
Tomando como marco de referencia los modelos teoricos provenientes de la psicologia evolutiva, de la psicologia clinica, de la psicologia de la personalidad y de la psicologia social, analiza las premisas fundamentales en torno a la teoria y a la tecnica, el modo concreto de su modalidad de trabajo individual, grupal e institucional, los fundamentos de la creacion de un futuro Sistema Nacional de Orientacion Educativa, Vocacional y Ocupacional y la comparacion de su especialidad con otros procesos asistenciales. 
Este libro será de interes para quienes trabajan como orientadores, ya que les ofrecerá un panorama claro y realista, al tiempo que les proporcionará tecnicas aplicables a casos concretos. No se trata de un estudio teórico, alejado de las necesidades del psicólogo y de quien lo consulta; muy por el contrario, constituye un valioso aporte a una disciplina que nos ayuda a crecer como seres humanos. 

LA CAPITAL, Mar del Plata, 27 de agosto de 1989

domingo, 23 de julio de 1989

JORGELINA CORBATTA, ESTUDIOSA DE MITOS ARGENTINOS

Jorgelina Corbatta egresó de la Universidad Nacional del Sur con Ios titulos de Profesora y Licenciada en Letras. Ha ejercido la docencia en la Universidad de Comahue, Viedma; la Universidad Javeriana de Bogota, Colombia; y las de Pittsburgh e Indiana, entre otras. En la actualidad se desempeña como Profesora en el College of Liberal Arts de la Wayne State University, Detroit. Es autora de las obras Sociología de la Literatura (Editorial Universidad de Antioquia, 1986), Mito personal y mitos colectivos en las novelas de Manuel Puig (Origenes, 1988 ), y EI tango y el mito Gardel en Medellin: imaginario colectivo y transposición Iiteraria (inédito). La entrevistamos para conversar sobre el mito, su proyección en la literatura y, mas precisamente, su manifestación en las obras de Manuel Puig y Manuel Mejia Vallejo, quien aborda el tema de Gardel en Medellín. Este es el dialogo que mantuvimos para "La Cultura en EL TIEMPO". 
- ¿Qué es un mito, Jorgelina? 
- Las definiciones de mito, como Ia capacidad humana de mitificación, son infinitas; sin embargo, se pueden localizar áreas en las que se insertan los mitos: la cultura greco-latina, donde el mito es el germen de la ciencia y de Ia filosofía (y también su contrario -en el caso de la ciencia moderna); en el psicoanálisis, donde el mito se vincula con estados inconscientes o preconscientes, en relación con el sueño, la magia y el pensamiento prelógico. 
- Aparece también en la sociología. 
- En la socioIogía, equivale a ideología; en la antropoIogía, los mitos dan cuenta de la constitución y legislación de las diferentes culturas. Ejemplo de lo anterior lo encontramos en el tratamiento de Ios mitos por Freud, Umberto Eco, Claude Levi-Strauss, Althusser, etc. 

La narrativa de Manuel Puig 

- En tu estudio sobre Puig, tomás Ias nociones de mito personal y mito colectivo. ¿Querrías hablarnos sobre ellas? 
- La noción de mito personal proviene del análisis psicocrítico de Charles Mauron (Methodo du Psycocritique), y consiste en la reiteración o recurrencia de temas o cadenas de temas que dan cuenta de conflictos raigales y obsesiones del autor. Mauron también define al mito personal como “matriz imaginativa”, "estructura subyacente" o "campo,.de fuerzas”. 
- El mito colectivo, en cambio, fue estudiado por Jung. 
- La noción de mito colectivo, basada en la definición de Jung, es entendida como el conjunto de formulaciones inconscientes, a nivel colectivo, de Ios miedos y deseos de una comunidad, de sus tabúes y fantasías. 
- ¿Podrías darnos un ejemplo? 
- EI caso del mito de la virginidad en la tradición judeo-cristiana, que en Latinoamérica da Iugar a obras tan diversas como María, de Jorge Isaacs, y Sangre de amor correspondido, de Puig. 
- ¿Cómo funciona eI mito en la obra de Manuel Puig? 
- EI mito personal sirve, en su obra, para identificar y definir sus obsesiones personales, que se remontan a la infancia y que se nutren en lo que Freud llamara la "novela familiar". Concretamente, la relación entre Ios sexos, el problema de los roles (femenino/masculino) y Ias relaciones de poder en los diferentes ámbitos (economico, familiar, artistico, etc). Los mitos colectivos, por su parte, constituyen la reformulación -ahora a nivel colectivo- de esas obsesiones personales y cuya forma es Ia que adoptan las canciones populares (tango, bolero -sus Ietras-), el cine, y en especial el cine de Hollywood, Ia fábrica de superstars en diferentes órdenes (las estrellas de cine, Ios astros del football, del boxeo, de la canción popular, etc). 
- ¿A qué obedece la presentación del mito en la narrativa de Puig? 
- Pienso que la presencia del mito personal es inconsciente y, como tal, involuntaria; no puede dejar de tratarlo -indirectamente- en su ficción. Respecto de los mitos colectivos, es posible que haya una elección deliberada de ocuparse de ellos, basada en la temprana afición al mundo del cine y de los "mass-media". 
- ¿Es diferente el tratamiento del mito en las primeras novelas y en Ias que Ie siguieron? 
- El tratamiento del mito varía en las diferentes novelas de Puig, pero la matriz original es la misma: las relaciones del protagonista con los otros, lo que incluye su relación con el sexo y con los roles tradicionales y su impugnación y transformación. En La traición de Rita Hayworth (autobiográfica en un 90%), la formulación es el triangulo edípico original·(Toto -el niño-, la madre y el padre); en Boquitas pintadas, el protagonista se difumina, o al menos se desplaza hacia la figura de Juan Carlos, que encarna el supermacho ante quien todas las mujeres caen rendidas, lo que sirve para plantear nuevamente el problema de los roles -estratificados ahora socialmente- y el tema del conflicto entre realidad e ilusión en el que se debaten todos los personajes, y que tiene que ver con el pueblo gris y chato de Coronel Vallejos, por un lado, y con Ios sueños insuflados por el cine, las letras de bolero y tangos y las radionovelas, por el otro. 
- Hablemos de The Buenos Aires Affair. 
- En esa obra -una de las mas difíciles y sofisticadas, con poca acogida por par- te de los lectores, pero que sin embargo Puig quiere mucho- las relaciones de poder entre los sexos reaparecen no sólo a nivel afectivo-sexual, sino también profesional, en la medida en que se enfrentan una artista plástica, Gladys, y un crítico de arte, Leo. También aparecen Ios mitos de un imaginario colectivo encarnado en los epígrafes de famosas películas de Hollywood, en Ias fantasías de Gladys y en Ia estructura general de la novela, de acuerdo con los parámetros del genero policial. 
- ¿Qué sucede con Pubis angelical? 
- Allí vuelve a plantear, desde el punto de vista de una mujer argentina exilada en Mejico y que quiere "Iiberarse", Ia probIemática de Ia mujer contemporánea en su conflictivo debatirse entre roles del pasado y nuevos roles en postulación. 
- Podríamos decir que en las últimas novelas vuelve a tratar los temas de sus primeras obras. 
- Retomando desde Pubis angelical, asistimos a una problemática doble en su novela siguiente, EI beso de la mujer araña, ahora encarnada en un guerrillero y en un homosexual, en tanto que ,en Maldición eterna a quien lea estas-paginas, el encuentro entre un viejo argentino exiliado en New York y un joven arnericano desocupado genera y desarrolla aspectos del mito personal (Ia relacion hijo/ padre/ madre)y la pertinencia de movimientos revolucionarios. En Sangre de amor correspodido -decíamos antes- reaparece la pregunta por el mito de la virginidad. En Ia última novela, recién aparecida, titulada Cae la noche tropical, vuelven los viejos temas de la nostalgia y el rechazo de lo propio, el conflicto entre realidad y fantasía, ahora encarnados, por un lado, en una psicologa argentina que vive en Brasil y, por el otro, en dos mujeres ancianas que vampíricamente viven a partir de las experiencias de la primera. Hay, naturalmente, secuencias, y en este caso Silvia -la vecina de al lado- tiene rasgos de Ana, la protagonista de Pubis angelical, pero a su vez ha recorrido un largo camino desde entonces; las dos hermanas ancianas, por su lado, traen ecos del señor Ramírez, pero ahora mucho más llana y optimista en su presentación. 

El mito Gardel 

- ¿Qué podríamos decir de Gardel como fenómeno en Buenos Aires y Gardel en Medellín, tema de un trabajo tuyo? 
- Gardel en Buenos Aires consiste en un fenómeno propio (a pesar de las reiteradas y míticas dudas acerca de su origen francés o uruguayo), legítimo, modelo de conducta y motivo de orgullo para todos los argentinos. Gardel, en MedeIlín, es el objeto de un fenómeno de apropiación -de transculturación, define Angel Rama-. Se lo adopta deliberadamente, no sólo por el hecho fortuito de que Gardel murió en Medellín, sino sobre todo porque Gardel, y el tango que él canta, encarnan lo porteño (lo argentino), que constituye la meca de Latinoamérica en esos años, así como Paris ha constituído por tan largo tiempo la de los argentinos. Gardel es, entonces, un mito en Argentina, y un mito doble en Colombia, en la medida en que proviene de ámbitos fabulosos "per se". 
- ¿Cuál es la relación existente entre imaginario colectivo y trasposición literaria, vinculada a este asunto? 
- Imaginario colectivo es esa suma de fantasías, deseos, miedos, tabúes, que se tejen en una comunidad y van tramando las conductas colectivas e individuales. Transposicion literaria es la formulación de ese imaginario en una obra escrita; por ejempIo, volviendo a Medellín, la existencia de un libro titulado Aire de tango, de Manuel Mejia Vallejo, donde se nos narra acerca de Guayaquil -el barrio tanguero por excelencia-, donde el protagonista se cree el doble Gardel. 
- ¿Qué simboliza Gardel? 
- Jairo-Gardel es la encarnación literaria de una ilusión deI habitante de Medellín de esa época, o al menos de un pequeño grupo que aspira a tener una cultura tanguera y urbana heredada de los argentinos. Encarna también el desdén por la propia vida, el culto del coraje y cierta camaradería masculina, que son rasgos eminentemente argentinos traspuestos a un ambiente diferente. 

(1989)

domingo, 9 de julio de 1989

OLGA BRESSANO DE ALONSO, CUENTISTA SANTAFESINA

Olga Bressano de Alonso vive en Correa, provincia de Santa Fe, desde donde viaja a Rosario para desempeñarse como periodista del diario La Capital. Entre sus libros se destaca El Hijo isleño, destinado a chicos a partir de los once años; esta obra fue distinguida con la Faja de Honor de la SADE en 1986. 
Recientemente, la Editorial Guadalupe ha publicado El tiempo que se fue; sobre sus cuentos conversamos en exclusiva para este, Suplemento. 
- ¿Recuerda cuando escribio su primer cuento? 
- Escribir es fácil, editar es difícil. Escribo desde siempre, pero la primera vez que vi en letras de molde algo mio, se remonta a 1964, cuando la Asociación "Ana Maria Benito" premió mi cuento "EI elefantito que no quería comer", en el Certamen de Cuentos Infantiles del año 60, organizado con inotivo del Cincuentenario de la Escuela Normal N° 2 de Rosario, de avanzada para la epoca y con un Jurado de lujo: Fryda Schultz de Mantovani, Ernesta Robertaccio y Jose Peire. Este cuento, junto con otros siete relatos de diferentes autores, fue editado cuatro años despues en un pequeño volumen ilustrado con dibujos de las alumnas del departamento de aplicación de la la escuela. 
- ¿Cuándo apareció su primer libro? 
- Recién en 1978, y gracias al generosísimo apoyo y a la cálida comprensión de Martha Salotti y Dora Pastoriza de Etchebarne. Se titula La abejita hacendosa y otros cuentos, y fue publicado por la Editorial Guadalupe de Buenos Aires, editorial que se convirtió en la varita magica que me hizo sentir protagonista de un cuento de hadas. 
- Y parece que no se equivocaron, las señoras Salotti y Etchebarne, al elegirlo... 
- Es verdad. EI libro salió en noviembre y ya en marzo del año siguiente tuve la enorme sorpresa de verlo en los programas de las escuelas primarias como "Libro recomendado para la enseñanza de la lengua a partir de quinto grado" por el Ministerio de Educacion de la Provincia de Santa Fe. 
- EI hijo isleño también tuvo sus alegrias, no? 
- Ah, sí. Es una novela juvenil que llegó a laColección Robin Hood gracias a haber ganado el Segundo Premio en el "Certamen Nacional de Novela Juvenil", organizado por la Editorial Acme, de Buenos Aires, con el voto unánime de un Jurado integrado por Syria Poletti, María Granata y Juan Carlos Merlo. Creí tocar el cielo con las manos al ver· mi Iibro encolumnado con otros de tanta jerarquia de esa tradicional colección de tapas amarillas, que fueran lectura predilecta de mis hijos en su adolescencia. 
- -Esa obra está relacionada con su lugar natal. 
-Sí, pues relata los avatares de la vida en la isla frente a Rosario, tan cercana en kilómetros y tan distante, sin embargo, en sufrimiento e incomprensión. En elIa hay romance, aventura, diversión, pero también destrucción y dolor, porque la acción se centra en la "gran crecida" del Parana del año 66 -así la llaman los lugareños-; esta crecida destartaló ranchos y aniquiló vidas sin lograr que se doblegara la tenacidad del isleño, que siempre vuelve y rehace en el mismo sitio, como un canto a la vida, y con un final abierto a la esperanza. Esta novela, editada en 1985, fue distinguida en 1986 con la Faja de Honor de la SADE. 
- Luego apareció Cajita de cuentos, editado en Rosario, y ahora, El tiempo que se fue. ¿Cual es el tema de este ultimo libro? 
- Son catorce relatos que tienen siempre a un adolescente como protagonista y no es autobiografico. aunque nadie puede despojarse totalmente al escribir ni de lo que fue, ni de lo que es, ni de lo que leyó. Las,vivencias se filtran sin que nos demos cuenta, y cada parrafo leído y saboreado, cada pensamiento que ha latido al unísono con el nuestro, todo ese compendio de sentimientos va formando indelebles surcos en nuestro interior. 
- ¿En qué trabaja actualmente? 
- Está por aparecer mi quinto libro, esta vez de poemas para adultos, a través de Editorial Apis, de Rosario; tiene como titulo Las fotos amarillas, nombre.de uno de Ios poemas, que sugiere, indudablemente, el transcurrir de ese tiempo fugaz, inaprensible, pero tirano de nuestras vidas. Ese es un poco el leit motiv de mi creación. 
- ¿Abandonó la prosa? 
- No, de ningún modo. Estoy haciendo las últimas correcciones a mi novela juvenil Mi amigo, el robot, que posiblemente publicará Plus Ultra de Buenos Aires y que, lejos de ser -como parecería por su título- una apología tecnológica, narra los avatares de un chico que quiere construirse su robot propio mientras vive las peleas con su hermano, las alegrias con su familia, las aventuras en la escuela o su romance con una jovencita apenas entrevista. 
- ¿Cómo es vista la ciencia en esta obra? 
- La escribí por elsistema de la propia elección de posibilidades -"senderos que se bifurcan", diria Borges-, que lleva al lector a vivir su propio final. En este caso, hay diecisiete posibilidades. En algunos de los finales, el protagonista deja de lado su frio robot para convencerse de la supremacia de la calida relación de alma a alma con su amigo, o bien olvida la pila de latas y resortes con los que está trabajando, para quedar prendido al milagro de ver un poroto seco que germina en un frasco, como una admirable apuesta a la vida. 

(El Tiempo, 9 de julio de 1989)

domingo, 4 de junio de 1989

LOLA FREXAS, AFORISTA



Dice Narosky que el aforismo debe reunir tres elementos: musica, poesia y filosofía; tras la beIleza formal, tras la adecuada elección de los vocablos, se esconde una voluntad de vivir segun ciertos canones. El contenido ético del aforismo es una caracteristica que lo diferencia de otras especies literarias; en pocas palabras, el escritor resume su posición ante ciertos temas, ante los dolores con que nos agobia la existencia, aunque también ante las delicias que nos deparan el amor y la amistad. 
Se lo define como una "breve maxima que resume las conclusiones de cualquier meditacion o investigacion y que contiene. normas de orden moral o filosofico, politico, cientifico, etc". Un crítico amplia este concepto, señalando muy acertadamente que "cada aforismo es una apretada síntesis de vida y de lectura, de intimas complicidades con el misterio de la creación, ese que hace nacer una flor, una hoja, el viento, un poema". 
La sensaciçon de asombro ante cuanto nos rodea, la capacidad para ver en la reaIidad aspectos que el hombre corriente no percibe, hizo de la pintura de Lola Frexas un espejo en el que se refleja, perfeccionado, el escenario y sus personajes. Mientras pinta, ahonda en los encantos de las cosas, y les ve nuevos sentidos. Lo mismo sucede con sus aforismos. Pintora a1 fin, juega permanentemente con la idea de la luz. Desde los mas remotos tiempos, la luz tiene connotaciones relacionadas con la sabiduria, el conocimiento; acostumbrada a trabajar con ella por razones "profesionales", Lola la ha incorporado a su literatura: "Cuanto mas grande es la luz, mas se acentúan las sombras", dice. 
La situación del hombre actual, inmerso en las grandes ciudades, tambien es contemplada en una de sus profundas frases: "Las pequeñas luces del suelo, no dejan ver las grandes luces del cielo"; este aforismo puede entenderse también como una alusión a lo religioso que todo hombre lleva en su interior, cualquiera sea la religión que profese. Es, al mismo tiempo, un llamado de atención hacia las descuidadas bellezas de la naturaleza, hacia lo genuino, lo prístino... 
Otros pensamientos, en cambio, se destacan por proponer normas de vida en la relación madre-hijo; "Siente temor del niño que amedrentas", afirma. El amor como fuerza nutricia aparece en muchas de estas frases, como así tambien las vacilaciones que los padres sienten ante la educación de sus hijos: "De grandes dudas, nacen grandes afirmaciones"; nada mas dañoso que la soberbia certeza del que se ha aislado en sus convicciones. 
Estos y muchos otros son los aforismos que Lola escribe a medida que van llegando a su mente. En todos ellos, como en sus acuarelas, pervive la vocacion de creer en 1a belleza, de rescatar para el hombre un poco de felicidad. 

(Diario de Cuyo, San Juan, 4 de junio de 1989) 

domingo, 28 de mayo de 1989

A.D. EN EL AÑO DEL SEÑOR

por Kirk Mitchell. Barcelona, Planeta, 1988. 314 paginas. (Colección Contemporánea).

A.D, "fue en principio una serie televisiva, basada en el guión de Anthony Burgess y Vincenzo Labella; la interpretaron Ava Gardner, James Mason y Jennifer O'Neil, entre otros". Partiendo de esta exitosa realización, Kirk Mitchell escribió la novela que conserva, como era de esperar, muchos rasgos de su concepción originaria. El tema no es novedoso, por cierto, pero ha sido tratado con prolijidad y conocimiento por un novelista que se ha brindado por entero en esta colosal tarea. 
Quizas parezca excesivo el calificativo que utilizamos, mas no lo es si pensamos en una narración que enfoca sucesos acaecidos poco después de la Resurrección de Cristo, vistos desde la múltiple perspectiva de romanos, judíos, griegos y nativos de provincias colonizadas por los latinos. Presenta, ademas, a estas nacionalidades interactuando; un logrado cuadro de epoca hará que no dejemos la lectura hasta haberla finalizado. 
Si bien en algunos detalles, cuanto se narra difiere de las tradiciones que han llegado a nuestras manos, "debemos decir que en líneas generales se respetan documentos considerados hoy de capital importancia, como las biografías que escribió Suetonio. Obviamente, se han introducido personajes ficticios alrededor de los cuales girará la acción; ellos servirán como testigos y, a la vez, serán activos participantes en el relato. 
Hay páginas de un patetismo estremecedor, como los ulltimos días de San Pedro, su arrepentimiento por haber negado a Dios y la valentía con que enfrentó la muerte. Merece destacarse tambien la lograda evocación de Pablo de Tarso en su primer tiempo de perseguidor de la nueva fe, y luego, ya decidido defensor de la creencia que abrazó con todas sus energías. 
En otro orden, personalidades abyectas son retratadas con singular maestría; los emperadores Calígula, Tiberio y Nerón nos resultan terribles en su desmesura y su absoluto desprecio por la vida de sus súbditos. Frente a ellos, las enseñanzas de Cristo significarán una nueva y vivificante posibilidad; ante la injusticia y el dolor, los cristianos se alzarán con la unica arma de su amor y su esperanzado silencio. 
La novela puede ser encarada por el lector como un bestseller, pero, a poco de comenzar a internarse en ella, se hará evidente que es mucho mas que eso. Se trata, sin temor a exagerar, de una confrontación entre el Bien y el Mal, entre lo Eterno y lo temporal, que hoy mas que nunca reviste interés para todo ser humano. Tradujo Enrique Hegewicz.

(EL TIEMPO, Azul, 28 de mayo de 1989)

domingo, 23 de abril de 1989

JOSE J. FERNANDEZ DE LIZARDI, un mexicano en el siglo XIX

La literatura mejicana ha tenido en Fernández de Lizardi un representante agudo y perspicaz, un observador de las costumbres de su tiempo, a las que retrató con ironia y humor. Nacido en la ciudad de Méjico en 1776, se destacó como periodista, fundando el periódico unipersonal EI Pensador Mejicano, que circuló entre los años 1812 y 1814; las opiniones vertidas en dicho medio atrajeron hacia su persona las iras del gobierno español, que lo condenó a prisión durante largos meses. Fue poeta, dramaturgo, escribió novelas por entregas; "pensó -dice Julio Caillet-Bois- que sería más fácil divulgar sus ideas bajo cubierta de ficción". 
Entre los años 1819 y 1820 trabajó en Don Catrín de la Fachenda, novela breve que dejó manuscrita. En esta obra, cuenta la vida y las andanzas del más claro exponente de los viciosos; el nombre del personaje ya nos da una idea de sus condiciones morales. El vocablo "catrín" es un americanismo de la zona central del continente, utilizado para.calificar a !as personas afectadas, excesivamente preocupadas por la moda; tal es la personalidad del joven, que se ufana de su forma de pensar. 
Don Catrín de la Fachenda es una obra destinada a exhortar a los lectores; el narrador pretende explicarles las ventajas que se obtienen encarando la existencia como él lo ha hecho. En una disputa con un eclesiástico, el protagonista enumera las características de este grupo social: “los catrines son hombres de bien, hombres decentes, y sobre todo, nobles y caballeros. Ellos honran las sociedades con su presencia, alegran las mesas con sus dichos, divierten las tertulias con sus gracias, edifican a las niñas con su doctrina, enseñan a los idiotas con su erudición, hacen circular el dinero de los avaros con su viveza, aumentan la población en cuanto pueden, sostienen el lustre de sus ascendientes con su conducta, y, por último, donde ellos están no hay tristeza, superstición ni fanatismo, porque son marciales, corrientes y despreocupados". 
Como vemos, semejantes sujetos cumplen una función social; lejos de ser parásitos, brindan servicios que algunos no saben apreciar. Eso es lo que sucedía con los padres de don Catrín, que pretendían que su hijo estudiara; tampoco lo comprendía el tio, un sacerdote que quería llevarlo por la buena senda. El sobrino lo considera molesto y timorato; su apreciación personal sobre el clérigo no impidió que la imagen lo persiguiera en su vida alejada de las buenas costumbres. 

Intención moralizante 

Es importante en esta novela el valor simbólico de los nombres con que Lizardi bautiza a los personajes. De Catrín ya hemos hablado. Lo acompaña en sus andanzas un joven, llamado Tremendo, realmente feroz en apariencia, pero muy cobarde. Modesto, otro compañero -al que, por cierto, no aprecia-, intenta recordar al protagonista !as enseñanzas de su tío, de las que Tremendo se mofa descaradamente. Son amigos de Modesto los oficiales Justo y Moderato; ellos tratan de inculcar en el joven el respeto por la doctrina cristiana y sus preceptos. De más está decir que no lo lograrán. 
Abrumado por las necesidades, Catrín idea una estratagema: ha conocido a un joven poseedor de una importante fortuna y sumamente crédulo, una presa ideal para el engaño; lo convence de que tiene una bella hermana casadera y, así, logra comer y divertirse a costillas de su victima durante largo tiempo. Lizardi bautiza al adinerado con el nombre de Simplicio. Mas la dicha no es eterna, ya que un personaje, Pedro Sagaz, explica la situación a Simplicio, quien se encarniza con su prometida, castigándola duramente. 
Así pasa la vida del protagonista: de estudiante a militar, de militar a cazadotes, jugador, y, finalmente, mendigo. Su concepción de la existencia le hace pensar que cualquier ocupación es mucho mejor que trabajar. Eso es para gente de inferior condición; cuando se lo proponen, contesta airado: “¿Has olvidado que soy el señor Don Catrín de la Fachenda, nobilísimo, ilustrísimo y cabalIerísimo por todos mis cuatro costados? ¿Cómo quieres que un personaje de mis prendas se sujete a servir a nadie en esta vida, si no fuera al rey en persona? Vete, vete, Y no aumentes mis pesadumbres con tus villanos pensamientos”. 
Este cuadro de la vida mejicana del siglo XIX podría prestarse a confusión, si no fuera por el final que Lizardi imaginó para su historia. Digno de la mejor obra moralizante, Catrín muere agobiado por la incredulidad, el terror y la desesperación. De nada Ie sirvieron sus ardides y sus engaños; la fosa lo espera y, con ella, la certeza de que la vida en el más allá no será muy agradable. Muerto el protagonista, termina la novela el practicante don Cándido, quien lo atendió en sus postreros instantes; el moribundo le había pedido un único favor: que completara la historia de su existencia. ya que él no podría hacerlo. 
Es el practicante quien, como portavoz del autor, transmite !as ideas que conforman la verdadera faceta didáctica de la novela. El protagonista se vanaglorió de todas sus actitudes, de su impunidad y falta de escrúpulos; ahora será don Cándido el que ponga !as cosas en su lugar. Y lo hará por medio de un pequeño poema, un epitafio que concluye con estas palabIas: "él mismo se mató, fue su homicida/ con su mal proceder...Lector, advierte:/ que el que como Catrín pasa la vida,/ también como Catrín tiene la muerte".

Cristina Piña: evocación de Manuel Mujica Láinez

Cristina Piña, nacida en Buenos Aires en 1949, es poeta, critica literaria y docente universitaria. Ha publicado tres libros de poemas: Oficio de mascaras (Botella al mar, 1979; Primer Premio Concurso Isidoro R. Steinberg); Para que el ojo cante (Torre Aguero, 1983) y En desmedida sombra (Torres Aguero, 1987). En 1988, su colección de poemas Pie de guerra mereció el Tercer Premio del Concurso de Poesía del diario La Nación. Ha publicado dos libros de ensayo: La palabra como destino. Un acercamiento a la poesia de Alejandra Pizarnik (Botella al Mar; 1981) y Marco Denevi:la soledad y sus disfraces (Universidad de Belgrano, 1983; Primera Mención Premio Coca-Cola en las Artes y las Letras, Categoría Crítica Literaria) y el Estudio preliminar a las Páginas de Olga Orozco (Celtia, 1984); asimismo, numerosos artículos y reseñas en diarios, revistas y volumenes colectivos del país y del exterior. 
En 1982 mereció la Beca Fulbright para asistir durante cuatro meses al Programa Intemacional de Escritores (IWP) de la Universidad de Iowa, U.S.A. Desde 1974 ejerce la docencia universitaria y, entre 1984 y 1986, fue Decana de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Mar del Plata. Durante cinco años ha sido becaria del CONICET. Es colaboradora de diversas revistas y periódicos (La Gaceta de Tucuman, Clarín, La Nación), desde 1987 conduce el programa La escritura que se emite de lunes a viemes por Radio Municipal y está a cargo de la columna de literatura en la audición Antes de Medianoche que se emite semanalmente por ATC. 
Nos conocimos cuando, al leer una nota suya, descubrí que compartíamos un mismo interes: la obra de Manuel Mujica Lainez, tema de mi Tesis de Licenciatura. Al cumplirse el quinto aniversario de la muerte del escritor, lo evocamos en este diálogo. 
- ¿Cuándo empezó a estudiar exhaustivamente la obra de Manuel Mujica Lainez? 
- En rigor, mi primer trabajo sobre su obra se publicó en 1974, pero se trata de un amor adolescente: el primer libro que me compré con mi primer sueldo -tendria diecisiete años- fue La casa, porque a los quince o dieciseis había descubierto Misteriosa Buenos Aires y Aqui vivieron en la biblioteca de mis padres. Por supuesto, despues lei toda su obra anterior y, año tras año, los libros que fue publicando. 
Cuando terminé la Facultad y empecé mi labor periodistica, hice notas de diversa extensión sobre sus libros sucesivos, pero sólo en 1984, tras la muerte de Manucho, inicié el estudio sistemático de su obra. 
- ¿Podría dar un motivo de su elección? 
- Bueno, ante todo, porque soy fiel a mis amores juveniles, no por una mera cuestión de apego al pasado, sino porque creo que, cuando un autor nos impresiona en ese periodo tan receptivo que es la adolescencia, es por razones realmente importantes. Esas razones son las que he querido desentrañar en diversos artículos. 
- ¿Qué aspectos destaca en su narrativa? 
- Tras haberlo leido mucho, haber escrito bastante sobre él y ,sobre todo, haber reflexionado largamente acerca de su producción, creo que lo que me impulsó a ahondar en su literatura es la singular articulación que ésta presenta entre la riqueza de los mundos imaginarios y un retrato a la vez revelador, implacable, ideologizado e idealizante de la clase alta argentina. Tambien, por su capacidad para crear personajes inolvidables, de singularísima humanidad -tan pequeños y tan grandes como cualquiera de nosotros-, para reconstruir atmósferas y estilos de vida perdidos para siempre e imbricar, con una soltura envidiabie y muy poco común, el humor mas desopilante con una ternura ultima que siempre me ha conmovido. Por fin, porque hay momentos en su prosa en que el lenguaje alcanza una perfección y una densidad casi únicas. 
- ¿Cuál es la situación actual de los estudios sobre el particular en todo el país? Cuando escribí mi Tesis, en 1984, sólo disponía del libro de Carsuzan y el de Jorge Cruz; no creo que la bibliografía abarque otros volúmenes aún. 
- Diría que la situación actual es pobrísima. Si dejamos de lado seis o siete locos que creemos que practicamente está todo por decir sobre su obra, la gran mayoría de los criticos e investigadores la han archivado como algo exótico y demodée. Y esto básicamente por prejuicios ideológicos; como Mujica Láinez era una de las expresiones mas transparentes de una determinada ideologia literaria y social, se lo desdeña. Tambien, quizas, porque se confunde con el escritor al "personaje" publico que el mismo creó -con sus boutades, su dandysmo, su actitud constante de epater les bourgeois, su deliberada frivolidad (que, como él sabiamente señalaba, no es lo mismo que superficialidad, ya que el frívolo puede ser inteligente, mientras que el superficial es irredimiblemente idiota). 

Sociedad e historia 

- Creo que Mujica Láinez es el retratista de una clase social. ¿Diría que la ve con orgullo, compasión, ironia? 
- Sí, coincido con usted en que retrató como nadie a la clase alta argentina. En cuanto a su enfoque de ella, para mi conjuga una profunda admiración y respeto por su originaria misión histórica, con una mezcla de disgusto y compasión ante su fracaso. Sin duda, hay ironia en su manera de representar a muchos personajes, pero creo que predomina una especie de melancolía ante su incapacidad para estar a la altura de la historia. Al respecto, es importante tener en claro que Mujica Láinez, si bien es un duro critico de su clase, no pone en evidencia sus defectos a partir del rechazo de su ideologia o de su función central en la construcción del pais, tampoco a partir de la propuesta de una ideologia, sino que su critica es esencialmente un reproche por haber malogrado, a causa de su superficialidad y su ceguera, el proyecto del 80. 
- El abordaje de temas históricos es una constante en la obra. ¿Tiende a buscar una identidad? ¿Ve usted algún otro propósito? 
- Primeramente, creo que es preciso discriminar dos tipos diferentes de reconstrucciones históricas: las de la historia argentina y las de la historia universal. En el caso de las primeras, y como lo he señalado en diversos articulos, creo que Mujica Láinez intenta recuperar e ilustrar el espíritu de la clase alta argentina, a la cual asocia íntimamente con el que considera su espacio propio: la ciudad de Buenos Aires. Por una hipóstasis congruente con su ideologia -liberal en lo económico, conservadora en lo politico y estetizante en lo artístico- la identifica con el pais y sus habitantes, por lo cual los libros pertenecientes a la "saga porteña" pueden leerse como un intento por captar la identidad nacional y analizar las razones que han llevado al cambio en la configuración socioeconómica y política del pais. 
- ¿Qué sucede con reconstrucciones como Bomarzo o El Unicornio? 
- En el caso de las reconstrucciones que se abren a partir de Bomarzo, Mujica Láinez deja de lado la pregunta por la identidad nacional y toda injerencia en el debate sobre los rasgos constitutivos del país, para centrarse en una supuesta esencia universal del hombre, al cual retrata en diferentes recortes temporales. Al respecto, es interesante señalar que tal captación esencialista de lo humano determina el parentesco psicológico de personajes históricamente tan alejados como los de las novelas como Sergio y El unicornio. 

Flaubert, Proust y un proyecto narrativo 

- ¿CuáI es la importancia de Manucho en la literatura de nuestro siglo? 
- Sin restarle un ápice de su importancia capital dentro del ámbito de la literatura argentina, no creo que a Mujica Lainez pueda considerárselo un autor de incidencia internacional. Ahora bien, dentro de la literatura argentina de este siglo, creo que ocupa un lugar equivalente al de un Proust en la literatura francesa en tanto es el ultimo representante sobresaliente de un proyecto narrativo que alcanzó su punto maximo de apogeo en el siglo XIX: aquel que entiende la novela como un reflejo especular y totalizador de la realidad tanto social como subjetiva. 
- ¿Marca el fin de una etapa? 
- Sería quien cierra una determinada manera de narrar, superada a partir de los profundos cambios operados en el siglo XX en los diversos campos del conocimiento y la experiencia, los cuales generaron, en el arte contemporaneo, nuevos códigos de representación y de tratamiento del lenguaje. Acerca de este, Mujica Láinez todavia lo trabaja desde la perspectiva de una "escritura artesanal", asociada a la doctrina del "arte por el arte" que plantea un Flaubert, por ejemplo. 
- Independientemente de cuanto usted expone, debemos señalar su importancia como evocador de un estamento. 
- Por cierto. Creo que es un cronista privilegiado de nuestra clase alta, y la lectura de su "saga porteña" nos enseña más sobre la visión del mundo y del pais de dicho grupo social, que veinticinco volumenes de historia o de sociologia. Y no solamente por lo que cuenta, sino por la manera en que lo cuenta y por la forma en que articula sus grandes temas: el tiempo, la decadencia, el arte como única manera de perduración mas allá del "ultraje de los años". Y ello porque, hasta en sus críticas mas virulentas, Mujica Lainez es un representante de dicho estamento social, al que entendió como pocos. 

(EL TIEMPO, Azul, 1989)